Perú 2020, será la sede del Foro de las Civilizaciones Antiguas

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La tercera conferencia ministerial del Foro de Civilizaciones Antiguas concluyó en Pekìn el sábado 30 de noviembre, contó con la participación de Armenia, China, Egipto, Grecia, Irán, Irak, Italia y Perú quienes comunicaron sobre la protección del patrimonio cultural y la profundización de la cooperación cultural.

Las civilizaciones antiguas y las culturas tradicionales deberían desempeñar su debido papel en la sociedad contemporánea y proporcionar sabiduría para hacer frente a los problemas mundiales, dijeron los participantes.

“Solo protegiendo, heredando y desarrollando la excelente cultura tradicional, pueden los países con civilizaciones antiguas brillar en la nueva era y proporcionar apoyo espiritual para su propio desarrollo e incluso global”, señaló el ministro de Cultura y Turismo de China, quien hospedó el encuentro, Luo Shugang.

La próxima conferencia ministerial se realizará en Perú en 2020.

Grecia, China, Bolivia, Egipto, Irak, Irán, Italia y Perú, con la incorporación de Armenia, formaron una iniciativa cultural entre países, de diferentes regiones geográficas, que son cunas de civilizaciones antiguas.

Estos nueve países representan civilizaciones antiguas como las civilizaciones egipcia, romana, persa, china, mesopotámica y andina. Los países participantes representan más del 40 por ciento de la población mundial y están en el centro de los desarrollos políticos internacionales en las Américas, Europa, Asia y África.

Mediante la conformación de una agenda positiva amplia y multifacética de acciones conjuntas de los nueve estados, el Foro de Civilizaciones Antiguas tiene como objetivo transformar la cultura en una fuente de poder blando y una herramienta fundamental de una política exterior moderna y multidimensional. Otro objetivo del Foro es destacar la cooperación cultural internacional como factor de desarrollo económico.

FORO DE CIVILIZACIONES ANTIGUAS

La formación y evolución de las civilizaciones antiguas y sus grandes logros, que van desde la arquitectura, la filosofía y las matemáticas hasta la medicina y la astronomía, por nombrar solo algunas, sentaron las bases del mundo moderno tal como lo experimentamos hoy. Los herederos de las civilizaciones antiguas tienen la obligación, de hecho, una misión, de preservar y desarrollar este legado en beneficio de la humanidad. Esto es especialmente importante en un período de cambios rápidos y grandes incertidumbres cuando la cooperación internacional para problemas globales como el cambio climático y las crecientes desigualdades es de suma importancia. El objetivo de la conferencia fue discutir la importancia de establecer un Foro de la Civilización Antigua, examinar las mejores prácticas de diálogo intercultural, describir iniciativas y proponer acciones conjuntas principalmente en los campos de la investigación académica y científica, la diplomacia cultural, el ciberespacio y el nuevo medios con un ojo puesto en el crecimiento y el desarrollo centrado en el ser humano. Las principales áreas de interés son:

I. Impacto de las civilizaciones antiguas en la era moderna.

La cultura es un determinante importante de cómo las personas se perciben entre sí y negocian sus diferencias. Las oportunidades para el contacto e intercambio global están proliferando como nunca antes, y debido a esos contactos, la cultura misma está cambiando. Esto presenta a los gobiernos y las organizaciones culturales un doble desafío: por un lado, necesitan mantener estándares establecidos de erudición, calidad y continuidad, y por otro, permitir a la población desarrollar las habilidades vitales de la alfabetización cultural.

En la era de la globalización y el rápido cambio tecnológico que conduce a un nuevo paradigma de comunicación, se deben encontrar varias formas de acercar a las generaciones más jóvenes a las civilizaciones antiguas y sus legados. Los medios modernos de comunicación y expresión deben usarse para estudiar y presentar aspectos del pasado, de modo que puedan ser adecuadamente elaborados y proyectados a la sociedad global.

II La civilización como un poder blando e inteligente.

El diálogo entre civilizaciones es uno de los pilares de un sistema global en el que la democracia, la eliminación de las desigualdades sociales y la pobreza, la tolerancia, la comprensión y el respeto mutuo de las diferencias culturales y las tradiciones de los pueblos formarán la base para una humanidad segura y pacífica. Esta es la mejor manera de expulsar cualquier idea de conflicto entre civilizaciones, pueblos o estados, lo que resulta en la eliminación de los estereotipos, que son el mayor obstáculo para la comprensión y el respeto mutuos.

En la era de la digitalización y la creación de redes, nuevos fenómenos como la autocomunicación masiva y los intercambios culturales de muchos a muchos se están expandiendo muy rápidamente y tienen un efecto profundo. La diplomacia cultural se vuelve más compleja y generalizada, su importancia aumenta y afecta a las formas más tradicionales de diplomacia pública en un grado mucho mayor que antes.

III. La civilización como agente de crecimiento económico.

El patrimonio cultural, tangible e intangible, da testimonio de la creatividad humana y constituye la base fundamental de la identidad de los pueblos. La creatividad, el conocimiento, la cultura y la tecnología pueden estar entre los impulsores más importantes de la creación de empleo, la innovación y la inclusión social. Alimentada adecuadamente, la creatividad alimenta la cultura, infunde un desarrollo centrado en el ser humano y constituye el ingrediente clave para el crecimiento, la innovación y el comercio, al tiempo que contribuye a la diversidad cultural y la sostenibilidad económica, social y ambiental.

En los últimos años, las industrias culturales y el sector creativo de la economía han sido reconocidos y promovidos como un pilar clave de las estrategias de desarrollo a nivel nacional y local. Los países en los que prosperaron las civilizaciones antiguas poseen ventajas únicas que pueden utilizarse para desarrollar un “nexo creativo” funcional capaz de atraer inversores, desarrollar capacidades empresariales creativas, ofrecer un mejor acceso e infraestructura a las tecnologías modernas. Un efecto indirecto positivo también puede reflejarse en mayores niveles de crecimiento, mayores oportunidades para fortalecer las capacidades de innovación y una alta calidad de vida cultural y social en esos países.

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