Durante los primeros meses de la pandemia, apareció la deflación. En este periodo, la mayor parte de la población cambió sus hábitos de compra, incrementando la adquisición de productos para la salud, como mascarillas y medicamentos. Actualmente, este comportamiento no ha cambiado; sin embargo, existen otros rubros que están presionando al alza de la inflación.

En el mes de julio, a diferencia de los anteriores meses del año, la gran parte de los países de la región han obtenido una tasa de inflación positiva. Chile (0.10%) y Bolivia (0.14%) fueron los países con la menor inflación en este mes y muy cerca de caer en deflación; mientras que Perú y México fueron los países con la mayor tasa de inflación con 0.61% y 0.66%, respectivamente.
El incremento de los precios en alimentos y bebidas ha impulsado la inflación de los países latinoamericanos analizados en este mes, superando la inflación en los precios de productos de cuidado personal y salud, los cuales tuvieron un impacto importante en la inflación en meses anteriores.
Chile (-0.80%) y Perú (-0.37%, Lima Metropolitana) registraron una reducción en los precios de transporte. El alza de los combustibles en México y Brasil impulsaron los precios a 0.26% y 0.80%.
El aumento en los precios de alquileres de viviendas y servicios se convirtió en un elemento importante. En el Perú, por ejemplo, el aumento del 0.93% se debe a los ajustes tarifarios de electricidad residencial; sin embargo, la demanda de viviendas en sectores socioeconómicos medio-bajo está impulsando el aumento del precio de viviendas por metro cuadrado.
En los próximos meses se espera que la tasa de inflación siga una tendencia al alza, siempre y cuando las condiciones productivas y laborales se den con total libertad. Pero es importante considerar que los efectos del coronavirus en la producción nacional han obligado a muchas empresas a posponer aumentos salariales, incluso, muchas han optado por la reducción de las remuneraciones para mantener a sus trabajadores en sus puestos. El dinamismo de la demanda interna se está viendo fuertemente reducido por la presencia del Coronavirus.








