Sínodo por la Amazonia, “cuando la iglesia se acerca a la periferia lo hace para todos”

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El Sinodo de los Obispos por la Amazonia, es una oportunidad para conocer, escuchar de la voz de los protagonistas sobre cuánto sucede en esas inmensas tierras que albergan una población originaria, cuya cultura se va extinguiendo y ellos, los pueblos originarios, se sienten, sobre todo, abandonados.

En la Sala de Prensa del Vaticano, se pudo escuchar tres importantes testimonios el Padre David Martínez Obispo de Puerto Maldonado, la Hermana Alba Teresa Cediel Castillo, mml, de las Hermanas Misioneras de María Inmaculada y de los Santos. Catalina de Siena (Colombia) [UISG] de la Congregación de Madre Laura y Manuel Lanfin Obispo de la Guyana francesa quien vive ahí desde 2004.

Monseñor David MARTÍNEZ DE AGUIRRE GUINEA, Obispo titular de Izirzada, Vicario Apostólico de Puerto Maldonado, considera el Sínodo para la Amazonia una experiencia importante, ha resaltado la visita del Papa Francisco a Puerto Maldonado, a los pueblos indígenas a quien “les ha dado visibilidad”, además que no habría tenido además esa visibilidad sino fuera por la comunicación que ha mostrado al mundo que “la Amazonía existe, que los pueblos viven ahi y tenemos que escucharlos y escuchar los que ellos nos quieren decir”.

Compartir este proceso, para un Misionero dominicano, vivir entre los pueblos Machiega haciendo parte de la iglesia, es una realidad que va más allá de lo podemos pensar, “culturas que tienden a veces a ser destruida y absorbidas por el resto del país, hay soledad en estos lugares, es difícil transmitir lo que cada día viven esos pueblos”. 

Ahora, estamos en Roma, en el corazón de la Iglesia, después que Papa Francisco llegó a la Amazonía, que tomo la iniciativa de escuchar a estos pueblos, queremos que sea nuestro aliado, queremos que la Iglesia camine con nosotros, queremos que ustedes ayuden a los Obispos, que ayuden a la iglesia para encontrar nuevos caminos por eso estamos reunidos todos los obispos de la Amazonía y también de algunos pueblos indigenas. El Papa ha querido traer a los pueblos de Amazonas para que el mundo los escuche.

Hermana Alba Teresa Cediel Castillo, mml, de las Hermanas Misioneras de María Inmaculada y de los Santos. Catalina de Siena (Colombia) [UISG], dijo sentirse muy feliz de estar en Roma, para representar a la mujer indigena la mujer contadina la que vive en las grandes zonas urbanas. La Congregación Laura Montoya, fue fundada en 1914 en el medio de la Amazonía, en un pueblo indigena, rompió las estructures, dedicó su vida al servicio de los pueblos indigenas. De los 9 países Amazónicos, estamos presentes en 6 de estos países.

La situación de la mujer es muy triste, en primer lugar por las grandes distancias geográficas, la situación de la vida de la mujer está llena de responsabilidades, es quien asume todos los problemas, se encuentran forzadas a emigrar por muchas razones: el narcotráfico, la guerrilla, las situaciones de pobreza en medio de tanta riqueza natural están obligadas a irse a las grandes ciudades donde la vida es extremadamente dura. La presencia de la Mujer y su situación en este Sinodo es importante, quiere sentir que la Iglesia está cerca a nosotros como mujeres. La expectativa en el Sínodo, es abrir nuevos caminos.

Como hija de Laura Montoya, nosotras acompañamos en Colombia, Ecuador, Bolivia un acompañamiento cercano para respetar una riqueza enorme que es la riqueza de los pueblos indigenas en su forma de organizar su propio sistema. hay dificultades de la distancia geografica de los problemas legados a la actividad minera extractiva, es una tierra muy rica antes era el jardín escondido ahora esta bajo los ojos de todos no para  los pueblos indigenas sino para quienes la entienden “como puedo agarrar todo lo que tienes”.

Manifestó su satisfacción por la inclusión de las mujeres en el proceso sinodal, aunque no pueden votar, “representamos a las mujeres indigena”.

Relató el proceso instaurado desde cuando el Papa Francisco en 2017 habló del Sínodo Especial, “hemos empezado a trabajar en todos los niveles según la metodología ver, juzgar, actuar.”

Nos hemos reunido en pequeñas comunidades con las comunidades indígenas y nos hemos formulado preguntas y hemos iniciado con la participación de los pueblos indigenas, les damos protagonismo.

 

Emmanuel Lafont, Obispo de Cayena (Guyana Francesa), se encuentra en la zona amazónica donde las extensiones son tan grandes que se requiere tres días para llegar de pueblo en pueblo, está conformada por una población de afroamericanos, ex esclavos de Surinam o de la Colonia Holandesa de aquella época que viven en la foresta, explicó que ellos se sienten abandonados por el Estado, no se sienten libres en su tierra. Se refirió a  la instrucción de los hijos de estas poblaciones colonizadas por los franceses que separan a los hijos de los padres, con la introducción de un sistema educativo donde la cultura tradicional no existe más, se refirió al artesanado, la modalidad de caza, de pesca, el conocimiento de la selva, los conocimientos de medicina natural se están perdiendo y los hijos aprenden cosas que los padres no saben, generando distancia entre generaciones, los padres no son reconocidos por nadie. Esta situación ha llevado a muchos al suicidio.

Por ello, para el Obispo Lafont, este Sínodo “es una gran alegría para nosotros”, recalcó que en aquellas tierras “también la Iglesia está ausente”, agregó “para un sacerdote es difícil hablar una lengua que hablan 900 personas, pero, llevar la buena palabra es una alegría”  tenemos muchas esperanza en este Síiodo, he visitado el Surinam porque son los más abandonados, he visitado muchos pueblos, con motivo de la preparación del Sínodo, pueblos que nunca se habrían encontrado entre ellos, “gracias al Sínodo lo han hecho. Ellos, han decidido que debía venir con una hombre y con una mujeres. Sin embargo, las leyes del Sínodo inicialmente lo impidieron, ahora ya está llegando la representante femenina”. Hizo presente las grandes expectativas por el Sínodo, luego de las culpas reconocidas por el Papa Francisco en su visita. Asimismo, hizo presente que “Francia no reconoce el derecho de los pueblos autóctonos, la iglesia puede sostener sin tomar el poder, es lo que quiero traer al Sínodo”.

Finalmente, manifestó su esperanza de “ser escuchado por los Obispos de Francia que están muy alejados de nosotros, ellos también tiene dificultades y retos. La Guyana es lejana y ellos están alejados de la Guyana. El Sínodo representa una posibilidad no sólo para la Iglesia de Francia sino para todas las Iglesias del norte, no estoy seguro si en Francia se interrogan sobre lo peligroso que es este Sínodo, pero, debemos ser bastante fuertes para escuchar a estos pueblos, porque cuando la iglesia se acerca a la periferia lo hace para todos”.

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Isabel Recavarren
Peruana e Italiana. Jurista. Periodista. Abogada. Universidad Mayor de San Marcos. Master en Organismos Regionales e Internacionales de Desarrollo, Universidad de Piura. Master en Derecho y Economía de la Unión Europea-Universidad Statale di Milano. Doctor de Investigación en Derecho Internacional de la Economía-Universidad Luigi Bocconi. Fundadora: CEFIAL-UE y Panorámica Latinoamericana. Fundadora y Coordinadora del Foro Euro-Latinoamericano de la Mujer. Lema: El conocimiento genera desarrollo. Las personas con conocimiento constituyen el mejor recurso de una Nación.

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