Hechos de vergüenza suceden en Perú

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Cada día, cuando despierto me pregunto: ¿qué será lo que va a pasar hoy? Y no cuestiono simplemente porque pueda ser un proceso natural de expectativa sobre un futuro inmediato, sino porque observo que día a día vamos perdiendo un terreno que pensábamos que era nuestro y lo peor de la sociedad avanza y recupera lo perdido, a vista y paciencia de un Ejecutivo que parece estar coludido y que se omite de tomar decisiones y que cada día que pasa se convierten en más y más críticas y necesarias.

1.- Quitémonos la venda de los ojos y apreciemos los hechos:
a) La poca actitud asertiva de un Ejecutivo desde su toma del poder, indica que lo único que pretende es mantenerse a flote, pero con una inclinación a respetar los principios que lo llevaron al trono, y eso porque NADIE deja de ser lo que declaró, de un día para otro; pensar así es simplemente un sueño de verano…
b) Las escasas acciones tomadas indican una pasividad extrema, la misma que permite el avance por bajo la superficie de sus antiguos camaradas, facilitándoles el camino al demostrar una beatitud muy lejos de ser verdadera y menos justificada.
c) Se resiste a aceptar lo que la mayoría de los peruanos pedían, que era salir del nefasto círculo de la CIDH, mas, no solo fue resistencia, DECLARÓ su respeto a las críticas de ella al ponerse de bandeja en sus manos cuando aceptó un Informe absurdo y políticamente orientado.
d) Sale al aire a blandir la bandera de lucha contra la corrupción, pero no hace nada para limpiar los puestos ocupados por ideólogos, fanáticos, incapaces y otras tristes figuras que pueblan el Ejecutivo de Castillo.
Podríamos seguir enumerando hechos, pero no vamos a extendernos en algo que ya es más que evidente, veamos el lado del Congreso:
a) Es imposible no percibir que la “educada y noble” actitud del expresidente del Congreso, era una característica más próxima a la del Papa, posición increíble para un General del Ejército, condecorado, héroe, que con su candidez perdió una oportunidad de oro de acabar con la podredumbre que había, y ha, inundado los escaños.
b) No supo imponerse exigiendo acciones, como un General lo haría, si tuviese un Plan Estratégico y Táctico, correspondiente a acciones políticas que deberían haber sido enérgicamente adoptadas enfrentando con decisión cualquier resultado.
c) Esa cómoda posición permitió el trabajo de zapa de la izquierda, que, acostumbrada a las maniobras excusas, a la prostitución económica de los que ya se mostraban ávidos interesados, y a la agitación que produjeron sus infiltrados en otras bancadas, recibió la oportunidad de brazos abiertos.
d) La nueva mesa directiva nos muestra el lamentable resultado: el resurgimiento de la izquierda que dio la vuelta por encima y ahora consigue montar Comisiones a su perfecto interés y que destrozan en su base la ética que debería sostenerlas.
e) Dejaron a la oposición en… digamos pañales, con unos cuantos patriotas que sostienen la bandera y no se rinden, mas que están en minoría…
En conclusión:
a) Tenemos un Congreso prostituido, lleno de marginales acusados en procesos que poco a poco van diluyéndose en nada, siendo inocentados por jueces corruptos o ideólogos, y que continúan ensuciando los curules que ocupan con su cinismo, amoralidad, incapacidad y apoyo a su bolsillo.
b) Hay un Ejecutivo disimuladamente proclive a la izquierda, que no tiene reparo hasta de viajar para encontrarse con el líder del Foro de São Paulo en una reunión inocua que más parece haberse montado para aglomerar simpatizantes del socialismo del siglo XXI.
c) Por fin, tenemos una ciudadanía amedrentada por una delincuencia salvaje, como jamás se tuvo en el Perú, que proviene de países ya declarados narcosocialistas y que tienen como consigna fomentar esa delincuencia en todo el continente justamente para provocar la destrucción y apoyar las acciones de la izquierda distrayendo la atención.
Ya sé que es triste observar lo que he escrito, pero es la realidad y lo que se necesita, insisto, es que aparezca un líder que nos saque de la inercia negativa, que nos inspire y nos dé la esperanza de renacimiento que tanto ansiamos… Soy de la época en que las cosas se enfrentaban con determinación, sin mirar os riesgos, por eso mi impaciencia y mi indignación, espero me sepan disculpar, pero no puedo dejar de gritar SOY PERUANO y tengo vergüenza de ver lo que está sucediendo.