El presidente turco Erdogan anunció el sábado 23 de octubre que había ordenado a su canciller declarar persona non grata a los embajadores de 10 países. Los 10 países en cuestión son Canadá, Francia, Finlandia, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y Estados Unidos. El presidente Erdogan pretendía que los embajadores fueren expulsados después de que los 10 países afectados instaran al gobierno a liberar al activista Osman Kavala, que ha sido prisionero político en el país durante casi cuatro años sin ser sentenciado.
El anuncio de la expulsión de 10 embajadores por parte del presidente turco solo puede interpretarse como un intento de distraer la atención de los verdaderos problemas urgentes, dicen los eurodiputados.
El ponente permanente del Parlamento para Turquía, Nacho Sánchez Amor (S&D, ES) y el presidente de la delegación parlamentaria UE-Turquía, Sergey Lagodinsky (Verdes / ALE, DE), en reacción al presidente Erdogan que ordenó al Ministro de Asuntos Exteriores embajadores declarar a 10 embajadores persona non grata por su declaración sobre el expediente en curso sobre el empresario Osman Kavala, han advertido:
“Las medidas anunciadas por el presidente de Turquía contra diez embajadores, vinculadas a su declaración sobre la persecución del empresario Osman Kavala, son incomprensibles y completamente infundadas. Solo podemos interpretarlos como un intento de distraer la atención de los verdaderos problemas urgentes, ya sean internos o bilaterales. No fueron estos embajadores ni sus gobiernos quienes decidieron que era responsabilidad de Turquía liberar a Osman Kavala. Fue el Tribunal Europeo de Derechos Humanos el que ordenó su inmediata puesta en libertad en diciembre de 2019, lo que luego fue reiterado por seis decisiones y una resolución provisional del Comité de Ministros del Consejo de Europa. Por lo tanto, Turquía debe respetar la sentencia del Tribunal, al igual que tiene la obligación de respetar una sentencia similar relativa a Selahattin Demirtaş.
Estamos al borde de una grave crisis diplomática que aún puede evitarse. Hacemos un llamado a las autoridades turcas para que no tomen ninguna medida que pueda conducir a un escenario aún peor para nuestras relaciones que el que hemos vivido en los últimos años, cuando esperábamos poder superar esta crisis. Una vez más, pedimos a Turquía que respete sus compromisos internacionales y cumpla las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en relación, entre otros, con los casos de Osman Kavala y Selahattin Demirtaş.
Instamos a la Unión Europea a coordinar una respuesta común y, siempre que sea posible, alentar a nuestras contrapartes turcas a reducir la escalada».
El 8 de octubre, el Relator Permanente de la Comisión de Asuntos Exteriores para Turquía, Nacho Sánchez Amor, visitó Turquía y asistió al juicio de Kavala, como muestra de solidaridad.
Recep Tayyip Erdogan, en su constante tira y afloja, decidió el lunes 26 de octubre no expulsar a los diez diplomáticos amenazados por su apoyo al filántropo encarcelado Osman Kavala. Para justificar su última decisión declaró que los embajadores occidentales en Turquía habían «dado un paso atrás» y «serán más cautelosos en el futuro», agregando «Nuestra intención no era crear una crisis» sino proteger los derechos soberanos de Turquía.
Habría sido una decisión inoportuna ante el próximo G20 que habría aislado aún más a la expansionista Turquía, cuya moneda sigue devaluándose, actualmente 9,73 libras por dólar, frente a 1,86 en 2011, mientras que la inflación alcanza el 19,5%. El PIB per capita cayó a 8.610 dólares (7.380 euros) por persona en 2020, frente a 12.489 dólares en 2013.
Es conocido, ante la caída de popularidad valen bien los enfrentamientos exteriores, Erdogan ejerce poder absoluto en Turquía desde hace 19 años.
Por lo pronto, Estados Unidos aseguró «continuar promoviendo el estado de derecho» en Turquía. «Seguimos firmes en nuestro compromiso de promover el estado de derecho, para promover el respeto por los derechos humanos», declaró Ned Price portavoz de la diplomacia norteamericana, agregando «se quiere cooperar con Turquía en prioridades comunes y, como con todos nuestros aliados de la OTAN, continuaremos dialogando para discutir cualquier desacuerdo».
Foto: SPUTNIK (REUTERS)








