Desde inicios de 2017, las economías de América Latina y el Caribe mostraban una perspectiva de crecimiento económico reducido. Sin embargo, a pocas semanas de acabar el año, se han realizado reajustes en las proyecciones de crecimiento económico, las cuales serán analizados en los países de la Alianza del Pacífico, a continuación.


La proyección de 2017, en el caso peruano, asciende a 2.8%. Mientras que para el 2018, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la perspectiva económica peruana podría ser de un 3.8%.

Los desastres naturales y los casos de corrupción de las empresas de construcción brasileras, afectaron la economía peruana a inicios de 2017, la recuperación ha sido la clave de esta expectativa económica para el 2018. La mejora de los precios de los bienes tradicionales y el inicio de grandes obras de infraestructura son los principales motores que tendrá el Perú el próximo año.

El panorama económico en México, al 2018, se percibe no muy optimista. A pesar de que la economía mexicana ha tenido un desempeño mejor de lo esperado en el 2017, debido a las reformas estructurales implementadas por el actual gobierno, el próximo año la OCDE estima que su crecimiento será de 2.2%, menor al esperado en 2017 de 2.4%. La razón de este resultado se debería a los recientes cambios en las políticas comerciales. La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), desde inicios del año 2017, se convierte en la principal incertidumbre para el país.

En el caso de Colombia, se vislumbra también un mejor entorno económico, pues las expectativas de la OCDE, al 2018, posicionan la economía colombiana en un crecimiento de 3%; sin embargo, el crecimiento 2017 fue de 1.7%, 0.3% menos que en el anunciado hace más de seis meses. Los proyectos de infraestructura, las mejores condiciones de financiamiento y la reducción de los impuestos corporativos son algunos de los elementos que la OCDE tomó en consideración. El Banco de la República, ha proyectado para el 2018, un crecimiento del 2.7%, generado por una mayor demanda externa.

A pesar del crecimiento económico proyectado para Chile en 2017 de 1.6%, la OCDE considera que podrían haber mejores perspectivas sobre su desempeño en 2018, siendo su proyección de 2.8%. Entre las principales razones de esta estimación se han considerado la mejor confianza de los negocios en el país del sur, la mejora de las exportaciones y el crecimiento de la demanda externa de los commodities, principalmente el cobre.

Las mejores expectativas económicas de la región nos muestran el acertado manejo de las políticas económicas de cada país. Si bien el comercio exterior es la clave en el crecimiento de cada uno, es necesario reconocer el alto grado de dependencia de la evolución de los precios internacionales, los cuales podrían beneficiarlos como también perjudicarlos, y se debería trabajar en políticas que logren reducir este riesgo.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here