Venezuela y el secuestro de los Medios de Comunicación Social del Siglo XXI. Onofre Raga Albujas

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Antes de comenzar este artículo, es necesario definir algunos elementos que lo enmarcan en el ámbito de las críticas a las políticas erradas que se han venido ejecutando en Venezuela desde el siglo pasado y en especial en los últimos 20 años de la actual administración socialista, llamada por algunos como la peste y por otros como el Socialismo ambos del siglo XXI.

Los medios de comunicación social venezolanos han sido desde el 23 de Enero de 1958 (fecha en la cual es derrocada la dictadura de Marcos Pérez Jiménez), un referente de la libertad de expresión en América Latina de la era política  contemporánea. Esta libertad, sin embargo, se ve truncada a partir del momento en el que vuelve a tomar cuerpo el totalitarismo con la llegada de Hugo Chávez (1998) al gobierno venezolano y posteriormente con la sucesión al poder de Nicolás Maduro, quien fuera el Vicepresidente para el momento del fallecimiento por cáncer de Hugo Chávez (2013). Es de hacer notar que la necesidad de ambos mandatarios de mantenerse en el poder, originó y actualmente origina acciones, procedimientos e incluso manipulaciones legales, que de una manera u otra le dan la justificación para cercenar y castrar la expresión de los medios tradicionales y de uso masivo con los que cuenta el ciudadano para enterarse y a su vez manifestar sus necesidades o desavenencias, en el marco no solo de la legalidad sino en el de la ética, la verdad y la justicia.

Ahora bien, cuando se habla del secuestro de los medios de comunicación social venezolanos, nos referimos específicamente a la forma sistemática, de cómo durante los últimos 20 años, medios de prensa escrita, televisora y radio difusoras, ha venido siendo objeto no solo de censuras y cierres parciales y totales, sino que además ha habido una especie de “embargo comunicacional” por presentar esquemas y pensamientos diferentes al gobierno de turno, donde a su vez el gobierno socialista, ha venido proliferando una cantidad considerable de medios de comunicación comunitarios, los cuales parcializan y sesgan totalmente la información y en muchos casos, inclusive, desinforman al ciudadano común.

Todo esto se traduce en una especie de temor colectivo que se propaga vertiginosamente y que a su vez va originando como resultado una sociedad totalmente “domesticada”, sumisa y negadas a percibir su derecho fundamental a la información. Evidentemente toda esta situación crea un desequilibrio total donde muchos son despojados de sus derechos y beneficios y otros por el contrario (una minoría, pero con mucho poder), se aprovechan de ese desequilibrio para atornillarse aun más a estos y muchos otros beneficios.

Cuando nos referimos al propósito principal de los medios de comunicación vemos que su concepto se basa fundamentalmente en notificar un evento, que a juicio de la redacción, presenta un interés cualquiera en la población y según su categoría, pueden especializarse en; información, educación, entretención, opinión, control, etc. En Venezuela, han venido ocurriendo una serie eventos como parte de las políticas públicas del estado o gobierno actual, que lo califican como elemento de captura y secuestro de la opinión pública nacional.

Estas políticas públicas, efectivamente tienen larga data y han perdurado durante las dos últimas décadas de estos tiempos. Todo se basa en dos aspectos fundamentales de esas mal llamadas “políticas públicas”; uno de esos aspectos forma parte de su basamento legal, y es el hecho de que los medios de comunicación social mal empleados originan reacciones negativas en la población, ya que esta tiende o puede, caer en la mala manipulación de la información y el uso de la misma para intereses propios de un grupo específico, este fenómeno ocurre cuando el editor contextualiza la información dentro de la generalización, obviando caracteres particulares, que terminan dañando la imagen del aludido. El otro aspecto a considerar en la administración actual en Venezuela, es la necesidad de mantenerse en el poder, ya que su salida sería el final de sus atropellos y cuyos protagonistas ven en los medios de comunicación un arma letal contra sus intereses políticos y un mecanismo que podría ocasionar la desestabilización de su estatus.

En función a estas políticas públicas, aberrantes que limitan y secuestran la opinión nacional, el gobierno venezolano ha venido cerrando elementos de comunicación que inclusive fueron iconos en el periodismo y la comunicación social venezolana. Tal es el caso de Radio Caracas Televisión, fundada el 15 de noviembre de 1953 y cerrada por la negación a su concesión el 27 de mayo de 2007.

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Onofre Raga Albujas
Ingeniero de Sistemas, Especialista en Sistemas Telemáticos, Licenciado en Ciencias y Artes Militares y docente en el Área de BI, Big Data y computación, con más de 25 años de experiencia en el campo laboral. Presenta grandes logros y excelentes resultados en la conducción de grandes grupos de trabajos, aplicando liderazgo motivacional, gerencial y de dirección; posee una amplia experiencia en la gestión y supervisión de recursos humanos, operacionales y administrativos, proporcionando a su vez asesoramiento y soluciones al escalón superior inmediato, impulsando con ello proyectos de gran envergadura hasta llevarlos a su implementación.

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