Radiografía de la SEMANA, por TENDENCIAS
El análisis de Asuntos Públicos
Un avión con más de un centenar de migrantes venezolanos partió ayer desde Arica para repatriarlos luego de dos semanas de permanecer varados en el límite de ambos países, tras el endurecimiento de los controles migratorios en las fronteras de Perú y Chile. Esta situación, que podría replicarse, y su constante vinculación con temas de seguridad interna, violencia y criminalidad llevan a preguntarnos qué hacer para resolver el problema.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 4,2% de la población en el país al 2021 es extranjera. Esto equivale a 1,4 millones de personas. El 87% es de nacionalidad venezolana, siendo el Perú el segundo receptor de venezolanos que migraron a raíz de la grave crisis económica y social que atraviesa el país llanero.
El estudio revela también que el 35,3% de población venezolana en el Perú no cuenta con permiso migratorio, el 33.6% tiene carné de extranjería y casi la totalidad de la población económicamente activa se encuentra ocupada, aunque por lo general sin contrato laboral. Ello pese a que se incrementó el porcentaje de venezolanos con educación superior universitaria y técnica en las áreas de ingeniería, industria, construcción, educación y administración.


¿Cómo hacemos para gestionar el ingreso de migrantes? TENDENCIAS propone escenarios e invitó al ex ministro de Relaciones Exteriores de Perú y presidente de la Sociedad de Derecho Internacional, Óscar Maúrtua, quien comparte su opinión respecto al diálogo que se espera para resolver la crisis migratoria, que se ha convertido en un fenómeno global.

Escenario DE EXPULSIÓN (probable)
Pese a que no está demostrado que la presencia de extranjeros venezolanos y de otras nacionalidades tenga una relación directamente proporcional con el incremento del fenómeno de la violencia y la criminalidad, la población percibe que el aumento de delitos con armas de fuego y ensañamiento proviene de migrantes extranjeros. El gobierno procede con la expulsión de grupos de migrantes ilegales en los próximos seis meses, pero ello no soluciona el problema de la inseguridad interna ni de la criminalidad. A pesar de ello, calma a un sector político que pide más mano dura.
Escenario DE AMNISTÍA (menos probable)
La amnistía para los venezolanos que se encuentran en el país ilegalmente se amplía y termina flexibilizándose, pero esta política no termina de ordenar la situación de los migrantes en el país, incluidas nuestras fronteras. El gobierno adopta medidas para homologar títulos y aprovechar la fuerza laboral calificada venezolana. Realiza un mapeo de perfiles laborales que se requieren y se cruza con la relación de profesionales extranjeros que residen en el país para lograr cubrir puestos claves en distintos sectores productivos y de servicio público, sin que ello implique una afectación a la empleabilidad local.
Escenario DE ACUERDO REGIONAL (poco probable)
Los distintos bloques regionales de Latinoamérica (Alianza del Pacífico, Pacto Andino y Mercosur) se reúnen en una Cumbre para debatir y encontrar acuerdos respecto al tema migratorio en la región. Los presidentes de México, Colombia y Brasil toman la iniciativa y encuentran eco en las demás naciones para redefinir políticas públicas frente a los migrantes, para que las economías latinoamericanas absorban de manera inteligente a los profesionales que se encuentran de manera legal e ilegal en los países de la región. Acuerdan fortalecer los sistemas de inteligencia y de seguridad para intercambiar información que sirva para combatir con eficacia las organizaciones criminales que operan en todos los países de la región.

Diálogo para solucionar la crisis migratoria
ÓscarMaúrtua, exministro de Relaciones Exteriores del Perú presidentede la Sociedad Peruana de Derecho Internacional
Uno de los problemas fundamentales del escenario global contemporáneo está referido a los flujos de migrantes que intentan ingresar irregularmente en otros países en búsqueda de condiciones básicas de bienestar que no encuentran en sus ciudades de origen. El Perú no ha sido ajeno a este fenómeno que amerita un diálogo constructivo para la búsqueda de alternativas de solución.
Actualmente el flujo de migrantes de diferentes nacionalidades, en su mayoría venezolanos, provenientes de Chile ha generado una situación de tensión en las relaciones bilaterales del Perú con este país vecino que, desde la Sociedad Peruana de Derecho Internacional (SPDI), la cual lidero, esperamos se resuelva de modo amistoso bajo los principios de buena fe, cooperación internacional y sensibilidad humanitaria, en armonía con el derecho internacional de las migraciones y los derechos humanos.
La crisis que hoy se presenta evidencia la existencia, entre otros aspectos, de minorías vulnerables, por tal razón resulta indispensable convocar a organismos internacionales especializados como la OIM, ACNUR, OPS y la Cruz Roja Internacional para que actúen de garantes en el proceso de resolución de este problema que aqueja nuestra frontera.








