La Unión Europea se enfrenta a retos geopolíticos cada vez más complejos. A través de la labor del Consejo de Asuntos Exteriores, la Presidencia irlandesa, en estrecha colaboración con la Alta Representante/Vicepresidenta, tratará de reforzar el papel de la UE como actor mundial basado en principios. El firme compromiso de la UE con el multilateralismo, las Naciones Unidas y el ordenamiento jurídico internacional, así como la promoción de los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho, serán fundamentales para la labor de la Presidencia irlandesa.
Trabajaremos para continuar y mantener el apoyo inquebrantable de la Unión a Ucrania frente a la guerra de agresión de Rusia, manteniendo la presión sobre Rusia y garantizando que Ucrania siga teniendo acceso al apoyo y la financiación que necesita, también para defenderse.
La Presidencia irlandesa apoyará los esfuerzos de la UE por contribuir a la paz y la seguridad en Oriente Próximo. Esto incluirá el apoyo a la aplicación de la solución biestatal, el apoyo a la acción en respuesta a las enormes necesidades humanitarias en Gaza y el deterioro de la situación en la Ribera Occidental. El apoyo a los esfuerzos de la UE en pro de la paz, la seguridad y la estabilidad en el Golfo, donde el conflicto ha tenido repercusiones regionales y mundiales, en el Líbano, y el apoyo a la transición en Siria serán una prioridad.
En apoyo de una Europa más resiliente y segura, la Presidencia irlandesa garantizará un enfoque coherente, inclusivo y coordinado de la agenda de defensa y seguridad de la Unión, apoyando la atención de la UE al desarrollo de capacidades críticas de defensa. El avance de los trabajos sobre la nueva Estrategia Europea de Seguridad propuesta será una prioridad durante la Presidencia irlandesa. Promoveremos el desarrollo y la evolución de la política común de seguridad y defensa de la UE para garantizar que siga respondiendo a las crisis en curso, y avanzaremos en los trabajos sobre movilidad militar y contratación pública en el ámbito de la defensa. Los esfuerzos de la UE por reforzar la ciberseguridad, aumentar nuestra resiliencia frente a las amenazas híbridas y trabajar juntos para abordar los retos en materia de seguridad marítima serán el centro de atención de la Presidencia irlandesa.
En apoyo de asociaciones mundiales positivas y mutuamente beneficiosas, intentaremos reforzar las relaciones de la UE con el Reino Unido, los Estados Unidos y Canadá, y daremos prioridad al compromiso de la UE con socios de África, América Latina y la región de Asia y el Pacífico.
Frente a este entorno mundial complejo y en rápida evolución, la Presidencia irlandesa seguirá llevando a cabo una ambiciosa agenda de política comercial, que defiende el sistema multilateral de comercio y hace avanzar los trabajos esenciales sobre la reforma de la OMC.
La aplicación de la agenda de comercio e inversión UE-EE.UU. será una prioridad clara, así como las negociaciones comerciales en curso con Malasia, Filipinas, Tailandia y los Emiratos Árabes Unidos. La política comercial no existe en el vacío y la Presidencia irlandesa también impulsará la Comunicación conjunta de diciembre de 2025 sobre el refuerzo de la seguridad económica.
La Presidencia irlandesa también velará por que se mantenga en el centro de atención el papel de la UE como principal agente humanitario y de desarrollo del mundo. Proporcionaremos una plataforma para discusiones estratégicas sobre el futuro de la cooperación para el desarrollo, la asistencia humanitaria y el desafío perdurable de la pobreza. Las repercusiones de las crisis geopolíticas y los retos emergentes serán un foco urgente para la UE. Las cuestiones de alimentación, salud y género serán dimensiones fundamentales para la Presidencia irlandesa a la hora de centrar el debate estratégico.





