Juró el presidente de Paraguay, Santiago Peña Palacios

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Santiago Peña juró este 15 de agosto como presidente de la República del Paraguay para el periodo 2023-2028, convirtiéndose en el décimo mandatario del periodo democrático del país. Junto a él, también juró Pedro Alliana, quien asume la vicepresidencia.

En una ceremonia realizada en la explanada del Palacio de López, Santiago Peña Palacios juró este martes 15 de agosto ante el presidente del Congreso, Silvio Ovelar, como nuevo jefe de Estado de Paraguay para el periodo constitucional 2023-2028.

Peña Palacios, economista y exministro de Hacienda, ganó las elecciones del 30 de abril pasado como candidato de la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado). Llegó a la presidencia de la República en su segundo intento, ya que se había postulado previamente en 2018.

“Sí juro”, respondió el nuevo mandatario, de 44 años, en el acto en el que tuvo como testigos a los presidentes de Argentina, Alberto Fernández, Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, Bolivia, Luis Arce, Chile, Gabriel Boric, Uruguay, Luis Lacalle Pou, y el vicepresidente de la República de China (Taiwán) William Lai Ching-Te. Igualmente estuvo el Rey Felipe VI y una gran cantidad de invitados especiales.

De esta forma, Peña Palacios se convierte en el mandatario número 51 de Paraguay y el décimo de la era democrática.

En la ceremonia estuvieron representados los tres poderes del Estado, a través de sus autoridades, los presidentes de la Cámara de Diputados, de la Corte Suprema de Justicia y miembros del cuerpo diplomático acreditado ante el Gobierno Nacional.

Celebración del Te Deum

En la misa Te Deum el cardenal Adalberto Martínez manifestó a las nuevas autoridades de Gobierno, la necesidad de promover un desarrollo que busque el bien común, sea sostenible y genere condiciones para la prosperidad del país.

El cardenal señaló que la Iglesia Católica aporta con su enseñanza social el quehacer de los gobernantes y autoridades para asegurar el reconocimiento de la dignidad humana, que implica el derecho a la existencia y a la satisfacción de sus necesidades básicas.

Sin embargo, apuntó Martínez, miles de personas en el país viven lo opuesto a estas aspiraciones, en lo que es «una diabólica contradicción» para acceder a derechos básicos, apelando a la solidaridad para contar con salud o a renunciar a su libertad por motivos económicos o por no contar con una educación que les permita ser libres, citó.

«Con esperanza hemos tomado notas de los compromiso expresados por el presidente que hoy inicia su mandato de Gobierno: promover políticas públicas que posibiliten la prosecución del bien común, el desarrollo sostenible y la prosperidad del país», declaró

Agregó que el desarrollo no se limita al crecimiento económico, sino también que debe ocuparse del progreso social, en lo que afirmó debe ser: «no dejar a nadie a un costado de la vida, ni ser indiferentes ante el dolor».

Lo opuesto al bien común es la corrupción, alertó el cardenal, lo que debilita al país e impide combatir a la delincuencia, al crimen organizado, la mala educación y salud, y no ignorar que el Paraguay es un Estado Social de Derecho.

El cardenal manifestó la esperanza con la que se observa el inicio de un nuevo mandato presidencial. Instó, por tanto, a las autoridades presentes a buscar el bien común, generar procesos de justicia social y no difundir intereses individuales, ni egoísmo, violencia o corrupción en cualquiera de sus manifestaciones.