La desigualdad constituye uno de los principales factores que afecta el bienestar de la población. La desigualdad monetaria, hace referencia a la forma en que la riqueza de un país es distribuida entre los distintos estratos sociales.

El Banco Mundial (BM), considera que la desigualdad no está referida únicamente a la brecha monetaria entre ricos y pobres, sino también al acceso a servicios como la electricidad, agua potable, educación, salud, entre otros.

La forma que usualmente se utiliza para medir la desigualdad es la concerniente a la brecha monetaria; es decir, la desigualdad monetaria. El coeficiente de Gini es la herramienta utilizada para cuantificar dicha disparidad. Este coeficiente posee un rango entre 0% y 100%, mientras más cerca se encuentre del cero se dirá que un país es más equitativo en cuanto a la distribución de la riqueza.

Coeficiente de Gini 2016– América Latina y el Caribe

Países Gini Países Gini
Brasil 51,3 Rep. Dominicana 45,3
Colombia 50,8 Ecuador 45,0
Panamá 50,4 Bolivia 44,6
Honduras 50,0 Perú 43,8
Costa Rica 48,7 México 43,4
Guatemala 48,3 Argentina 42,4
Paraguay 47,8 Haití 41,1
Chile 47,7 El Salvador 40,0
Nicaragua 46,2 Uruguay 39,7

              Fuente: Banco Mundial 2016

Así, al 2016 el coeficiente de Gini muestra que Brasil (51,3), Colombia (50,8) y Panamá (50,4) son los países con un mayor coeficiente de Gini al poseer los niveles más altos de desigualdad en la región.

Distribución del ingreso 2015 – América Latina y el Caribe (ALC)

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           Fuente: Banco Mundial 2015

La distribución de los ingresos en América Latina y el Caribe, como se observa en el gráfico anterior, muestran la marcada disparidad entre los estratos sociales, como se ve en las cifras de la población pobre y la población rica de la región, en el 2015. Mientras que el 23% de la población en ALC es pobre y perciben el 5% del ingreso total, la población rica posee el 21% del ingreso total siendo únicamente el 3% de la población de la región.