La calificación crediticia en Latinoamérica

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La calificación crediticia de un país tiene un impacto económico real sobre los mercados financieros. Una calificación óptima es un atractivo para invertir, caso contrario sucede con economías calificadas como especulativas. Las empresas calificadoras como Moody’s, S&P y Fitch, son las que brindan su opinión sobre las economías calificadas y respecto a la percepción económica de corto y mediano plazo.

Dentro de las principales economías de América Latina, Chile es el país con la mejor calificación crediticia, seguido por Perú y México, lo cual permite mantener un grado óptimo de inversión. Argentina y Brasil, sin embargo, son los países con la peor calificación crediticia dentro de los países analizados, ubicándose en una zona especuladora.

Este panorama brinda una visión global de la situación de una economía; información muy valiosa a considerar por los inversionistas. No obstante, es importante tener en cuenta que la calificación crediticia se basa en la opinión de cada una de las calificadoras de riesgo (Moody’s, S&P y Fitch).

Esto quiere decir que, si bien cada una de las calificaciones tendrá un impacto en la toma de decisiones, cada uno de los agentes de inversión, de acuerdo a su aversión al riesgo, podrían considerar tomar el riesgo de invertir en aquellos países en los cuales se encuentran prácticamente en default o únicamente invertir en las economías que se consideran seguras.

En Chile, por ejemplo, a pesar de la inestabilidad provocada por el referéndum constitucional, su calificación se mantuvo estable. Y si bien Brasil posee una calificación crediticia baja, continúa siendo la tercera economía en atraer inversión extranjera, por detrás de Estados Unidos y Canadá, en las Américas.

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Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid - España, Maestría en Administración (Universidad Autónoma de Guadalajara – México) y Maestría en Administración Pública (Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública en México D.F.). Economista de la Universidad de Lima (1974). Decano de la Facultad de Economía durante 14 años, Director de la Escuela de Post Grado (3 años) y Catedrático Principal de Economía de la Universidad de Lima. Vocal de la Sala Especializada en Protección al Consumidor (agosto 2012 – agosto 2017). Actualmente, Gerente General de Asesoría y Negocios Financieros S.A. – ASFINSA, Director independiente de empresas privadas y Experto en valorizaciones económicas para la determinación del daño emergente, lucro cesante, costo de oportunidad y daño moral.