EuroLat. Se analiza el Acuerdo UE-Mercosur

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Una de las cuatro Comisiones de la Asamblea Eurolat, la Comisión de Asuntos Económicos, Financieros y Comerciales, co-presidida por el diputado alemán Markus Ferber se reunió desde la cabina de regia en Bruselas para debatir sobre el “Estado actual del proceso de ratificación del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur”.

Un tema que lleva veinte años en negociación, se encuentra aparentemente cerrado pero con el pasar del tiempo, al enfrentar nuevos acuerdos internacionales como es el Acuerdo de París, las normativas referidas al Plan Verde, pues el tiempo pasa, no llegar a ser “satisfactorio” de igual manera para todos. Se están agregando Anexos que comprenden las actuales negociaciones.

Es sabido que, para Portugal, país que detiene el semestre de presidencia del Consejo que culminará este julio, tiene el objetivo de concluir, durante su presidencia, esta negociación.  Ana Pires, Agregado para América Latina y el Caribe, Representante de la Presidencia portuguesa del Consejo de la UE, reiteró esta prioridad, considerando el Acuerdo “una pieza geopolítica importante para construir la agenda medioambiental”, sin dejar de comprender la valencia social que este Acuerdo tendrá  luego de su ratificación. Portugal se ha prodigado en contactos para crear las condiciones para llegar al proceso de ratificación, señaló Ana Pires, dejando en claro que “este Acuerdo es más que comercial pues contiene un enorme potencial que constituye el punto de partida para trabajar conjuntamente con una región importante para Europa”, pero, no siendo perfecto no resolverá todos los problemas, sin embargo “necesitamos ponerle el broche final”. 

Mariano Kestelboim, Embajador de la República Argentina, Representante Permanente para Mercosur y ALIDI, en nombre de la presidencia pro tempore de Mercosur manifestó su convicción que debe ser encontrada “una solución política”, si bien es un acuerdo que lleva veinte años negociándose, llegar a la firma sigue siendo complejo. La necesidad de la recuperación política se hace evidente ante el desconocido nuevo escenario que enfrentaremos post pandemia. Es el caso de la desocupación en el sector industrial que podría repercutir en la fase final del Acuerdo haciendo hincapié en que “las concesiones del Mercosur han sido muy importantes”, en el tema medioambiental ya existe un capítulo que enfrenta el tema por ello “evitemos más barreras”, reiteró la disponibilidad del Mercosur para “hablar pero no renegociar” recalcando que el Acuerdo es “un punto de partida y no de llegada en las relaciones UE-Mercosur”. 

Pablo Grinspun, Embajador de la República de Argentina ante la Unión Europea; presidencia pro tempore de Mercosur, resaltó la importancia que se debata en esta Comisión sobre el Acuerdo UE-Mercosur porque ha podido constatar que el Acuerdo es sujeto de análisis en diferentes sedes y la vision que se expresa es sesgada, apegada a la visión europea, sin embargo, señaló «la vision del Acuerdo es más amplia». Destacó que en el Mercosur «hay quienes pensamos que el Acuerdo profundizará el patrón tradicional materias primas / tecnología por ello hay un cierto temor ante la reprimarización de la economía», agregando que «las preocupaciones en Europa son entendibles pero son injustas pues ningún estudio apoya los temores de la lobby agrícola europea que se ha expresado ampliamente y sus preocupaciones se refieren a la producción de carne bovina y la soja«. Desde la vision del Mercosur, puntualizó, existe más bien la preocupación por “el enorme poder regulatorio europeo a partir del Plan Verde y de la granja a la mesa”, mayores y nuevas regulaciones que «generarán mayores restricciones que anularían la rebaja de aranceles». Consideró que eran temas que hay que debatir y conversar para que el Acuerdo sea beneficioso «desde lo ambiental e inclusivo desde lo social».

El cuarto expositor, Rupert Schlegelmilch, Director General adjunto, Dirección (América) DG TRADE, Comisión Europea, señaló “desde hace tiempo tenemos las conclusiones, el proceso de ratificación es complicado”, aseguró que los europeos no quieren replantear el equilibrio del Acuerdo que “no abrirán la caja de concesiones”. Están realizando una labor de equilibrio entre lo negociado y nuevas áreas como es el tema de la lobby de la madera que se enfrenta a los vínculos establecidos en el Acuerdo de París contra la deforestación, el Acuerdo sobre Biodiversidad o la tala ilegal. Las consultas con la Sociedad Civil presenta retos pues cada país tiene su visión.

Al turno de los diputados, el co-presidente de la Comisión, Rodríguez Saa, reflexionó sobre los veinte años de negociación agregando, «me parece que el mundo tiene una crisis demasiado profunda para no encontrar los Acuerdos necesarios para que nuestro comercio, que nuestra enorme vinculación sirva para el progreso de los pueblos, yo pediría una solución,  porque creo que donde encuentro los obstáculos están en el componente europeo, yo pediría un poco de compresión y de efectividad para lograr finalizar estas conversaciones y tener los instrumentos que nos permitan mejorar el comercio”.

Gabriel Matos, por el Parlamento Europeo,  consideró que era ya el momento de ratificar el acuerdo, refiriéndose a las cuarenta rondas de negociación que han conocido diferentes gobiernos así como cambios de estándares,  “ya es hora de tomar decisiones al respecto”. No obstante señaló que “las dificultades no vienen de la UE”. 

La recta final presenta necesidad de limaduras del Acuerdo, la Amazonia, tiene un peso importante, la voluntad por cerrar el Acuerdo está presente en ambas partes, la Unión Europea, en especial, debe conciliar con tantas otras partes. Esta realidad, la hizo presente la diputada alemana Anna Cavazzini, quien se refirió al peligro de los bovinos los cuales reducirán la Amazonia, a los productos textiles que no se venden en Europa y que podrían ser vendidos en América Latina, a los puestos de trabajo que se perderán en Argentina cuando llegarán las empresas europeas, lo cual significará una competencia competitiva, aseguró desechar el proteccionismo, asegurando que sólo desea que estos temas sean colocados en la balanza de las negociaciones y por último, solicitó, que las negociaciones deberían ser abiertas pues temas tan relevantes no debían ser incluidos en un Anexo del Acuerdo. Significará un gran éxito para la presidencia portuguesa si el Acuerdo se llega a firmar entro este julio 2021.