Informe OCDE, CEPAL, CAF y UE (1a. parte)

0
680

El informe Perspectivas económicas de América Latina 2020 de la OCDE aborda el papel de la transformación digital como herramienta para fomentar el desarrollo de la región, en especial en el contexto de la actual crisis del Covid‑19, y hace hincapié en la trascendencia de las alianzas internacionales para aprovechar los beneficios de dicha transformación. También presenta los desafíos macro‑estructurales, en la situación actual de pandemia, e insta a la adopción de mayores medidas en el plano nacional y en el internacional.

Las tecnologías digitales pueden contribuir a la mejora de la productividad, ayudar a mitigar el cambio climático, fomentar la inclusión y transformar las instituciones públicas, pero solo lo harán si todos los ciudadanos y empresas pueden beneficiarse de una transformación digital promovida mediante un planteamiento centrado en las personas. Este objetivo es muy ambicioso y exige la implementación de una política integral que coordine las estrategias nacionales de desarrollo con las agendas digitales. Ahora, más que nunca, es necesaria la cooperación internacional para materializar plenamente el potencial de la transformación digital en la región.

La pandemia del Covid‑19 está incidiendo de diferentes maneras en la transformación digital de los distintos países, con consecuencias socioeconómicas sin precedentes en América Latina y el Caribe (ALC), que agravan una situación ya de por sí compleja, caracterizada por trampas del desarrollo de carácter estructural. La región ha entrado en esta crisis del coronavirus con un bajo crecimiento potencial, escaso margen fiscal y gran descontento social debido a una mayor exigencia de mejores servicios públicos y estándares generales de bienestar más altos en la mayoría de los países. El informe pone de manifiesto las posibilidades que ofrece la transformación digital para dar respuesta a los desafíos que encaran los países de América Latina y el Caribe en este sentido, así como para propiciar una recuperación sostenible de la crisis actual en la región.

Repercusiones socioeconómicas y respuestas de política para hacer frente a la crisis del Covid‑19

Las consecuencias socioeconómicas de la pandemia no tienen precedentes en la región. Pese a existir una gran heterogeneidad entre países, todos ellos están siendo golpeados. En promedio, el crecimiento del PIB se contraerá más de un 9% en 2020, y las tasas de pobreza podrían aumentar 4.4 puntos porcentuales en 2020. El impacto social por la pandemia está siendo particularmente difícil para el 40% de los trabajadores que no tienen acceso a ninguna forma de ayuda ni mecanismo de protección social, pero también para las micro y pequeñas empresas, que carecen de capacidad para amortiguar el golpe. Podrían cerrar 2.7 millones de empresas, en su mayoría microempresas, lo que supondría la pérdida de 8.5 millones de puestos de trabajo. 

Coordinar una respuesta global para hacer frente a los efectos de la crisis en América Latina y el Caribe sigue siendo crucial. La región ha adoptado políticas expansivas para proteger a los más vulnerables y preservar las capacidades humanas y productivas. No obstante, las intervenciones se encuentran limitadas por un estrecho margen fiscal y aquellas que se circunscriben exclusivamente al ámbito nacional no bastan. De hecho, se necesitan medidas excepcionales y debidamente coordinadas, de alcance global, para reconstruir la economía y promover la inclusión. En el plano fiscal, este tipo de medidas precisan de una serie de intervenciones, incluyendo la gestión de la deuda pública y la mejora de la transparencia fiscal. El refuerzo de los diálogos en materia de políticas y el intercambio de conocimientos sobre múltiples dimensiones que inciden en el desarrollo inclusivo y sostenible revisten más importancia que nunca.

Esta secuencia de actuaciones políticas resulta fundamental para lograr una recuperación más sólida y promover el bienestar. A corto plazo, a medida que se eliminen gradualmente las medidas de confinamiento, será fundamental un apoyo económico continuo para estimular el consumo y fortalecer la inclusión, así como iniciativas de inversión para promover la actividad económica. En el mediano plazo, las repercusiones de la crisis deben transformarse en una oportunidad para redefinir el pacto social, convirtiendo el bienestar en un elemento central, dando prioridad a sistemas de protección social más fuertes, unas finanzas públicas más sólidas e inclusivas, así como la necesidad de poner en marcha estrategias productivas inclusivas y sostenibles. Las repercusiones en la economía brindan también una oportunidad para conseguir una recuperación verde.

El papel de la transformación digital para una mejor reconstrucción

La transformación digital brinda nuevas oportunidades para que la región enfrente la crisis actual y supere sus consecuencias a largo plazo. Las tecnologías digitales han permitido que parte de la población y de las empresas siguiese trabajando o estudiando mientras cumplía las medidas de distanciamiento social. Sin embargo, pese al progreso registrado en la última década, persisten las brechas digitales entre hogares, trabajadores y empresas, de modo que los segmentos más vulnerables se quedan especialmente atrás.

En el futuro, las tecnologías digitales pueden contribuir de manera importante a la recuperación de la región, dando respuesta a sus retos persistentes. Con las políticas adecuadas, las nuevas tecnologías pueden contribuir a la mejora de la calidad del empleo y las competencias, y a la creación de nuevos puestos de trabajo en el mercado formal. Asimismo, las nuevas herramientas digitales pueden resultar decisivas para mejorar las instituciones públicas; si estas adoptan apropiadamente las nuevas tecnologías, podrían ser una fuente de productividad y mayor competitividad. Será fundamental garantizar la existencia de las condiciones subyacentes adecuadas en cuanto a acceso y uso de Internet, así como competencias básicas y digitales para todos, junto con una estrategia digital clara que esté en consonancia con los planes nacionales de desarrollo (PND).

Sigue…..