La mujer rural, fuente de la Economía Circular

0
1136

El Informe completo se hará conocer en las próximas semana, Forest Trends o Infraestructura Natural entregó un Diagnóstico de brechas de género, referido a la vida rural peruana, en particular a la condición de la Mujer rural que vive en continua desventaja frente a los hombres rurales.

El objetivo de este trabajo financiado por USAID y por Canadá, es identificar las brechas en la gestión de la infraestructura natural y del agua.

Cariño Alejandrina Ramos Ballon, del Ministerio de la Mujer, se refirió a una situación imperturbable en la zona rural peruana, que se mantiene, «hace veinte años se escuchaba lo mismo, nada ha cambiado», agregando que las brechas «deben ser eliminadas».

El ambiente no es favorable para desarrollar la «igualdad de género», tampoco para hablar abiertamente de ello. Existen aún barreras que deben ser abatidas. Ella se interroga sobre el aporte de cada ciudadano por cambiar esta situación desde el momento que se siguen transmitiendo los mismos «patrones socio-culturales». Ante una transmisión cultural con estereotipos resulta arduo hablar y actuar el empoderamiento.

Aunado a la carencia de trasversalización del género en las entidades públicas, debe ser un objetivo impedir  la discriminación hacia una mujer rural la cual recibe un trato compasivo por su condición de mujer indígena que desconoce el castellano, recibiendo miradas «de desprecio».

Sonia Vidalón, de SUNASS, se refirió a las brechas históricas que «en las zonas rurales es más evidente». SUNASS da prioridad al rol de la mujer rural en el saneamiento, en el fortalecimiento de capacidades a fin que ellas sean incluidas con paridad de trato. Se consideró la recargada vida de la mujer rural, su escasa disposición de tiempo, todo por analizar y organizar debidamente.

Ana Vergara, destacó el trabajo de la mujer rural, su eficiencia, su liderazgo. Raquel Reynoso, se refirió al trabajo desempeñado por la sociedad civil que visibiliza las brechas de género, «brechas que han ido disminuyendo, ahora es más fácil identificarlas y cuantificarlas». El Informe, recoge tantos datos pero también, y es lo valioso, da relevancia al testimonio de las protagonistas. Asimismo, se refirió a la recuperación de los saberes de hombres y mujeres diferentes entre ellos, que son transmitidos a los jóvenes, estos conocimientos están dando frutos.

Cómo se evidencia en otras áreas del mundo, en particular en Africa, la sociedad se transforma debido a la migración masculina, las mujeres están asumiendo representaciones. Sin embargo, predomina el espíritu de exclusión de los hombres cuando los nombres de las mujeres no aparecen en la lista, porque, «todo está a nombre de los hombres». La mujer rural vive la condición de invisible, se ha incrementado el número de mujeres que tiene parcelas de tierra pero sin «posesión». Como sabemos, en la comunidad rural peruana, la titulación es colectiva, ceden en uso los parcelas, estas «aparecen a nombre del jefe de familia: los varones». En el caso de las separaciones o herencias, ellas pierden, son los hombres quienes deciden qué se hace con las parcelas. Reynoso, hizo conocer que están avocadas a titularidad de estas parcelas. La norma ha sido lograda, ahora se requiere su implementación.

El director del proyecto de Forest Trend o Infraestructura Natural, en la conclusión destacó «los hombres no queremos igualdad por miedo», fue sincero. Hizo hincapié en la necesidad de romper con la cadena de desigualdad hacia la mujer rural que inicia desde la recolección del agua, algunas veces contaminada que lleva a casa para seguir con la desigualdad, labores en su casa, en el campo, atendiendo el hogar.

Son muchos los problemas que enfrenta la mujer rural debido a la poca consideración a su vida, a sus conocimientos, a su labor fundamental de sostén del aparato rural, unido a las violaciones de las quechua hablante 74%, un gran número de ellas tiene entre los 4 y 11 años, derivando muchas veces en embarazos prematuros.

El papel que la mujer desempeña en el campo es de vigilancia de un ciclo de alimentos que llega hasta las ciudades, debe ser un ciclo virtuoso donde el primer recurso, el agua, debe ser tutelado, con ello su cuidado, su reutilizo.

La SUNASS tiene un importante rol que cumplir en la formación de estas mujeres en doble vía, escuchándolas, remunerando sus conocimientos, dándoles titularidad a su aporte, ellas son una enorme fuente de saberes acumulados gracias a la observación. Ellas son una gran fuente mundial de recuperación de saberes hacia la economía circular donde la circularidad de los usos debe ser virtuoso, donde los conocimientos ancestrales deben ser recuperados. En una sociedad, la rural, donde la fuerza animal y humana están en primer plano, el aporte silencioso y de contenido de la mujer no se evidencia en toda su fuerza. Por ello, es importante que este trabajo, desde el Gobierno, se entrelace con la Economía Circular y a los ODS-Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente, el ODS 1 (Fin de la pobreza) y el ODS 2 (Hambre cero), el ODS 6 (Agua potable y saneamiento), ODS 7 (Energía asequible y no contaminante), ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), ODS 12 (Producción y consumo responsables), el ODS 14 (Vida bajo el agua) y ODS 15 (Vida de Ecosistemas Terrestres), dando un rol a las mujeres de reunir sus saberes, aportarlos a la investigación y ayudar el medio-ambiente. Asimismo, el gobierno deberá insertarse en la comunidad internacional para reforzar sus acciones, no sólo sus estudios, pues lo que falta es la ejecutividad, los diagnósticos tienen gran valor pero deben dar paso al cambio.