Que Draghi haga Draghi

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En esta temporada veraniega, en Italia, se está transmitiendo “Domina”, una serie televisiva basada en la historia de Roma, la lucha entre la República y la Dictadura, hasta la última gota de sangre, hablamos del 25 a.C. La condición de la mujer era satelital, el centro del universo era el poder masculino. La protagonista, Livia Drusila, promete a su padre Marco Livio Druso Claudiano, muerto en el ataque de los dictadores, que restaurará la República, su plan era destruirla para hacerla renacer.

A casi 2,050 años d.C., estamos viviendo, en el mundo, una crisis de la democracia, pocos ciudadanos cumplen con votar, gana el candidato populista, a sabiendas que es populista que tiene pasado de terrorista, caso Latinoamericano. Con las diferencias del caso, se ve en Europa, poca afluencia a las urnas, la elección de movimientos populistas que, al final, lo que buscan es llegar a ser burgueses, caso 5* – Cinco Estrellas. No es una buena señal el asesinato del exprimer ministro Abe en Japón, la fuga del presidente de Sri Lanka, las sentencias de los Estados Unidos, la salida de Boris Johnson.

Era agosto 2019, cuando asume la presidencia del Consejo de ministros, el profesor universitario Giuseppe Conte, gracias al voto de los italianos en favor del movimiento populista “Cinco Estrellas”, amigo de Nicolás Maduro, de Putin, de Xi Jing Ping

Durante su gobierno, Italia estaba yendo a la deriva, la situación interna era difícil y la situación internacional estaba dañada, se abre una crisis de Gobierno, del Senado parte el pedido de su destitución, el promotor es el senador Matteo Renzi, clama por Mario Draghi. En cumplimiento de la Constitución, el presidente Sergio Mattarella llama a Mario Draghi, le encarga la presidencia del Consejo. Un técnico, se podría decir de Draghi, con pasado de banquero, pero, del Banco Central europeo, quien salvó el Euro exitosamente, mérito que le es reconocido por todos en la UE. Una seria carta italiana, hombre apreciado y con ideas claras, en su primer discurso en el Senado dijo “será un gobierno Atlantista”.  La política italiana inicia a cambiar, hasta que la paciencia, el ego, los celos y etc. hicieron que el profesor Conte con su partido resquebrajado, mientras Draghi se encontraba en Madrid, en la reunión NATO, lo llama al teléfono quejándose “porque le dijeron, que él había dicho, y se sentía ofendido, exigía disculpas”. Pasada la pataleta. No fue suficiente, con mucha bulla, no votó un Decreto, aduciendo “coherencia y linealidad porque los ciudadanos no comprenderían ….” lo cual significó la falta de confianza en el presidente Draghi.

Este miércoles 20, Mario Draghi, se presentará en el Senado y no se sabe aún si volverá a renunciar al cargo de primer ministro. Conte, ha permitido, con su comportamiento, altisonante, irrespetuoso de las formas, reforzar la discutible opinión que se tenía de él como político, su actitud, sus palabras, lo han expuesto ante todos los italianos.

En un caluroso día romano, para hacernos entender esta crisis, llegó a la sede de la prensa extranjera, Matteo Renzi, el responsable de la salida de Conte de Palazzo Chigi hace un año y medio, nos dice “haber traído a Draghi en lugar de Conte, ha salvado Italia” en reproche al partido Democrático, quien hizo alianza con 5*, les dijo “5* no eran el punto de referencia del progresismo…. ¡El progresismo no podrá ser nunca populismo!”, grave error de Letta quien volvió a Roma de París, donde enseñaba en la Sciences Po, de él no se esperaba esta estrategia.

Es un momento difícil: la guerra de Ucrania, la crisis de la energía, el COVID, la inflación, la sequía, la inmigración todos hacen un llamado a la propia responsabilidad, la solución para Renzi, necesitamos que Draghi haga Draghi.

Recalcó su decisión pues “Conte no es adapto para ser jefe de gobierno”, lamenta la situación en la que actualmente se encuentra Italia, en vísperas de recibir de la UE una gran ayuda económica que resolvería algunos problemas y sería un respiro para muchos italianos, todo esto puede verse desvanecido porque el garante político, Draghi, ha dejado el gobierno y aparece una Italia débil, por culpa de un movimiento que pierde pedazos poco a poco.

Las elecciones están previstas para mayo 2023, no es el momento de pedir elecciones anticipadas. El centro derecha está avanzando con Giorgia Meloni que no conforma el gobierno, está en la oposición.  Hoy, en la víspera de su presentación en el Senado, los gremios italianos han marchado pidiendo a Mario Draghi que no se vaya, incluyendo a exponentes de la derecha, firmando una carta en este sentido.

La reputación de Draghi es sólida, nos dice, ha logrado, en estos meses, levantar la imagen de Italia como “país serio”, un tropiezo con las pretensiones de Conte y su lista de puntos a cambio de la confianza, pero, “ninguno de sus ministros y viceministros ha renunciado”, por eso se habla que están “encolados a la silla”. Otro detalle, señala, según la nueva Ley electoral en las próximas elecciones habrán 35% parlamentarios menos, 1 sobre 3 no estará, por eso, todos quieren acabar la legislatura, nadie quiere elecciones anticipadas.

Nos asegura que el PD está desilusionado de 5*, difícilmente volverá a establecer alguna alianza con ellos. Se espera que Draghi no deje su cargo, precisamente por la reputación que tiene, por su credibilidad. Precisamente, por esa integridad moral, ganada en los años, apenas recibió el voto en contra, fue al Quirinale a presentar su renuncia al presidente Mattarella, quien no las aceptó.

A diferencia de Latinoamérica, el control social político en ámbito UE es fuerte, las críticas llegan como lluvia. Por ello, sostiene Renzi, no puede aparecer alguna duda sobre la buena gestión italiana del dinero que está por llegar. En la UE, se pide a todos los miembros seriedad, ante una inflación galopante que recuerda el 9% de 1972, en los tiempos de Reagan, se requiere una solución conjunta. El tercer punto que Renzi considera importante, es la postura de Draghi en el debate Atlántico, frente a un polémico 5* que se resiste a cumplir los acuerdos suscritos en sede UE a favor de Ucrania. Va en desmedro de la seriedad institucional.

Los problemas globales afectan en la medida que las economías están comprometidas, Renzi espera en el retorno de Draghi, quien se encuentra, el día de hoy, en Alger suscribiendo acuerdos y entendimientos para asegurar una nueva alianza de crecimiento económico para Alger y de abastecimiento energético para Italia con previsión a que Italia distribuya energía a toda Europa, magnífica previsión. Lamentando la presencia de 5* quienes, desde hace diez años, cometen error tras error.

Finalmente, señala, “perdí Palazzo Chigi por intentar cambiar la Constitución para dar estabilidad a Italia, lo volvería a hacer, mi gobierno, entre los 70 gobiernos de la historia republicana de Italia, es el número 3 en longevidad, existe la costumbre de cambiar gobierno uno al año, por eso se debe implementar la ley de los Alcaldes: quien gana gobierna por cinco años”.

Concluyendo presenta su previsión: el PD no hará alianza con 5*; si Draghi no acepta, se vota en octubre; si Draghi acepta se quedará hasta marzo, abril o mayo, mientras, en Italia puede suceder de todo, incluidas leyes, reformas, todo, Italia es una sorpresa constante. Nosotros somos, coherentes con la Europa: contra el populismo, contra el soberanismo, por el trabajo y contra los subsidios.