En el video del Senado argentino y la reunión de la Delegación UE-Brasil en el Parlamento europeo, en ambos, podemos constatar que la negociación UE-MERCOSUR, no obstante sus veinte años, debe afinar su diálogo, hacerlo más fluido para lograr satisfactorios resultados para ambas partes. Estas reuniones contribuyen a este fin.
Del MERCOSUR hace parte Venezuela, ahora suspendida y no participa de la negociación con la Unión europea, sin embargo, está muy presente con el flujo de venezolanos que llegan a los otros países miembros del MERCOSUR. Los esfuerzos de Brasil son reconocidos por la Unión europea, están preparando programas y proyectos con el fin de ayudar a Brasil en esta empresa, que es, la integración de los ciudadanos venezolanos en la vida brasileña con una nueva lengua, con ingreso en los ámbitos de la educación, el trabajo, la salud, en lo social y cuánto es inherente a la vida humana.
La negociación UE-MERCOSUR, lleva mucho tiempo sin concluirse, al parecer se encuentra en la fase final pero como señaló el Jefe de División para Sudamérica del SEAE, Adrianus Koetsenruijter, muchos sienten, este 2018, una cierta frustración hacia esta negociación, que tuvo progresos aunque tuvo un «frenazo al final», explicó que puede suceder que las negociaciones en la fase final se traben, sin embargo, todos «tiene la impresión que tenemos que llegar a un acuerdo, si no conseguimos tender puentes en unos meses, será un fracaso», esto, porque dentro de unos meses se realizarán las elecciones en Brasil, sostuvo que «habrá cambios también en las negociaciones y nuestro mandato del Parlamento y de la Comisión cesará, además, de la próxima realización de elecciones en el Parlamento europeo.»
Al parecer, el tema no es por falta de afinidad política sino más bien por cuestiones técnicas. Han logrado encaminar temas que tenían cierta dificultad, es el caso de la migración donde se ha alcanzado un Acuerdo para la readmisión de ciudadanos del Mercosur a Europa y al revés. Los detalles aún pendientes del Acuerdo Comercial se pueden cerrar en poco tiempo, informó.
Menos entusiasmo mostró el Presidente de la Comisión UE-Mercosur, Fernando Ruas, quien comparó esta negociación a una avioneta averiada que no se sabe aún si despegará el vuelo o aterrizará, cifrando esperanzas en un buen aterrizaje. No carece de razón, después de 20 años se han relanzado estas negociaciones, anunciada originalmente como una gran negociación, a la cual le han quitado algunos expedientes pareciera que la magnitud del Acuerdo no fuese tan importante. Al escepticismo del Presidente Fernando Ruas, se sumó el segundo vicepresidente de la Delegación Carlos Zorrinho quien directamente preguntó al Embajador de Brasil, Antonio José Vallim Guerreiro, si a Brasil interesa realmente que este Acuerdo con la Unión europea se cierre, considerando que el veto de Brasil sería la razón por la cual el Acuerdo no prospera.
La respuesta del SEAE es de cautela ante un MERCOSUR compuesto por 4 países en negociado con la UE compuesta por 28 países, recordando que cuando se dijo que habría elecciones en Francia y Alemania era mejor «no mover fichas» sin embargo se ha sobrevivido a los cambios y el Acuerdo que se está negociando no prevé una vigencia de dos años sino veinte años, se espera que quienes iniciaron las negociaciones «la puedan concluir y no la aplacen a otros gobiernos» además que se espera «que cada gobierno dé continuidad a estos acuerdos.»
El Embajador Antonio José Vallim Guerreiro, fue rotundo en su respuesta al manifestar que la frase «a Brasil le falta interés político en el acuerdo UE Mercosur» era «errónea, equivocada, ya que no tiene en consideración el enorme intercambio de ofertas realizado desde 2016 para retornar la renegociación, poniendo en duda la atención puesta a los avances en la negociación durante el período de presidencia del Mercosur por parte de Brasil, cuando se realizaron reuniones mensuales.» Puntualizó «nos quedan pocos capítulos, pero, son esos los más delicados, como es el caso de los automovilísticos, con las reglas de origen, la propiedad intelectual así como con las indicaciones geográficas.» Reiteró que no era correcto decir que «Brasil está vetando algo o no tiene interés en el acuerdo, es lo contrario, está comprometido en que se concluya en breve una Acuerdo entre la UE y el Mercosur». Manifestó que Brasil es consciente de la implicancia de la conclusión de este Acuerdo que conlleva una apertura comercial que sería un vector de una presencia global. Reiteró una vez más que Brasil se ha comprometido en alcanzar un acuerdo en el corto plazo y esperamos que la UE tenga el mismo interés en la búsqueda de la convergencia, «necesitamos un acuerdo que tenga en cuenta los intereses de ambas partes».
Por otro lado, con relación al aspecto político, señaló que Brasil «es una democracia con un congreso que funciona, con instituciones, ya hubo elecciones en octubre y no disminuyó el interés de Brasil hacia la conclusión del Acuerdo, no es materia de debate electoral» agregando que si hay un tema que genera convergencia es el compromiso de que Brasil se comprometa en el crecimiento de los flujos comerciales y mejore su actividad productiva.
Concluyó, solicitando que se aclaren algunas visiones distorsionadas, manifestándose, no sólo como Embajador, sino también como ciudadano del MERCOSUR que «cree en la relación con la UE y está convencido que el acuerdo abrirá las puertas a ambas partes y si se ratifica el Acuerdo seremos el mayor bloque comercial del mundo, con casi, 800 millones de consumidores y no es poco en un mundo marcado por el proteccionismos y creo que la UE y el MERCOSUR pueden marcar la diferencia.»
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