«Estoy contento, no me lo esperaba, pero sabía que podía haber posibilidades», son las palabras de Giorgio Parisi refiriéndose a la Academia de Ciencias de Estocolmo, poco después de la asignación del Premio Nobel de Física. Es el sexto italiano en recibir el premio y admite que estaba pensando en una «broma». “Me tomó por sorpresa, pero cuando vi que era un número que empezaba con 4, es decir del norte de Europa, me dije: ‘puede que llegó el momento'». «Es cierto -agregó- que al principio temí que fuera una broma, pero luego quedó claro de inmediato que no lo era».
En entrevista a Rainews envió un mensaje: «La investigación es extremadamente importante para crear el futuro y es importante que la investigación en Italia se financie en serio. Espero que este sea un buen momento para invertir en investigación porque esto significa invertir en los jóvenes».
La cromodinámica cuántica es una teoría de gauge que describe la interacción entre quarks y gluones, según la cual, el carácter de la interacción fuerte está determinado por una simetría especial entre las cargas de color de los quarks.
Manifestó sentirse «muy contento por haber recibido la Clarivate Citation Laureate en especial a un italiano que trabaja en Italia, pienso que hay muchos italianos que también se la merecen, espero que esto abra un poquito la puerta a un país que ha sido un poquito dejado de lado.» Sobre la contribución de sus estudios a la Física respondió «que junto con el difunto Altarelli habían elaborado una teoría que explicaba como estos quark y estos gluones interactuaban entre ellos en alta energía, esta teoría fue la base para las previsiones necesarias para construir el acelerador que sirvió para el descubrimiento del bosón de Higgs.»
Preguntado por su interés en los desordenes complejos, explicó el ejemplo más conocido «el vidrio de las ventanas o la cera, son materiales que tienen un comportamiento muy extraño. La cera pasa de líquida a sólida sin solución de continuidad, basta verla con una vela, tiene un comportamiento diferente del agua que o es sólida o es líquida. Estos sistemas que son complejos a nivel molecular son una de las cosas que he estudiado en detalle.»
Giorgio Parisi ganó el Premio Nobel de Física 2021 junto con Syukuro Manabe y Klaus Hasselmann «por sus estudios sobre fenómenos caóticos y aparentemente aleatorios». Un premio que se le otorgó por sus revolucionarias contribuciones a la teoría de los materiales desordenados, de los procesos aleatorios «por el descubrimiento de la interacción entre el desorden y las fluctuaciones en los sistemas físicos desde la escala atómica a la planetaria».
El Primer Ministro, Mario Draghi, le expresó sus más cálidas y sentidas felicitaciones al profesor Giorgio Parisi por la victoria del Premio Nobel de Física, en nombre del Gobierno y del suyo personalmente.
«El profesor Parisi es un pionero de la investigación en física teórica y ha vinculado su nombre a descubrimientos decisivos en el campo de la cromodinámica cuántica y el estudio de sistemas complejos desordenados, desde la escala atómica hasta la planetaria. Por sus obras ya ha ganado algunos de los premios internacionales más importantes de la física y la ciencia, como la Medalla Boltzmann, la Medalla Dirac, el Premio Lagrange, la Medalla Max Planck y el Premio Wolf.
Las contribuciones del profesor Parisi a lo largo de una brillante carrera de más de 50 años han sido cruciales para la comprensión de los fenómenos fundamentales y han influido profundamente en muchos otros campos del conocimiento, desde las ciencias cognitivas hasta la biología y las ciencias sociales.
Presidente emérito de la Accademia dei Lincei, el profesor Parisi es un referente intelectual para generaciones de estudiantes e investigadores y para todo el país.»









