El déficit en infraestructura es un problema estructural que ha caracterizado a América Latina por décadas. De acuerdo al informe “Los cambios en infraestructura en América Latina”, elaborado por KPMG (firma global de servicios profesionales), se estima que el déficit en infraestructura, al 2019, equivalía a 2.5% del PBI regional.
El informe de KPMG se elaboró a través de una encuesta a funcionarios de alto nivel de 15 países de la región, de los cuales el 50.6% opinan que, para mejorar de manera significativa el desarrollo de infraestructura de un país Latinoamericano se requieren desarrollar y aplicar metodologías de análisis costo-beneficio, aumentar la transparencia en la selección de proyectos (46.9%), así como el establecimiento y aplicación de guías para priorizar los proyectos de infraestructura (44.4%) y mejorar las evaluaciones medioambiental, social y de gobernanza (40.7%).
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), estima que el aumento de la inversión en infraestructura permitiría acelerar el crecimiento económico de la región. Por esta razón recomienda que la inversión pública se incremente de 3.5% del PBI a 7%, en promedio regional.
El Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), contempla que las inversiones en infraestructura de la región se están realizando demasiado lento. Tomando como ejemplo la brecha que existe en el sector vial de la región, el CAF indica que las inversiones de carretera alcanzan los US$ 28,500 millones anualmente, pero la región necesita invertir alrededor de US$ 100,000 millones, de forma anual, para poder alcanzar el promedio mundial al 2040.
El CAF también ratifica que la pandemia del Covid-19 ha provocado una ralentización en las inversiones de la región, por lo cual sugiere que la inversión en infraestructura se centre en proyectos de mejora de infraestructuras existentes y de baja complejidad técnica.
La pandemia del Coronavirus ha resaltado la falta de infraestructura sanitaria en América Latina. La necesidad de reactivar la economía Latinoamericana coloca a la inversión en infraestructura como el factor esencial para lograr dicho objetivo.








