Tanto daño causa al buen periodismo cuando un diario con más de un siglo y medio de vida, como es El Comercio de Lima – nació en 1839- se opone al desarrollo del cine nacional, en evidente oposición a la cultura, elemento indesligable para construir el derecho a soñar en un mejor futuro para todos, empezando por su juventud.

El Comercio argumenta que los aumentos de los salarios a los docentes están fuertemente condicionados por la reducción tributaria, la informalidad, la evasión tributaria y, sobre todo, la baja productividad. Y que no se puede distraer los escasos recursos para fomentar el cine nacional, la salud y otros sectores.

Olvida este diario su ardorosa defensa de los recursos nacionales como el petróleo, cuando ahora rechaza el impulso del cine y otros elementos de una educación de calidad para que sus ciudadanos disfruten de una herramienta moderna, competitiva y la presencia en el mapa de las relaciones internacionales.

La nueva Ley de Cinematografía y el Audiovisual que el Consejo de Ministros aprobó recientemente, incluye “triplicar los recursos que el Estado Peruano destina al cine, de forma que podamos competir de mejor manera con los países de la región”. El nuevo valor de la UIT para el 2017 asciende a S/ 4,050 (US$ 1,350)

El centenario periódico peruano, señala que “en medio de una huelga de maestros que reclaman mayores salarios, inversiones apremiantes en la reconstrucción del norte del país afectado por las inundaciones, y tantas otras necesidades urgentes del presupuesto público en salud, seguridad y justicia, es discutible que el mayor beneficio social se alcance con más y mejores películas”.

Afirma tambièn que “…aun si el subsidio al cine es relativamente chico en función del presupuesto público total, el Gobierno compromete innecesariamente su imagen y capacidad de negociación con esta iniciativa. ¿O qué se le puede responder –sinceramente– al próximo maestro o enfermera que, en medio de la siguiente huelga, argumente con razón que el Estado sí tiene plata para financiar comedias o thrillers auspiciados por el Ministerio de Cultura, pero no para mejorar sus sueldos o darles los instrumentos mínimos de trabajo?

Sin embargo, tal discurso carece de fundamento cuando los docentes consultados consideran que el uso pedagógico del cine es una potencial herramienta en clase, para apreciar los avances cognitivos de los estudiantes o la crítica aplicada a la información.

La pedagogía está viviendo en una época mediática, donde constantemente recibe y procesa símbolos, emociones, conocimientos. La educación se alimenta de diferentes fuentes para encontrar las mejores maneras de renovarse y continuar con su objetivo. El cine es o debe ser un aliado de la educación.

La Ley de cinematografía que plantea el Ministerio de Cultura, sin ser una iniciativa totalizadora, señala que el objeto es fomentar y promover la actividad cinematográfica y audiovisual, a fin de lograr el desarrollo integral de sus aspectos culturales, artísticos, industriales y tecnológicos. Propuesta que tambièn es satanizada por otro medio ligado a El Comercio, que plantea la clausura de dicho Ministerio, cuando lo que se demanda es la modernizaciòn y su mayor servicio a la comunidad.

El discurso de El Comercio, está marcado en la geneología de la familia propietaria. Mito y Verdad de los diarios de Lima, libro publicado en 1973 por el periodista Juan Gargurevich, señala que…“El diario El Comercio representa aún hoy un notable caso de dependencia de parentesco. La amplitud de la familia propietaria y su elevado status social han hecho posible que sus miembros se mezclen con otras familias de su mismo rango, tal como se ve en la siguiente lista…” (pag. 51…)

Llegamos al 2017 y esos dominios han crecido. El grupo periodìstico de El Comercio tiene la propiedad de casi el 80% de los medios de comunicación del Perú.
Volviendo al cine y la educación. Valga la oportunidad para referirnos a la propuesta que formula Jorge Zavaleta Balarezo, desde la Universidad de Pittsburgh, con sus tesis titulada Hacia un cuarto cine: Violencia, , marginalidad, memoria y nuevos escenarios globales en 21 películas latinoamericanas:

“América Latina encuentra en su cinematografía una expresión artística que, lejos de atarse a moldes, sabe recuperar lo mejor de otros ámbitos y aporta un discurso propio. Desde esta perspectiva, bien podemos resumir y concluir que el camino está abierto y se muestra muy fructífero ahora para que la cinematografía latinoamericana no sólo siga experimentando sino busque presencia más allá de sus fronteras. Esa debe ser una tarea constante y un reto a cumplir”

El cine nacional permitirá contribuir a que los jóvenes puedan conocer y comparar la producción de otros países:
1) Amores perros (Alejandro González Iñárritu, México, 2000)
2) Batalla en el cielo (Carlos Reygadas, México, 2005)
3) Bolivia (Israel Adrián Caetano, Argentina, 2001)
4) Ciudad de Dios/ Cidade de Deus (Fernando Meirelles, Brasil, 2002)
5) Crónica de una fuga (Israel Adrián Caetano, Argentina, 2006)
6) Cuatro días en septiembre/ O Que É Isso, Companheiro? (Bruno Barreto, Brasil, 1997)
7) Dependencia sexual (Rodrigo Bellott, Bolivia, 2003)
8) Días de Santiago (Josué Méndez, Perú, 2004)
9) El aura (Fabián Bielinsky, Argentina, 2005)
10) El bonaerense (Pablo Trapero, Argentina, 2002)
11) El secreto de sus ojos (Juan José Campanella, Argentina, 2009)
12) Garage Olimpo (Marcho Bechis, Argentina, 1999)
13) La niña santa (Lucrecia Martel, Argentina, 2004)
14) La vendedora de rosas (Víctor Gaviria, Colombia, 1998)
15) La virgen de los sicarios (Barbet Schroeder, Colombia/Francia/España, 2000)
16) Los rubios (Albertina Carri, Argentina, 2003)
17) Machuca (Andrés Wood, Chile, 2004)
18) Pizza, birra, faso (Israel Adrián Caetano, Argentina, 1998)
19) Ratas, ratones, rateros (Sebastián Cordero, Ecuador, 1999)
20) Rosario Tijeras (Emilio Maillé, Colombia/México/España/Brasil, 2005)
21) Un oso rojo (Israel Adrián Caetano, Argentina, 2002)

La lista de películas que nos ofrece JZB, es una referencia para apreciar y entender la obligación del Estado en materia de educación. Lo que necesita el Perú es una modernización del Estado, empezando por el Ministerio de Educació y sus medios de comunicación.

Compartir
Artículo anteriorRoma: XV Reunión de Oradores del G7
Artículo siguienteArgentina, Unión europea y Mongolia: Alliance for Torture-Free Trade
Jorge Zavaleta
Jorge Zavaleta Alegre, es Periodista, Licenciado en Ciencias Sociales y Filosofía. Co-fundador de Gestión, primer diario de economía y negocios del Perú. Oficial de prensa del BID, autor de cinco libros sobre America Latina y ahora, Corresponsal del Diario16 de Madrid, desde Washington.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here