Yo quiero esta mañana hacer algunas reflexiones.
La primera, ‘Foro M’ reivindica a la mujer, reivindica al mes de marzo donde conmemoramos el Día Internacional de la Mujer, pero también refleja movimiento, transformaciones sociales, transformaciones históricas y el papel y la reivindicación de la mujer en nuestra sociedad.
Es cierto que en el mundo hay una deuda histórica con el empoderamiento de la mujer. Es cierto que en el mundo siguen presentándose situaciones que son absolutamente deleznables, de violencia, de rechazo, de estigmatización, de segregación de la mujer.
Es cierto que todos necesitamos actuar de manera unida, al unísono, para empoderar a la mujer en nuestra sociedad.
Pero es muy importante, también, reivindicar los avances y reivindicar lo que se ha venido construyendo en un país como Colombia, y lo que representan para nuestra sociedad esos avances que hemos consolidado también en casi tres años de Gobierno.
Hitos históricos y avances por la mujer
Quiero empezar por lo primero, los hitos históricos.
Colombia tiene por primera vez en 200 años de vida republicana una mujer Vicepresidenta, en cabeza de una mujer con gran liderazgo, con gran trayectoria, con un amplio conocimiento del país, con un gran sentido social.
Y ese papel de tener por primera vez un mujer Vicepresidenta es conseguido con mérito, con esfuerzo, pero sobre todo para demostrarle al mundo que Colombia también marca esa diferencia frente al pasado, y la marca con una política de empoderamiento de la mujer también sin precedentes.
Ejemplos. Por primera vez en 200 años de historia republicana, Colombia ha tenido ya dos ministras del Interior; la doctora Nancy Patricia Gutiérrez, la doctora Alicia Arango, que es nuestra embajadora en Ginebra.
Por primera vez en 200 años de historia republicana, Colombia tiene una mujer Procuradora General de la Nación.
Y si nosotros miramos el número de mujeres que han ocupado cargos a nivel de ministerio, consejerías presidenciales, superintendencias y también agencias del Estado, llegamos hoy a cifras que son históricas y que, por supuesto, nos motivan a cada vez seguir reivindicando y empoderando más a la mujer.
Hemos tenido y tenemos mujeres al frente de carteras que son fundamentales para nuestro presente y nuestro futuro. Ministerio de Transporte, hemos tenido dos mujeres en el Ministerio de Justicia, hemos tenido también mujeres en el Ministerio de Minas, hemos tenido mujeres en el Ministerio de Cultura, hemos tenido mujeres en la Cancillería, hemos tenido mujeres también al frente de Planeación Nacional.
Es decir, hemos marcado hitos de empoderamiento.
Pero también cuando pensamos en quienes acompañan la Presidente en su gestión pública.
Tenemos una Jefe de Gabinete en la Casa de Nariño, tenemos la Consejería de Derechos Humanos, la Consejería de Acción y Cumplimiento, la Consejería de la Competitividad, la Consejería de la Equidad de la Mujer, la Secretaría de Transparencia, la Consejería de Competitividad.
Y cuando empezamos también a llegar otros niveles de Gobierno, en la gran mayoría de Ministerios, tenemos viceministras mujeres. Tenemos, además, una participación activa, histórica, sin precedentes, de las mujeres en la Fuerza Pública en nuestro país.
Nunca antes en la historia de Colombia habíamos tenido tantas mujeres en altos rangos en las Fuerzas Militares y nunca habíamos habilitado tantos espacios de participación en la formación castrense y policiva de la mujer, como la que tenemos hoy.
Eso son niveles de empoderamiento, esas son transformaciones de carácter histórico. Que tienen que seguir profundizándose, claro, porque ese es un reto que nosotros nos planteamos como Gobierno y está en nuestro Plan Nacional de Desarrollo.
Entonces ese es el primer elemento. Empoderamiento.

Ayudas económicas y programas sociales
El segundo, la asignación de recursos, la trazabilidad presupuestal y la orientación para construir equidad a partir de la mujer en nuestro país.
Hablemos, por ejemplo, de los programas sociales.
Familias en Acción, la mayoría de receptoras de recursos de Familias en Acción, la mayor transferencia condicionada que tiene el Estado, son mujeres.
Jóvenes en Acción. La transferencia de recursos para acompañar a los jóvenes en su proceso de vida, tiene una participación sustancial de la mujer.
Generación E, el programa que subsidia hoy la educación pública llegando a la gratuidad -que estaba en el 8% por ciento cuando empezó nuestro Gobierno, que hoy está en el 30%, que va camino al 50% en agosto de 2022- y también los recursos asignados por el Fondo de Equidad Educativa en el marco de la pandemia, la mayoría de estos recursos están orientados hoy a mujeres.
Cuando miramos la Devolución del IVA, mecanismo compensatorio y de equidad para las familias más vulnerables, también tiene su mayor nivel de recepción hoy en la mujer.
Y cuando hablamos de programas como Ingreso Solidario, Ingreso Solidario también tiene un porcentaje sustancial de mujeres.
Inclusive en el marco de la pandemia, cuando nosotros analizamos el Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), ese programa también tiene una asignación importantísima, diferenciada, que le lleva recursos de protección del empleo a la mujer.
Y eso tiene que ver con recursos, pero también, cuando miramos otros ejes transversales de política pública, la creciente participación de la mujer en programas de becas del SENA, la creciente participación de la mujer en Agricultura por Contrato, uno de los servicios más importantes y novedosos en política del sector rural; cuando lo miramos en el énfasis que tenemos en las Empresas B, cuando lo miramos también en los programas de acompañamiento como Fábricas de Productividad, tenemos a la mujer también allí representada.
En los programas de emprendimiento de iNNpulsa, una creciente participación de la mujer.
Y también mencionando otros programas de carácter transversal que están generando empleo y que están generando oportunidades:
Los programas de vivienda, Casa Digna, Vida Digna; los programas de subsidio de Mi Casa Ya, también tienen hoy un énfasis muy claro, diferenciado, en la mujer.
Y eso significa política social, focalización de la política social y equidad social a partir del empoderamiento de la mujer.
Innovación y transformación
Claro, tenemos un tercer eje, y es un eje muy importante: es la participación de la mujer en la innovación y la transformación de nuestra sociedad.
Hoy tenemos la mayor participación histórica de mujeres en las áreas funcionales nuevas, operacionales, por ejemplo, en el sector de hidrocarburos.
Debe ser más claro, pero ya hemos logrado una transición muy importante.
Inclusive la contratación de mano de obra en muchos de los proyectos, ahí vemos una participación importante de la mujer.
En las energías renovables no convencionales, participación creciente de la mujer. En la Misión TIC, que además siempre había un sesgo en la participación del sector de las telecomunicaciones de la mujer, hoy vemos una participación creciente, donde vamos a formar miles de mujeres programadoras que van a ejercer una labor de liderazgo en el sector de tecnología con valor agregado.
Y por qué no hacer una mención fundamental en los programas de inteligencia artificial, de internet de las cosas, transformación digital en nuestro país. También vemos una creciente participación de la mujer.
Y hemos introducido en el Plan Nacional de Desarrollo un trazador presupuestal que permite hacer seguimiento minucioso de cada recurso y el impacto que cada recurso también tiene en la mujer colombiana.
Por eso, ahí también tenemos un hito que nos tiene que motivar hacer mejores todos los días.
Violencia contra la mujer
Y hay muchos aspectos que tienen que ver con superar las dificultades históricas y las amenazas a la mujer y las relaciono también con políticas públicas que hemos apelado.
La violencia contra la mujer es algo deleznable y ha sido un factor permanente -tristemente, hay que decirlo- en la historia de nuestro país.
Quizás de pronto no profundizamos, pero cuando lo hacemos nos damos cuenta que, por ejemplo, las mayores víctimas de asesinatos y violación de niños, son niñas.
Cuando miramos sobre la capacidad de denuncia efectiva, tardía, frente a esos incidentes de violencia, más del 70% son niñas.
Y por eso, en este Gobierno hemos acompañado el ejercicio de muchísimas agencias y hemos trabajado de la mano con el Congreso de la República para marcar dos hitos que son fundamentales.
El primero, la aprobación de la cadena perpetua para asesinos y violadores de niños, que en virtud del artículo 44 de la Constitución, que reconoce que los derechos de los niños están por encima de los demás, lo que queremos es esa sanción ejemplarizante y necesaria. Y sobre todo cuando vemos que las principales víctimas son niñas y adolescentes.
Lo segundo, la imprescriptibilidad de esos delitos, Este es otro factor fundamental, porque la gran mayoría de denuncias vienen 10 años después de ocurridos los hechos o si no más.
Con esto estamos también marcando un hito de protección.
Rechazo al machismo
Y estamos próximos a probar en el Congreso de la República una ley que proscribe en Colombia el castigo físico y que invita a la enseñanza, formación, pedagogía amorosa al interior del hogar, llena de respeto, que eso también servirá para marcar un distanciamiento para siempre frente a aspectos graves de machismo en nuestra sociedad.
Y eso me lleva también a decir que, hoy más que nunca, cuando hemos puesto en marcha políticas como las Escuelas de Padres, también lo que queremos es desde allí y desde la formación misma de los hombres en el sistema educativo, sembrar la semilla de rechazo absoluto, categórico, a las formas de machismo que han sido graves y perturbadoras en nuestra historia.
Vencer el machismo en esa formación en las Escuelas de Padres lo que busca es que no haya una sola niña que le estén diciendo en su casa ‘eso no lo puedes hacer, esa profesión no es tuya, esa competencia no es tuya, porque eres mujer’.
Así, tristemente, durante muchas décadas, se presentaron circunstancias en los hogares colombianos.
Hoy lo que queremos es que las niñas, las adolescentes, las niñas que están además formándose en un proyecto de vida, tengan claro que no hay límites para alcanzar ningún sueño y que tienen que sentirse empoderadas y acompañadas.
Y que si son víctimas de violencia, de estigmatización, lo que se requiere es que ellas tengan los mecanismos de protección inmediata por parte del Estado y esa es una de las tareas que nos hemos fijado en este Gobierno cuando miramos el ciclo de vida integral en la formación de los niños niñas y adolescentes.
Más denuncia y menos desistimiento
Y claro, hay que decir las cosas también con muchísima agudeza. Hemos visto en los últimos años incidentes graves de feminicidios y de violencia contra la mujer. No solamente se ha constituido en Colombia una tipificación penal para enfrentar esos conductos, pero necesitamos ser mucho más fuertes desde la prevención y tener capacidad de denuncia.
Muchas mujeres denuncian incidentes de violencia al interior de los hogares, pero después de poner la denuncia tienen que regresar a su hogar a convivir con el agresor y normalmente estamos encontrando crecientes casos de desistimiento a través de las instancias judiciales.
Y eso nos tiene que llevar a que una vez se instaure la denuncia, y una vez sea de conocimiento de las autoridades, no haya desistimiento, pero haya una acción de protección, para que la mujer no tenga que llegar a convivir con el agresor y ser víctima nuevamente de la violencia que denunció.
Ahí hay un trabajo que se está desarrollando articuladamente, en la independencia de poderes y en la colaboración armónica, con la Fiscalía General de la Nación, con la Procuraduría General de la Nación y con la Defensoría del Pueblo.
El futuro
Pero debemos también mirar otros aspectos que son muy importantes: el futuro.
El futuro hay que mirarlo un gran sentido de compromiso, y este Gobierno ha demostrado que pasamos de muchas retóricas históricas en favor de la reivindicación de la mujer, al empoderamiento efectivo de la mujer.
Y claro, todos los días tenemos que buscar ese empoderamiento adicional.
Ayer, por ejemplo, posesionábamos a la Superintendente de Notariado y Registro, la doctora Fernanda. La doctora Fernanda García es la que estará ahora encargada de acelerar desde esta Superintendencia todo el proceso que nos permita tener Catastro Multipropósito, de la mano con la Directora del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, de la mano con la Directora de la Agencia Nacional de Tierras, Myriam Martínez.
Y nos damos cuenta que ahí hay nuevamente una instancia de empoderamiento.
Cuando nosotros hablamos de la construcción de la Paz con Legalidad, también vemos que las más de 1.000 obras PDET, no solamente han contado con la participación de la mujer, sino que han tenido un gran impacto en la calidad de vida de la mujer rural.
Y ahora con el Patrimonio Autónomo, creado recientemente en desarrollo legislativo, en el marco de la pandemia, donde va a estar participando iNNpulsa, lo que queremos es que ese Patrimonio Autónomo, que tenemos que fortalecer y buscarle fuentes de carácter permanente, esté financiando desarrollos empresariales de la mujer en nuestro país.
Ahí también se construye equidad de género.
Pero claramente, lo que yo más anhelo -y yo creo que los hechos nos están conduciendo hacia allá de manera incuestionable- es que cuando se haga la revisión histórica de lo que ocurrió durante nuestro Gobierno -todavía nos queda un año y medio más de gestión-, que cuando se haga esa evaluación quedará absolutamente claro que por primera vez en un plan de desarrollo se creó un componente específico con trazador presupuestal y con una agenda de corto, mediano y largo plazo.
Que por primera vez se dieron instancias de empoderamiento a la mujer en áreas que marcarán de ahora en adelante la participación de ellas, buscando cada vez más liderazgo y más impacto.
Pero lo más trascendental, que en todas las líneas de gestión pública, desde el Ministerio de Educación, Ministerio de las TIC, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el Ministerio de Transporte, la Cancillería y muchas otras dependencias, las improntas de tener mujeres al frente de esas carteras, se ve reflejada también en el compromiso transversal de todas ellas, para que la política pública se haga con resultados tangibles.
De manera que aspiramos ser recordados como el Gobierno que marcó un antes y un después en el empoderamiento, en la asignación de recursos y en la transformación de la mujer en nuestro país.
Reconocimiento a Vicepresidenta y MinComercio
Y cierro haciéndole un gran reconocimiento a la doctora Marta Lucía Ramírez, a nuestra Vicepresidenta.
Ella es perseverante, intensa en el trabajo, pero adicionalmente tiene un gran compromiso con la mujer colombiana. Se siente, se ve, se palpa en todas sus interacciones.
Ella en cada una de las acciones transversales de política pública está preocupándose por cómo hacemos la diferencia con la mujer colombiana.
Y gracias a ese ejercicio diario que compartimos, nosotros hemos visto cómo en los grandes rankings internacionales que miden la participación y la equidad de la mujer, el salto de Colombia ha sido tremendo. El país que más ha crecido en América Latina. Y tenemos que lograrlo en los próximos años.
Y aquí está el señor Ministro de Comercio, Industria y Turismo, el doctor José Manuel Restrepo.
A él también quiero hacerle un gran reconocimiento, porque, junto con la Viceministra, Laura Valdivieso, hemos visto cómo en todas las estrategias de nuestro país, de inserción en la economía internacional, de transformación productiva, de desarrollo turístico, y algo que también a mí me motiva mucho, de ver las nuevas líneas de emprendimiento social, lo que se busca es exaltar el papel de la mujer.
Llamado al sector privado
Y quiero cerrar haciéndole un llamado también al sector privado: son más rápidos y más contundentes los avances en materia de empoderamiento de la mujer desde el lado público que desde el lado privado.
Esto no es un señalamiento ni una crítica; todo lo contrario, queremos que sea una motivación. Que tengamos más mujeres en las líneas directivas de las empresas, que tengamos más mujeres en las juntas directivas de las empresas, que tengamos más mujeres en equidad de ingreso salarial en el sector privado y que al mismo tiempo, traduzcamos eso en que haya más capacidad de acelerar los ascensos laborales y los aumentos de remuneración en la mujer versus los hombres, donde tenemos una gran brecha.
Esta es una motivación.
Y mi último mensaje: que todos los colombianos, hagamos de este ‘Foro M’, de este marzo 8, donde se celebra el Día Internacional de la Mujer, que fue ayer, y que nosotros, cada año, nos pongamos la mano en el corazón con un mensaje: hay que abolir el machismo.
Y el machismo no se abole sencillamente empoderando a una mujer para denunciar quienes las agreden; el machismo se vence en la calidad de la educación y en los principios que les damos, en la formación, a los hombres de nuestra sociedad.
Una formación respetuosa, una formación donde siempre se tenga claro el papel de la mujer y donde, además, no sean formados con la idea de una superioridad frente a la mujer, y donde hay actividades que no son de la mujer, sencillamente por ser mujer, es fundamental para erradicar la violencia derivada del machismo.
Ese llamado se lo hago a toda la sociedad colombiana, porque sé que juntos podremos lograrlo.
¿Falta mucho? Sí, pero hay que lograr el ritmo y el paso para esa gran transformación.
Con esto, una vez más les digo a todas las mujeres de Colombia: feliz semana de la mujer; ayer fue su día. Feliz día nuevamente.
Pero esta es su semana y queremos que el Día de la Mujer sean todos los días del año.
Muchísimas gracias.









