El hidrógeno verde se presenta como una oportunidad para Uruguay, tanto para la descarbonización de su economía como en lo referente a las posibilidades de exportación. La matriz eléctrica del país es altamente renovable, cuenta con un alto potencial de generación con energías renovables no convencionales aún sin utilizar, y la disponibilidad del recurso eólico y solar permite que estas energías sean altamente complementarias. Asimismo, el país tiene atributos de interés para el desarrollo de inversiones, ha tenido grandes avances en digitalización y cuenta con una buena ubicación geo- gráfica con acceso a puertos y rutas que interconectan el país. Uruguay ya se encuentra impulsando el hidrógeno verde mediante dos líneas principales: la promoción de un proyecto piloto para transporte pesado que permitirá la prueba de la tecnología y la generación de capacidades y conocimiento; y el desarrollo de su estrategia nacional de hidrógeno verde. En 2020 el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) de Uruguay y el Puerto de Róterdam (PoR) desarrollaron un estudio de prefactibilidad de exportación de hidrógeno verde en el país. El estudio incluyó la estimación del recurso natural disponible (energía renovable y agua), análisis de distintos escenarios de demanda potencial de hidrógeno verde, proyecciones de costo nivelado de energía, proyección del costo de hidrógeno en Uruguay y en el PoR, inversiones requeridas, desafíos de localización y análisis preliminar de riesgos. El análisis concluyó que, de acuerdo a los supuestos realizados, la demanda de hidrógeno podría variar entre 0,4 y 3 millones de toneladas de hidrógeno por año, alcanzando un costo nivelado de 1,5 € /Kg de hidrógeno en Uruguay.
Esto lo señala el Resumen Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo en el estudio «Hidrógeno Verde: Un paso natural para Uruguay hacia la Descarbonización»
Además, en el Estudio se estimaron costos del vector energético puesto en Róterdam considerando distintos carriers, siendo el Amoníaco el que lograría menor costo (2,55 € /kg de hidrógeno en destino), seguido por el líquido orgánico Metilciclohexano (MCH 2,80 € /kg de hidrógeno en destino). Además, según el estudio, la distancia al puerto destino no tiene gran impacto en el costo para el amoníaco ni el MCH. Las inversiones requeridas para estos niveles de producción varían entre totales acumulados de € 5.780 millones y € 45.000 millones al 2050.
Hidrógeno verde en el mundo
A inicios de 2021, más de 30 países habían presentado hojas de ruta de hidrógeno verde, se habían anunciado más de 200 nuevos proyectos de hidrógeno y planes de inversión, y gobiernos se habían comprometido al financia- miento de un total de US$ 70 mil millones de este tipo de iniciativas (Hydrogen Council, McKinsey & Company, 2021). El 85 % de los proyectos anuncia- dos, que de concretarse requerirían una inversión de más de US$ 300 mil millones, se encuentran en Europa, Asia y Australia. A la vez, América del Norte, América Latina, Medio Oriente y el Norte de África han realizado avan- ces en el tema (Hydrogen Council, McKinsey & Company, 2021). En Europa, más de 12 países han presentado estrategias, objetivos y progra- mas de financiamiento de hidrógeno. Australia y Nueva Zelanda aprobaron sus respectivas estrategias de hidrógeno en 2019. En Asia, Japón publicó una hoja de ruta para implementar su estrategia de hidrógeno, China ha establecido apoyos y subsidios para tecnologías de hidrógeno, Corea del Sur anunció su hoja de ruta con ambiciosos objetivos para 2022, 2025 y 2040, Rusia está trabajando en la suya e India anunció el lanzamiento de una misión nacional de hidrógeno. En África, en tanto, Egipto está estudiando introducir hidrógeno en su estrategia al 2035, Marruecos lanzó el grupo nacional de hidrógeno verde y Sudáfrica promueve el uso de combustibles a celdas de hidrógeno en su estrategia de transporte verde. Por otra parte, en América del Norte, Canadá publicó su primera estrategia de hidrógeno en 2020 y Estados Unidos recientemente aprobó una actualización de su programa “DOE Hydrogen Program” cuya misión es investigar, desarrollar y validar la transformación del hidrógeno y tecnologías relacionadas incluyendo celdas de combustibles y turbinas, para poder atacar las barreras institucionales o de mercado y que en definitiva permita la adopción de múltiples acciones en el sector (H2Bulletin, 2020) (U.S. Department of Energy, 2020). Como hito relevante puede mencionarse que la Comisión Europea emitió su informe “A hydrogen strategy for climate neutral Europe” en agosto de 2020, donde identificó que el desarrollo del hidrógeno, particularmente del hidrógeno verde, será clave para la descarbonización de determinados sectores energéticos y un hito necesario para cumplir con los compromisos asumidos (U.S. Department of Energy, 2020). El informe identifica la necesidad de desarrollar políticas que incentiven la inversión, el scaling-up de producción de hidrógeno verde, así como políticas para promover su demanda (por ejemplo, estableciendo cuotas mínimas de hidrógeno verde en ciertas industrias o transporte).
Entre las medidas que en ese marco se encuentran a estudio se identifican:
– Un objetivo común de hidrógeno verde;
– Certificación de energías renovables e hidrógeno bajo en carbono;
– Definición de terminología y criterios comunes para Europa;
– Contratos de carbón por diferencia, contratos a largo plazo con una contra-parte estatal, donde el Estado remunera al inversor mediante el pago de la diferencia entre el precio acordado para el CO2 y el precio del CO2 en un momento dado;
– Apoyos directos y transparentes en el mercado para hidrógeno verde, que tengan su base en procesos competitivos;
– Mezcla con gasoductos, aunque sea de forma transitoria.
La estrategia fue recientemente aprobada por el Parlamento Europeo, incluyendo el apoyo al desarrollo del hidrógeno rosa o púrpura (aquel que se produce para alimentar plantas de generación de energía nuclear) (Euractiv, 2020). América Latina se destaca por contar con una alta participación de energías renovables en su matriz eléctrica, lo que posiciona positivamente a varios de sus países para la generación de hidrógeno verde. Diferentes países se encuentran avanzando en el tema. Chile ha puesto en consulta pública su estrategia nacional para la producción y posible exportación de hidrógeno verde cuyos pilares son:
i) el fomento al mercado y a la exportación;
ii) normativa, seguridad y pilotajes;
iii) desarrollo social y territorial y
iv) formación de capacidades e innovación.
Asimismo, Chile diseñó un plan maestro para el desarrollo de la industria del hidrógeno verde y abrió una convocatoria para desarrollar proyectos de más de 10 MW para lo que aportará hasta US$30 millones (Ministerio de Energía, Gobierno de Chile, 2020) (Ministerio de Energía, Gobierno de Chile, 2021). Costa Rica cuenta con el primer proyecto piloto de producción y uso de hidrógeno verde de la región, que es utilizado para impulsar vehículos 14 a celdas de combustibles y ha desarrollado un plan de acción interinstitucional para propiciar el uso de hidrógeno en el transporte (Comisión de Hidrógeno, 2018). Trinidad y Tobago se encuentra efectuando estudios de prefactibilidad para un piloto de hidrógeno verde. Otros países como Colombia, Brasil y Paraguay se encuentran también avanzando en el tema. En lo que respecta a proyectos específicos, Europa lidera con respecto a la cantid ad de iniciativas de hidrógeno verde anunciadas (126 proyectos). En segunda posición se encuentra Asia (24 proyectos con gran participación de Japón, Corea del Sur y China) y en tercer lugar Oceanía (24 proyectos principalmente en Australia). Luego se encuentran Norteamérica (19 proyectos), Medio Oriente y África (8 proyectos) y América Latina (5 proyectos) (Hydrogen Council, McKinsey & Company, 2021).







