Uno de los indicadores macroeconómicos más importantes es la inflación. Todos los meses se cuantifica para observar la tendencia de los precios en los distintos rubros de la canasta básica de un país y nos transmite información relevante para la elaboración de política monetaria acorde con la realidad nacional.

En el caso del Perú, el fenómeno del Niño costero generó una presión al alza de los precios de los  alimentos y conjuntamente con las intensas sequías en el interior del país a finales de 2016 fueron las causas principales de que la inflación de marzo de 2017 fuera la más alta del año (1,3%); sin embargo, los seis meses de deflación; es decir, disminución de precios, ajustaron la cifra inflacionaria a la baja para el resto del año, con lo que el Perú pudo alcanzar una inflación de 1,36% en el 2017.

En el mes de enero, los precios de bienes y servicios a nivel nacional aumentaron en 0,18%. En el mes de febrero, el índice de precios varió a 0,30%, debido al aumento de los precios en los servicios culturales y de enseñanza por el inicio de clases a nivel nacional y seguirá esta tendencia en el mes de marzo. De esta manera, la inflación acumulada a febrero de 2018 para Perú fue de 0,48% y, con ello, la proyección de este indicador al 2018 se sitúa en 1,80% según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Chile, alcanzó en el 2017 una inflación anual de 2,3%. En enero 2018, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación se situó en 0,5%. En dicho mes, la mayor alza de precios se situó en la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas (1,3%), seguido por vivienda y servicios básicos, al igual que los medicamentos y servicios de salud, estos dos últimos con un incremento en sus precios de 0,9%.

En febrero, sin embargo, los precios de la canasta básica se mantuvieron inalterables. Con una variación mensual del índice de precios de 0%, la inflación acumulada de enero a marzo 2018, se situó en 0,5%. La razón por la que no hubo inflación, o casi nula, fue la compensación entre el aumento de los precios en transporte (0,6%) y bienes y servicios diversos (0,5%), con la reducción en el sector de alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,6%); este último, teniendo una incidencia considerable en la tasa de inflación. Para el 2018, se proyecta una inflación anual de 3%.

Colombia finalizó el 2017 con una inflación de 4,09%, impulsada por el sector vivienda (1,38%). En el mes de enero 2018, la inflación mensual resultó 0,63%, cifra menor a la obtenida en el mismo período de 2017 de 1,02%. El resultado de enero, proporcionado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), se debe a un aumento en los precios de alimento (1,2%), salud (1,2%) y transporte (0,7%), principalmente.

A febrero, la inflación acumulada de Colombia en el presente año asciende a 1,34%. Los principales grupos de gasto que aumentaron sus precios fueron la educación (5,9%), transporte (1%) y salud (0,8%). El FMI ha proyectado para el 2018 una inflación del 3,29%.

Con referencia a México, la liberalización del precio de la gasolina, en 2017, tuvo un impacto significativo en el alza de precios de los bienes y servicios que componen la canasta básica. Es así que la inflación mexicana anual, en 2017, se ubicó en 6,77%, la cifra más alta en 17 años. La inflación en enero de 2018 fue de 0,53%; sin embargo, la inflación anualizada se situó en un nivel de 5,55%, la más alta desde el 2009.

Para febrero, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que la inflación fue de 0,38%. En lo que va del año, la inflación acumulada para el 2018 es de 0,91%. En general, los productos que tuvieron un mayor aumento en sus precios fueron la gasolina de bajo octanaje (4,34%), huevo (5,46%) y pollo (2,02%). El FMI proyecta una inflación de 3,76%, esperándose que los precios en México se regulen durante el 2018.

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