Venezuela, ¿Es un problema exclusivamente de los venezolanos?

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Mary Ponte
Representante Diplomática de la Asamblea Nacional legítima de Venezuela
ante el Reino de Bélgica y la Unión Europea

Venezuela, una tragedia humanitaria, política, económica y social sin precedentes. ¿Es un problema exclusivamente de los venezolanos?

Durante las últimas dos décadas Venezuela ha venido sufriendo un inmenso cambio, dejando de ser el país petrolero reconocido mundialmente, rico, próspero, moderno y pujante de América Latina, cuya población estudiaba en Universidades públicas y privadas de excelente calidad cuyos graduados salían a hacer postgrados para luego volver al país a desempeñarse como excelentes profesionales en sus áreas como ingenieros, economistas y médicos.

Venezuela incluso llegó a convertirse en receptor de migrantes no solo de latinoamericana sino del mundo entero, básicamente de Europa, desde donde llegaron españoles, portugueses, italianos y muchos otros nacionales europeos quienes se enamoraron de las bellezas naturales del país y la calidez de su gente, instalándose a trabajar dando lo mejor de sí, pues venían de conflictos bélicos y querían un lugar donde pudiesen tener oportunidades laborales, de crecimiento y sentirse cómodos para establecer sus familias.

Ese país, esa Venezuela, pasó a ser a raíz de la aparición de Hugo Chávez con su intento de golpe de estado el 4 de febrero de 1992, posterior victoria electoral en diciembre de 1998 y las consecuentes derivas hacia un estado populista gobernado por un militar rodeado de quienes mostrando sus más oscuros resentimientos condujeron a la nación hacia un lugar cada vez más inestable económicamente, improductivo, populista, inseguro, violento, corrupto, vinculado al narcotráfico, desconectado de la realidad y de las necesidades del ciudadano común, cuyo gobierno adicionalmente se encargó de modelar un lenguaje y unas actitudes de violencia contra el adversario, las cuales fueron permeando en la población.

Esta situación afectó fuertemente la calidad de vida de los venezolanos, quienes inmediatamente reaccionamos y comenzamos a llamar la atención tanto a lo interno como en el exterior acerca de lo que estaba sucediendo, hubo protestas, manifestaciones, el famoso paro petrolero del año 2002 después del cual Chávez de la manera más irrespetuosa, sin el más mínimo criterio gerencial ni ánimo de revisar lo que estaba sucediendo, despidió en plena cadena televisiva a todos los gerentes de PDVSA (Petroleos de Venezuela), la empresa petrolera nacional, una de las más exitosas y reconocidas a nivel mundial.

A pesar de ello ha sido muy difícil a través de los años mostrar a quienes no viven el día a día ni hacen seguimiento cercano a la situación del país, cuál es la verdadera cara del régimen, pues la fama de país petrolero, con las mayores reservas de petróleo, rico, abundante y hasta el de mujeres bellas que ganaban los certámenes de belleza o son excelentes actrices de telenovelas de majestuosas producciones que muestran las maravillas naturales de nuestra tierra, lo cual se dió a conocer en el mundo durante años se fijó en la memoria de quienes oyen mencionar a “Venezuela”.

De manera que explicar a cualquiera que un gobierno que se vende como benefactor de los más desposeídos y generador de programas sociales es exactamente lo contrario al permitir y promover el narcotráfico, los grupos armados irregulares (conocidos como colectivos en sus inicios) y finalmente el terrorismo con la incursión del Hezbolá a través de las recientes alianzas con otros regímenes como el de Irán, nos ha costado que se nos trate de ultrosos, pretendiendo llevar la situación a un asunto de ideologías, cuando realmente es un tema de gobiernos democráticos versus tiranías corruptas y violadoras de Derechos Humanos.

Todo lo anterior se ha visto agravado durante el último lustro, lo cual se adicionan a otra serie de condiciones que terminaron por generar el éxodo masivo de venezolanos durante estos últimos años, generando un fuerte impacto en Latinoamerica, especialmente en países como Colombia, nuestro vecino, con más de un millón y setecientos mil ciudadanos, Perú con más de un millón de ciudadanos, Chile con alrededor de quinientos mil venezolanos, Estados Unidos con otros tantos, Ecuador con cerca de cuatrocientos cincuenta mil ciudadanos, Brasil con cerca de trecientos mil venezolanos, Argentina con casi doscientos mil ciudadanos venezolanos, para luego ir a Europa donde España cuenta con alrededor de quinientos mil ciudadanos venezolanos, muchos de ellos solicitantes de protección internacional.

Todos quienes huyen de la tragedia que ha generado el régimen en estas dos décadas, agravado por la terrible crisis económica, la tragedia humanitaria compleja adicional a las sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidos, lo cual empuja a la población a huir en búsqueda de una mejor calidad de vida, ansiando conseguir una actividad laboral que genere los ingresos suficientes aunque no sea esa que ejercía en Venezuela o en la que se tituló en la Universidad, pero si una que le remunere lo suficiente para alimentarse y proveer servicios de salud para sí y sus familiares, pues los alimentos de la canasta básica ya no se consiguen en nuestro país, el sistema hospitalario ha dejado de garantizar el acceso a servicios médicos por la destrucción del sistema sanitario, lo anterior sin contar con el terrible temor que se vive en nuestras ciudades por la posibilidad de ser alcanzados por la inseguridad ciudadana debido a que la delincuencia armada roba, secuestra y mata a la ciudadanía en un país cuyo régimen ha destruido a la justicia, al igual que los otros pilares del estado, pues hay alrededor de un 97% de impunidad, y últimamente también se puede ser acosado por los grupos armados anarquizados.

Es ante esta terrible situación que los venezolanos han emprendido un éxodo masivo, que es hoy el segundo más grande del mundo después del que ha padecido Siria luego de una guerra de más de 8 años, al cual podríamos alcanzar y lamentablemente superar si las circunstancias no mejoran en los próximos meses. La mayoría de quienes deciden huir lo hacen a pie, se estima que lo hacen cinco mil venezolanos diariamente, son los llamados “caminantes”, quienes salen por la frontera con Colombia y se trasladan en un trayecto de hasta 4000Km (Cuatro mil kilómetros) hasta Bolivia, Perú, Chile; otros lo hacen por la frontera con Brasil. Otros salen hacia las islas del Caribe, donde hay decenas de miles de venezolanos también, y hacia USA o Europa vía aérea, por lo cual se estima que si la situación no mejora, para 2021 podríamos estar hablando de siete millones de venezolanos fuera del país, es decir, alrededor del 25% de nuestra población.

Existen múltiples razones para este éxodo, como lo hemos mencionado, el tema económico, de salud, e inseguridad son algunos de los relevantes, sin embargo queremos destacar cinco razones que de acuerdo al Informe de la OEA “La Crisis de Migrantes y Refugiados Venezolanos”, son fundamentales:

Crisis Humanitaria: Escasez de alimentos y medicamentos. (8 de cada 10 venezolanos declararon haber reducido su ingesta calórica por no contar con suficientes alimentos en el hogar)

Colapso económico: hiperinflación de 10.000.000% (El 94% de los venezolanos no tienen suficientes ingresos para pagar la canasta básica de alimentos)

Violación de Derechos Humanos: Persecución, represión y delitos de lesa humanidad. (Entre los años 2014 y 2019 se registraron 15.250 detenciones arbitrarias en Venezuela)

Colapso de Servicios Públicos: Fallas en Servicios básicos como agua, luz y gas. (Los venezolanos enfrentan cortes de energía diarios que duran hasta 18 horas.)

Violencia generalizada: tasa de homicidios de 60 personas por cada 100.000habitantes. (Venezuela es el país más inseguro del mundo después de Afganistan)”.

Mientras esto sucedía, durante el año 2020 la pandemia se hizo presente, los países del mundo pusieron su atención como es normal en la urgencia ante el COVID-19 y el impacto que éste ha generado en los sistemas de salud y la economía mundial, por lo tanto, han endurecido sus condiciones de ingreso, al tiempo que los ciudadanos de los países receptores del éxodo venezolano han mostrado cada vez de manera más evidente su rechazo a nuestros connacionales con acciones xenofóbicas que han sido denunciadas en distintos medios mostrando la injusticia y la doble violación de los derechos humanos a los que se ven expuestos los venezolanos en los distintos países a los que deciden llegar para reinventarse y rehacer sus vidas.

Ante la gravísima crisis, que todo lo anterior engloba, en nuestra labor como Representantes diplomáticos del Gobierno interino del Presidente ( e) Juan Guaidó hemos solicitado reiteradamente a nuestros aliados una serie de apoyos con condiciones necesarias para llevar a Venezuela nuevamente hacia el camino de la libertad y la democracia por una vía pacífica, entre ellas, el respaldo de la comunidad internacional mediante el reconocimiento de la Asamblea Nacional electa en el 2015, último bastión de la democracia en Venezuela, y el ejercicio de una presión constante para lograr que se lleven a cabo unas elecciones de carácter Presidencial, Parlamentario y Regionales que sean libres y justas, dichas elecciones deben realizarse con un órgano electoral confiable, con la participación de los partidos políticos que hacen vida en el país y a los cuales el régimen secuestró su dominio, la participación de observación internacional que garantice unas elecciones con las garantías internacionales, la liberación de presos políticos, etc.

Es por todo lo anterior que nos hacemos los siguientes cuestionamientos:

¿Son los países capaces de liberarse de un régimen que ha destruido las instituciones la República, no proporciona servicios mínimos, ha quebrado la economía, al tiempo que amedrenta y tortura a sus ciudadanos y a sus opositores?

¿Está la comunidad internacional en capacidad de articular apoyo, presión y generar vías de solución para países que se encuentren en una encrucijada como la que atraviesa hoy Venezuela?

¿Ante todo lo anterior, el impacto de la migración, de los grupos armados, de la corrupción, el narcotráfico y el terrorismo en un país como Venezuela, ubicado al norte de Suramérica, frente al Mar Caribe y los Estados Unidos Es sólo un problema de los venezolanos?

Quizá debamos asimilar que si las consecuencias de la grave situación venezolana traspasan por mucho sus fronteras, probablemente la solución también corre la misma suerte.