G7 Finanzas

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La reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores del Banco Central del G7 se celebró los días 17 y 18 de julio en Chantilly. La última reunión ministerial del G7 antes de la Cumbre de Biarritz (24-26 de agosto de 2019), se convirtió en parte de la prioridad transversal de la presidencia del G7 con el objetivo central de hacer que el capitalismo sea más justo y sostenible.

Las discusiones se centraron en 3 temas principales:

  • Abordar los riesgos para la economía global y el sistema financiero para apoyar un crecimiento fuerte, sostenible, equilibrado e inclusivo;
  • Responder a los desafíos emergentes, incluidos los temas fiscales, digitales y de finanzas verdes;
  • Lucha contra las desigualdades, tanto dentro de las economías avanzadas como entre países.

De esta reunión, hubo fuertes puntos de convergencia en materia de impuestos internacionales y la aprensión de los riesgos asociados con el desarrollo del sector privado de nuevos productos de pago como la Libra.

En materia fiscal, los debates condujeron a un acuerdo ambicioso, con un acuerdo para establecer nuevas normas fiscales para la territorialidad que garanticen una fiscalidad justa de las empresas, incluidas las digitales, incluso sin presencia física. Los ministros y gobernadores también acordaron establecer un nivel mínimo de tasas impositivas corporativas efectivas, frente a los esquemas agresivos de optimización fiscal. Por lo tanto, el G7 Finances de Chantilly dio un impulso para allanar el camino para un acuerdo integral, en la OCDE, sobre el esquema de la arquitectura de estas reglas, para enero de 2020.

Con respecto a los nuevos métodos de pago desarrollados por el sector privado (monedas estables), las convergencias fueron muy fuertes para enfatizar que estos productos plantean serias preocupaciones, tanto regulatorias como sistémicas, así como importantes problemas de política pública. En estas circunstancias, se consideró importante no autorizar el despliegue de estos proyectos hasta que los titulares de estas iniciativas levantaran estas preocupaciones.

El G7 Finance ha abordado muchos otros problemas. Las lecciones aprendidas del primer ejercicio conjunto de gestión de crisis cibernéticas transfronterizas del G7 se describieron para trazar una hoja de ruta para fortalecer la resiliencia del sistema financiero. El G7 también ha observado una comprensión común de los problemas de igualdad de condiciones competitivas que pueden surgir de una concentración excesiva de datos en grandes multinacionales digitales, como un primer paso en una posible adaptación de herramientas y regulación.

También son dignos de mención las discusiones útiles sobre finanzas verdes y clima, que han demostrado el interés del G7 en construir una taxonomía de actividades sostenibles, un paso clave para dirigir el financiamiento hacia inversiones verdes. Finalmente, en temas de desarrollo, las finanzas del G7 ayudaron a mantener el impulso creado por el Foro de París el 7 de mayo, hacia la implementación por parte de todos los interesados ​​de estándares exigentes en el financiamiento del desarrollo frente a los riesgos de crisis. El enfoque también se ha centrado en la inclusión financiera de las mujeres en África, a través de medios digitales, con la presentación por parte de Melinda Gates de recomendaciones que serán objeto de financiación de Francia y el Reino Unido.

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