El viaje de Papa Francisco a Sudamerica para el próximo mes de julio será ‘transcendental’ como lo subrayan los expertos politólogos latinoamericanos; movilizará millones de personas de todo el continente, para dar el bienvenido al hermano latinoamericano que hoy representa la figura de Pedro en todo el mundo cristiano. La visita del papa latinoamericano es sobre todo de carácter pastoral, trayendo el mensaje del evangelio de Jesucristo a millones de fieles del continente, sin desconocer las realidades de cada uno de los países, que seguramente lo recibirán con los corazones alegres y con los oídos muy abiertos.
Hay que recordar que América Latina ha ido experimentando cambios significativos en estos últimos años. Pero ahora es ‘un buen momento’, superando algunos problemas del pasado. Sin embargo, hay países que todavía mantienen conflictos o problemas internos.
Por otro lado, parece que Papa Francisco quiere tratar estos problemas con los representantes de dichos países, poniendo en practica sus “buenos oficios”. Desde su llegada al trono de Pedro, Bergoglio ha recibido en repetidas veces mandatarios y líderes de la oposición en Ciudad del Vaticano, escuchando a todos, sin descanso, tantos los desafíos como los problemas y males que aquejan el continente, problemas que, dicho sea de paso, conoce como la palma de su mano.
El Santo Padre para llevar su proyecto pastoral adelante, usa dos palabras claves: “unidad y reconciliación”, no solamente entre los países limítrofes del continente americano, sino también entre las fuertes oposiciones internas, sobre todo con los países que va a visitar. El retorno a casa del hermano Bergoglio, al menos por algunos días, tiene que expresar la unión de los pueblos y en especial la unión familiar. Este enorme gesto espiritual serviría como caja de resonancia para el resto del continente, que tiene como único objetivo poner paz y esperanza. Así solía siempre llamar San Giovanni Paolo II al continente latinoamericano, el continente de la esperanza.
Es por eso que la visita del Papa puede significar mucho y jugar un papel clave en el proceso de “unidad y reconciliación” que justamente llevará tiempo, pero que si se trabaja día a día para mejorar, los cambios llegarán.

La heridas abiertas de América Latina son muchas. Según el prestigioso semanario económico británico The Economist en su suplemento especial «El Mundo en 2014» hace un ranking del «Riesgo de conflictividad político y social para el 2014 en el mundo».
Y en el caso de América Latina afirma que no hay países que figuren en la categoría de menor riesgo. Sólo tres países de la región son considerados de «bajo riesgo»: Chile, Costa Rica y Uruguay. Entre los de riesgo medio se ubican: Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Paraguay y República Dominicana. Entre los de alto riesgo está el mayor número de países de la región. Son nueve en total: Brasil, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú. Por último, entre los de riesgo muy alto hay sólo tres países latinoamericanos: Argentina, Bolivia y Venezuela. Conflictividad que encarna también problemas antiguos del continente como la corrupción, tráfico de droga, trabajo infantil, etc.
Después de la presentación de la última encíclica “lodato Si”, y entre los cinco puntos más salientes de la encíclica, se notan modos y expresiones de hablar del obispo de Roma que están basado en su experiencia pastoral. ¿Qué quiere decir esto? usa temas y terminologías como el de la «casa común», de la «madre Tierra», del «grito de la Tierra y del grito de los pobres», de los «pobres y vulnerables», del «ser humano como Tierra» de la «ecología integral» (que va más allá de la ambiental) entre otros , citando y uniendo con frecuencia reflexiones de los Papas que le precedieron, Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Ese modo de expresarse, se ve también en relación final de la quinta asamblea del Celam (Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe) en Brasil donde el redactor principal fue el Cardenal Bergoglio. Ahí exhortaba a la Iglesia latinoamericana a seguir la ‘misión continental’: una iglesia del diálogo, una Iglesia abierta al mundo contemporáneo, en pocas palabra una Iglesia en ‘salida’, dando un mensaje que hace desde su continente a toda la Iglesia del mundo, con una carga profundamente misionera.
Los motivos por los que el Papa latinoamericano, haya querido hacer su segundo Viaje en Sudamerica, podrían ser por qué conoce de cerca los problemas de su querido continente, porqué de ahí podría comenzar su proyecto de una Iglesia en ‘salida’, porqué ha sido la inspiración para realizar los documentos de “Aparecida” y “Laodato Si”, concentrándose en las periferias, en la necesidad de llegar a todos, especialmente de los que más sufren, de los excluidos, en definitiva es la primera vez que hablará a su gente en su mismo idioma. Seguramente el viaje del Papa latinoamericano será transcendental para millones de latinos, que unirá y sanará algunas heridas de la población, dando mayor impulso a este viaje pastoral del Santo Padre lanzando una Iglesia abierta con una misión universal y global.







