Buen día, desde el Vaticano los saluda el Padre Carlos Javier Díaz Vega

Domingo 15 de julio, mediodía, hora del rezo del Ángelus. Después de haber llamado por su nombre a cada uno de sus apóstoles, dijo el Santo Padre Francisco, Jesús envía a los Doce a la misión. Los envía de dos en dos, narra el Evangelio de San Marcos (6, 7-13).

El pasaje evangélico, escuchado en la Liturgia de la Palabra de este domingo, subraya, dijo el Papa, “el estilo misionero” que podemos resumir en dos puntos: “la misión tiene un centro y la misión tiene un rostro.

El discípulo misionero tiene como su centro de referencia a la persona de Jesús. Los apóstoles no tienen nada propio qué anunciar, tampoco capacidades propias qué mostrar, sino que hablan y actúan en cuanto enviados, en cuanto mensajeros de Jesús. En cambio, el segundo punto del estilo misionero, además de tener un centro, es que tiene un rostro, que consiste, dijo el Papa Francisco, en la pobreza de los medios.

Este pasaje evangélico, comentó el Santo Padre, tiene que ver con todos los bautizados, llamados a testimoniar el Evangelio de Cristo en los diversos ambientes de la vida. Y esta no es iniciativa personal de los fieles, ni de los grupos o de las asociaciones cristianas, sino que es misión de la Iglesia y es precisamente el Bautismo lo que nos hace misioneros. No es buen cristiano – apuntó el Papa – un bautizado que no anuncia el Evangelio, que no anuncia a Jesús.

El Maestro quiere a sus apóstoles libres y ligeros de equipaje, asegurados sólo por el amor del que los envía. Y el Papa fue muy concreto al ofrecer ejemplos de cristianos moderados y grandes evangelizadores a la vez, nombrando a los santos de su diócesis, Roma: San Felipe Neri, San Benito José Labre, San Alesio, Santa Ludovica Albertoni, Santa Francisca Romana, San Gaspar del Búfalo y otros muchos, dijo el Sumo Pontífice, que no se comportaron como funcionarios o como divos en gira artística, sino como humildes trabajadores del Reino. Además, el Papa dijo algo muy importante en cuanto a la pobreza de los medios: “también es pobreza la experiencia del fracaso. La historia de Jesús, que fue rechazado y crucificado, prefigura el destino de sus mensajeros”, por ello, sólo unidos a Él logramos tener la fuerza para evangelizar.

La Virgen María, que este lunes 16 conmemoramos bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen, nos ayude, rezó el Papa, a llevar a todo mundo, con júbilo humilde y radiante, el mensaje del Evangelio, más allá de los rechazos, las incomprensiones o tribulaciones. Al final, como siempre, el Papa Francisco nos pidió no olvidarnos de rezar por él.

Hasta aquí el resumen, feliz semana para todos. Hasta la próxima, si Dios quiere.