Luego de una pérdida de 49.1 millones de empleos en la región de Latinoamérica, se esperaba que el 2021 sería un año en el cual se superaría el número de empleos observados en el 2019; sin embargo, al tercer trimestre del 2021, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó la situación laboral actual en Latinoamérica, la cual se encuentra muy lejos de lo esperado.
Esta lentitud en la recuperación del empleo en la región se atribuye al cierre de la actividad económica en el 2020 que ocasionó la clausura definitiva de una gran cantidad de negocios, dejando sin empleo a 49.1 millones de personas.
Si bien las políticas locales para incentivar el empleo fueron adecuadas, sus efectos no fueron los suficientes, porque no pudieron recuperar el empleo perdido. Según la OIT, entre el segundo semestre de 2020 y el tercer trimestre de 2021, 44.6 millones de empleos fueron creados, quedando 4.5 millones de empleos por recuperar.
Según la OIT, al tercer trimestre del año 2021, la tasa de ocupación se encuentra en un nivel de 54.9%, mientras que la tasa de participación se sitúa en 61.1%, lo cual representa una reducción de dichas tasas en -2.9% y -2.1%, respectivamente, en comparación con los niveles pre pandemia. En el caso del desempleo, se observa una tasa de 10.0%, 1.3% superior al registrado en 2019 que fue de 8.7%.
El elevado nivel de desempleo preocupa a los diseñadores de políticas laborales, pues este número de desempleados, en el corto plazo, tendería a aceptar empleos en la informalidad. Además de ello, la desaceleración de la economía regional nos llevaría a un mayor incremento de la informalidad laboral en el 2022.
Las políticas de empleo deben ir acompañadas con la estrategia de la reactivación económica. El facilitar la creación de negocios y una adecuada capacitación, tanto para el empleador como para los trabajadores, son políticas primordiales que no deberían faltar en ningún país de América Latina.







