El Futuro de Europa aprobó 49 propuestas con más de 300 medidas de cambio en su sesión final del 29 al 30 de abril.

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Las propuestas se basan en las recomendaciones de los paneles de ciudadanos europeos, los paneles de ciudadanos nacionales y los eventos, así como en las ideas presentadas en la plataforma en línea de la Conferencia.

Se formularon en nueve grupos de trabajo en los que participaron ciudadanos, miembros del Consejo, la Comisión, los parlamentos europeos y nacionales, así como representantes de otras instituciones de la UE, autoridades regionales y locales, agentes sociales y sociedad civil.

En su intervención al final de la sesión plenaria, el copresidente de la Conferencia, Guy Verhofstadt, afirmó que estos trabajos suponen un regreso al legado de quienes sentaron las bases del proyecto europeo tras la Segunda Guerra Mundial. «Es hora de volver al sueño [de los padres fundadores], a su objetivo inicial de crear una verdadera unidad europea, una verdadera integración europea. Es necesario revivir las ideas de los padres fundadores para la supervivencia de nuestro hermoso continente”, indicó refiriéndose a los retos que enfrenta ahora la UE, incluida la guerra de Ucrania.

En un discurso anterior en el pleno de la Conferencia, Verhofstadt había descrito los peligros que se avecinan y la necesidad de que la UE cambie. «El mundo de mañana es un mundo de imperios, un mundo de peligros. Y en este mundo tenemos que defendernos, organizarnos […] y, por tanto, tenemos que reformar la UE. No porque nos gusten las reformas o porque sea divertido hacerlo, sino porque es necesario para nuestra supervivencia, porque si no Europa desaparecerá», advirtió.

Las propuestas

Las propuestas aprobadas por el pleno de la Conferencia se agrupan en nueve temas: cambio climático y medio ambiente; salud; una economía más fuerte, justicia social y empleo; la UE en el mundo; valores y derechos, Estado de derecho, seguridad; transformación digital; democracia europea; migración; educación, cultura, juventud y deporte.

Entre ellas se incluye la petición de un cambio en la producción de energía hacia las renovables, el establecimiento de un derecho a la asistencia sanitaria para todos los ciudadanos de la UE, la concesión al Parlamento Europeo de un derecho de iniciativa legislativa, la eliminación de la unanimidad en el Consejo en materia de política exterior y la mejora de la educación en materia de medio ambiente, tecnologías digitales, competencias sociales y valores de la UE.

Es hora de que la UE cumpla con lo prometido

Los ciudadanos que tomaron la palabra expresaron su satisfacción por haber participado en la Conferencia y por el resultado de meses de trabajo.

Huub Verhoeven, de los Países Bajos, se refirió a la actitud positiva durante las deliberaciones: «Independientemente de la procedencia o de los puntos de vista [de la gente], siempre fuimos capaces de trabajar juntos y llegar a un consenso. Y espero que esto sea un buen ejemplo para los políticos».

«Pedimos acciones de gran alcance que tengan efectos simbólicos y reales, y esperamos que nuestras ideas sean escuchadas seriamente y se pongan en práctica», señaló Valentina Balzani, de Italia.

El copresidente de la Conferencia indicó que los eurodiputados están dispuestos a pedir que se active el procedimiento de modificación del Tratado cuando se reúnan en el pleno del 2 al 5 de mayo. Esto permitiría llevar a cabo algunas de las propuestas más ambiciosas surgidas de la Conferencia.

Verhofstadt también señaló que la UE debería celebrar periódicamente ejercicios similares a la Conferencia para que los ciudadanos participen en la toma de decisiones. «Podríamos fácilmente, basándonos en nuestra experiencia, organizar cada medio año un ejercicio como éste, como orientación para el Parlamento Europeo y la Comisión Europea de lo que hay que hacer en los próximos años», sugirió.

Acto de clausura de la Conferencia

El 9 de mayo, Día de Europa, un año después de la inauguración oficial de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, los copresidentes de la junta ejecutiva entregarán sus conclusiones a los presidentes del Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión en una ceremonia en Estrasburgo.

Las tres instituciones se han comprometido a hacer un seguimiento de los resultados de la Conferencia.