En la carta de invitación que enviara el presidente del Consejo de la Unión europea, Charles Michel a los miembros del Consejo a una cena de trabajo informal en Eslovenia para este 5 de octubre, expresaba su deseo de sostener un debate estratégico sobre el papel de la Unión en el escenario internacional a la luz de los recientes acontecimientos en Afganistán, la asociación de seguridad AUKUS y la evolución de nuestras relaciones con China.
La Agenda Estratégica 2019-2024, prevé seguir un curso de acción estratégico y aumentar la capacidad de la Unión europea de actuar de manera autónoma para salvaguardar sus intereses, defender sus valores, forma de vida, así como, ayudar a dar forma al futuro global. Esto requiere, señalaba la carta de invitación, que la UE sea más asertiva y eficaz. Las relaciones con socios estratégicos, incluidos nuestros socios transatlánticos, y las potencias emergentes deben ser un componente clave de una política exterior sólida. Nuestros objetivos en estos aspectos no han cambiado, pero los desarrollos recientes nos obligan a reflexionar sobre la mejor manera de lograrlos.
Tener un entendimiento común de los desafíos globales y la forma de abordarlos sigue siendo clave, ya sea que incluya el clima, la energía, el comercio o la seguridad. Como siempre, la unidad sigue siendo nuestro activo más importante.
Luego de finalizada la reunión del 5 de octubre, el presidente Michel declaró que «la UE es una firme defensora del multilateralismo (ONU, G20, G7, etc.) y defensora de un orden internacional basado en normas.
La UE está abierta al mundo y rechaza el proteccionismo. Estamos comprometidos a trabajar con nuestros aliados y socios de ideas afines, en particular los Estados Unidos y dentro de la OTAN, que es la piedra angular de nuestra seguridad.
Nuestra unidad es nuestro principal activo. Actuando juntos, aprovecharemos nuestras fortalezas.
Aprovechando las lecciones de las crisis recientes, estamos comprometidos a consolidar nuestras fortalezas y fortalecer nuestra resiliencia mediante la reducción de nuestras dependencias críticas.
Para ser más eficaz y asertiva en el escenario internacional, la Unión Europea necesita aumentar su capacidad de actuar de forma autónoma:
Como potencia económica: a través de nuestro mercado único, normas (clima, energía, política digital, industrial), igualdad de condiciones, reciprocidad;
En la seguridad y defensa de la UE.
También perseguiremos nuestros propios intereses, en particular con respecto a China, a la que consideramos competidor, socio y rival sistémico.
El Consejo Europeo dirigirá este proceso.
HRVP Borrell presentará un primer borrador de la Brújula Estratégica en noviembre de 2021. Volveremos a ello en diciembre. Lo respaldaremos en marzo en nuestro Consejo Europeo ordinario de defensa. Mientras tanto, avanzaremos en las diferentes pistas existentes en el ámbito de la defensa y la seguridad.
Trabajaremos hacia una nueva declaración política con la OTAN antes de la Cumbre de la OTAN de junio de 2022.
Reduciremos las dependencias y lograremos la resiliencia en áreas como la energía, la seguridad digital, la ciberseguridad, los semiconductores, la política industrial, el comercio y el refuerzo del mercado único. Volveremos con regularidad en el Consejo Europeo sobre estas cuestiones, a partir de octubre.»








