Hemos Leído y Hemos entrevistado a la autora, Nuria Archundia «Non ce la faccio più. L’arte d’arrangiarsi»

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La autora de Non ce la faccio più. L’arte d’arrangiarsi es una joven mexicana que vive en Roma. Llegó gracias a una beca para estudiar maquillaje escénico, pero pronto descubrió que eso no bastaba para ella: su mundo con sed de conocimiento se amplía, estudia con esfuerzo, se desilusiona, y poco a poco la “bella Roma” deja de ser la sede del maravilloso turismo para convertirse en vida cotidiana, con sus dificultades y contradicciones. Nuria Archundia, así se llama nuestra autora, vive entre dos mundos: América Latina y Europa. Su experiencia en Roma le ha dado una perspectiva distinta sobre identidad, pertenencia y desplazamiento.

Nuria mantiene un vínculo emocional y crítico con México. Habla de su país como un espacio de raíces, memoria y conflicto. Su mexicanidad no es folclórica: es reflexiva, consciente, marcada por la historia y la violencia estructural. Roma aparece en su discurso como un lugar que le permite observar su propia identidad desde afuera. La ciudad funciona como un espejo: le da distancia, le permite pensar, escribir y mirar a México con otra luz. Mientras tanto, enfrentarse a la burocracia italiana la obliga a «arrangiarsi» / arreglárselas: resolver de alguna manera los problemas, sacar fuerzas de su interioridad, de su sagacidad, de su experiencia o inventiva.

Siente la falta de la afectividad que recibía en México a raudales, y debe conformarse con la que recibe de quienes, como ella, dejaron México y la acogen con cariño, o de quienes admiran su país y su comida. No concibe regresar a México: el nuevo modo de vivir, en un país contradictorio pero que le brinda la posibilidad de ponerse a prueba, le permite saber quién es y sostenerse solo con su esfuerzo. Adora el cine, desarrolla proyectos interesantes, descubre desigualdades en sectores donde la política de izquierda tiene presencia, y es consciente de que no logrará, al menos por ahora, su ambición. Una variable la frenó: un problema de salud que la obligó a bajar la velocidad. En esa pausa descubre el afecto de familias italianas amigas que la cuidan, la acompañan y la ayudan a recuperarse.

Durante la entrevista, Nuria desarrolla varios ejes: el desplazamiento como redefinición de identidad; la memoria personal y colectiva como materia de escritura; la violencia estructural observada sin panfleto; la condición femenina como sujeto histórico; la literatura como refugio. Observa la estructura de la sociedad, se observa a sí misma, sin dejar su base en México. Comprende que personas queridas desaparecen en su ciudad natal y no las volverá a ver, pero su búsqueda en Italia le abre caminos desconocidos, propios. La pobreza y la violencia urbana la conmueven: ve cómo la ciudad cambia por horas, cómo la población se transforma, cómo los turistas no perciben lo que ella ya ve. La escritura es su espacio de resistencia y claridad. Italia es escenario, tan similar a tantos países y tan diferente. Su radio de acción se amplía a Florencia y a un pequeño pueblo florentino.

Durante la entrevista, Nuria, responde con un tono reflexivo, pausado, sin estridencias. No busca impresionar: busca explicar. Su pensamiento es analítico, pero emocionalmente contenido. Piensa mientras habla, analiza mientras habla y también corrobora: está en búsqueda. Vincula su vida en Roma con su escritura: la distancia geográfica se convierte en distancia crítica. Su obra nace de esa tensión entre pertenecer y observar desde afuera.

La entrevista revela a una autora que vive entre dos mundos: México como raíz y Roma como plataforma de pensamiento. Su discurso es coherente, reflexivo y centrado en identidad, memoria, violencia y condición femenina. No llegamos a conocer su vida cotidiana continuada, no es ese su objetivo. Su objetivo es testimoniar la dificultad de los jovenes para integrarse en un país con tanta historia donde existe una estructura que discrepa con las facilidades para el estudio, para la creatividad, para soñar y creer  de poder hacer con la realidad económica que obliga, no es el caso de Nuria, de abandonar Italia en búsqueda de economía donde esa estructura avalora el conocimiento, el ingenio, la capacidad de un joven.

Nuria está preparando la continuación de este libro.

No busca polémica: busca claridad. Lo que Nuria refleja en su libro es un modo de vivir: a veces ella es protagonista, pero casi siempre explica la vida contradictoria en Italia. No pretende narrar su vida cotidiana completa; su objetivo es testimoniar la dificultad de los jóvenes para integrarse en un país con historia, estructura rígida y pocas facilidades para creatividad y estudio. Nuria está preparando la continuación de este libro.