Los representantes permanentes del Consejo de la Unión europea han alcanzado un acuerdo con relación a la posición negociadora sobre el Reglamento propuesto en materia de control de las inversiones. Por lo tanto, se iniciaran  las negociaciones con el Parlamento Europeo lo más antes posible.

El Reglamento propuesto establece un marco a escala de la UE para analizar las inversiones de países terceros en sectores estratégicos y crea un mecanismo de cooperación entre Estados miembros y también con la Comisión sobre inversiones que puedan afectar a la seguridad y al orden público.

El ministro de Economía de Bulgaria, Emil Karanikolov, sostiene lo siguiente; «Las inversiones extranjeras directas (IED) son una fuente importante de innovación, crecimiento y empleo. Mantener la UE abierta a la inversión es crucial, pero también es preciso que dispongamos de los instrumentos adecuados para proteger nuestra tecnología clave de amenazas estratégicas y garantizar que no se perjudiquen nuestros intereses fundamentales

En la actualidad, menos de la mitad de los Estados miembros de la UE disponen de legislación en vigor que les permita controlar las IED. La propuesta presentada por la Comisión en septiembre de 2017 pretende mejorar la cooperación, al definir un conjunto de información que debe intercambiarse e instaurar algunos plazos. Que los Estados miembros dispongan de un marco de control a escala de la UE aumentará la seguridad jurídica y la transparencia, y servirá para luchar más eficazmente contra las posibles consecuencias transfronterizas de entradas de inversión en términos de seguridad y orden público.

La UE es el primer destino de las IED y es un mercado muy abierto. Sin embargo, en los últimos años se ha registrado un aumento de inversiones relacionadas con activos fundamentales de la UE que no es el resultado de unas fuerzas del mercado normales.

Por ejemplo, sociedades de titularidad pública opacas o empresas privadas estrechamente vinculadas al sector público están comprando empresas de la UE que utilizan tecnología punta o de doble uso, es el caso de aquellas dedicadas a la inteligencia artificial, robótica o nanotecnologías, o activos en infraestructura estratégica que podrían tener consecuencias para la seguridad y el orden público de la UE.

Las tres instituciones han reconocido el carácter de prioridad legislativa a la propuesta de control de las inversiones. El Consejo Europeo de marzo de 2018 también solicitó al Consejo y al Parlamento Europeo que avanzaran en este expediente.