Proyecto de Resolución del Parlamento Europeo sobre Hong Kong

0

Resolución del Parlamento Europeo sobre la Ley de Seguridad Nacional de la República Popular China para Hong Kong y la necesidad de que la Unión defienda el elevado grado de autonomía de Hong Kong

El Parlamento Europeo,

– Vista la Ley Fundamental de la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK), que se adoptó el 4 de abril de 1990 y entró en vigor el 1 de julio de 1997,

– Visto el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, de 16 de diciembre de 1966,

– Vista la Declaración Conjunta del Gobierno del Reino Unido y del Gobierno de la República Popular China sobre la cuestión de Hong Kong, de 19 de diciembre de 1984, también denominada Declaración Conjunta Chino-Británica,

– Vista la política de «una sola China» de la Unión,

– Vista la Declaración conjunta de la 21.ª Cumbre UE‑China de 9 de abril de 2019,

– Vista la 37.ª ronda del diálogo sobre derechos humanos entre la Unión Europea y China, celebrada en Bruselas los días 1 y 2 de abril de 2019,

– Vista la Comunicación conjunta de la Comisión y la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de 12 de marzo de 2019, titulada «UE-China – Una perspectiva estratégica» (JOIN(2019)0005),

– Vista la Declaración del alto representante, en nombre de la Unión Europea, sobre Hong Kong, de 28 de mayo de 2020,

– Visto el artículo 132, apartado 2, de su Reglamento interno,

A. Considerando que el 1 de julio de 1997 se procedió al traspaso de la soberanía sobre Hong Kong del Reino Unido a la República Popular China (RPC), poniendo fin a décadas de colonialismo británico en ese territorio chino; Considerando que la Declaración Conjunta Chino-Británica de 1984 garantiza que Hong Kong conserve la autonomía y la independencia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial durante cincuenta años después del traspaso de la soberanía, y así se estipula en la Ley Fundamental de la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK) de 1990; que el punto 3, apartado 2 de la Declaración Conjunta Chino-Británica de 1984 sitúa la política de seguridad y defensa bajo el control del Gobierno de la República Popular China;

B. Considerando que en el tercer período de sesiones de la XIII Asamblea Popular Nacional se autorizó al Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional a promulgar una ley de seguridad nacional en Hong Kong; que esta decisión se adoptó formalmente de conformidad con el artículo 18 de la Ley Fundamental;

C. Considerando que las nuevas leyes de seguridad en muchos países han sentado las bases para la violación de los derechos democráticos y civiles en todo el mundo;

D. Considerando que, a lo largo de los años, los habitantes de Hong Kong han sido testigos de manifestaciones masivas en favor de la democracia y de los derechos humanos y democráticos, tal como establece la Ley Fundamental; que 15 activistas destacados fueron detenidos en abril de 2020 y han sido acusados por varios cargos;

E. Considerando que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no ha parado de agravar la confrontación con China con respecto a cuestiones relativas al comercio, las telecomunicaciones, los medios de comunicación, los visados para estudiantes, el mar de la China Meridional y el coronavirus; que esta escalada de las tensiones por parte de los Estados Unidos tiene consecuencias muy problemáticas para la paz y la seguridad, el orden internacional basado en normas, el comercio internacional y la seguridad social a escala mundial; que el Gobierno de los Estados Unidos ha desmoronado de forma unilateral la base del multilateralismo;

F. Considerando que la Unión y China han reafirmado que todos los derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes y están interrelacionados, y que acordaron continuar los diálogos sobre derechos humanos y cooperar en los foros de las Naciones Unidas;

G. Considerando que, en la Declaración conjunta de la Cumbre UE-China, la Unión y China se comprometieron a respetar la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho internacional, así como los tres pilares del sistema de las Naciones Unidas, a saber, la paz y la seguridad, el desarrollo y los derechos humanos;

H. Considerando que la Unión Europea, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y con el Derecho internacional, debe respetar los Estados soberanos y contribuir a reconstruir las bases del multilateralismo, que es objeto de ataques constantes por parte de los Estados Unidos; que la República Popular China es un socio estratégico para la reconstrucción del sistema de relaciones internacionales basado en el derecho, que tiene como base la paz, la soberanía, la cooperación y el progreso social;

I. Considerando que las empresas multinacionales, y entre ellas las empresas europeas, utilizan Hong Kong como plataforma para sus beneficios dado su nivel impositivo, que es muy bajo, y a su alto nivel de «optimización fiscal» para residentes y empresas; que en el período 2017-2018, se incluyó a Hong Kong en la lista de alerta rápida y se le exigió que cumpliera los criterios pertinentes de la Unión a más tardar para finales de 2018, a fin de evitar la inclusión en la lista negra por incumplimiento; que, el 12 de marzo de 2019, la Comisión Europea retiró a Hong Kong de la lista de la Unión de países y territorios no cooperadores a efectos fiscales;

1. Reitera que cualesquiera actos legislativos en materia de seguridad no deben interferir con la independencia y la competencia exclusiva de las autoridades judiciales, y no deben socavar las obligaciones derivadas del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) ni libertades como la libertad de expresión, la libertad de voto, la libertad de los medios de comunicación, la libertad de asociación y de reunión, la libertad de manifestación, la libertad de fundar sindicatos y de hacer huelga, así como la libertad de investigación académica y de expresión cultural, lingüística y artística, y no deberían utilizarse indebidamente para colocar en el punto de mira a los defensores de los derechos humanos y acosar a los medios de comunicación y a las personas críticas con el Gobierno;

2. Reconoce que tanto la política de «una sola China» de la Unión como el respeto de los acuerdos internacionales básicos sobre Hong Kong, así como la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho internacional son piedras angulares de las relaciones UE-China;

3. Subraya que Hong Kong forma parte de la República Popular China, bajo el estatuto de Región Administrativa Especial (RAE) y en el marco del principio «un país, dos sistemas» con una constitución única en forma de Ley Fundamental, que no debe ser objeto de injerencias extranjeras;

4. Pide al Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional que intensifique el diálogo proactivo con la población de Hong Kong, a través del Gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, sobre el desarrollo a largo plazo de la región y, en particular, el proceso de revisión y de elaboración de la nueva legislación en materia de seguridad, y que tenga en cuenta sus preocupaciones; anima a las comunidades locales de Hong Kong a que colaboren más estrechamente con sus homólogos continentales, a través de la comprensión cultural y de intercambios lingüísticos, en lugar de recurrir a la xenofobia, el racismo y los prejuicios;

5. Reconoce que, si bien es necesaria una ley de seguridad en la RAE de Hong Kong (RAEHK), tal como establece el artículo 23 de la Ley Fundamental, es consciente de los retos que plantea la introducción de la ley en un momento tan sensible; toma nota de que algunos de los manifestantes antigubernamentales ya han sido acusados en la RAEHK por «sedición» e «instigación» en virtud de las leyes existentes en la RAEHK, lo que indica que una ley nueva, general y controvertida en materia de seguridad puede no ser necesaria;

6. Insta a los legisladores y las autoridades de China a que sigan garantizando el alto grado de autonomía de Hong Kong consagrado en la Ley Fundamental y la Declaración Conjunta Chino-Británica;

7. Subraya que nadie debería ser objeto de sanciones administrativas o penales por participar en una protesta pacífica; insta al Gobierno de la RAEHK a que libere sin cargos a los detenidos en cárceles o comisarías de policía, incluidos los menores;

8. Insta a Carrie Lam, jefa ejecutiva de la RAEHK, a que restablezca y mejore la confianza a través del diálogo con figuras de la oposición y las comunidades de activistas;

9. Considera que el Gobierno de la RAEHK debe anteponer los intereses de su población por delante de las empresas, del sector financiero, de los conglomerados y las multinacionales, con políticas coherentes destinadas a invertir la enorme desigualdad social y la pobreza creciente, así como llevar a cabo enormes programas públicos para hacer frente a la grave falta de viviendas sociales, la asistencia sanitaria deficiente y la infrafinanciación de los sistemas educativos, factores que han contribuido a la inestabilidad y a los interminables ciclos de violencia;

10. Condena la intención del Gobierno británico de conceder exenciones de ciudadanía o residencia a los titulares de pasaportes de nacionalidad británica (ultramar) de Hong Kong lo cual constituye una provocación más por parte de una potencia extranjera y un abuso de su poder colonial, 23 años después del traspaso de la soberanía;

11. Pide a Taiwán que se abstenga de interferir en la situación de Hong Kong, con el fin de aliviar las tensiones entre China y Hong Kong, y que impida que los Estados Unidos utilice esto como pretexto para complicar aún más la situación;

12. Condena la decisión unilateral del presidente de los Estados Unidos de América de poner fin al estatuto privilegiado de Hong Kong como una represalia innecesaria que, de hecho, modifica el estatuto especial de Hong Kong tal como lo reconoce el Derecho internacional, y que no solo afectará negativamente a la situación económica y social del territorio y a la prosperidad de su población, sino también a las relaciones diplomáticas con China en su conjunto, y las posibles repercusiones que esto podrá tener en la región de Asia y el Pacífico cada vez más inestable;

13. Deplora la intervención del presidente Trump en el sentido de socavar el principio «un país, dos sistemas» que existe desde hace tiempo, y las posibles consecuencias que su decisión puede tener para Hong Kong;

14. Acoge con satisfacción el hecho de que, como resultado de la Cumbre UE-China de 2019, ambos socios confirmaron su asociación estratégica y demostraron su voluntad política de debatir y encontrar soluciones en ámbitos en los que los socios tienen diferentes puntos de vista y enfoques; pide que en la próxima Cumbre UE-China se vuelva a confirmar la asociación estratégica, basada en la cooperación mutua entre la UE y China, y pide un debate abierto con vistas a encontrar soluciones en los ámbitos en los que los socios tienen diferentes puntos de vista y enfoques; destaca la importancia de una cooperación más estrecha entre la Unión Europea y la República Popular China en diferentes sectores, así como la necesidad de mantener relaciones basadas en la comprensión y en acuerdos beneficiosos para ambas partes; recuerda la importancia de unas buenas relaciones con China en el contexto de la pandemia de la COVID-19, en el que las autoridades chinas han colaborado estrechamente con distintos Estados miembros mostrando su solidaridad;

15. Reitera que las actividades de los Estados miembros que operen en terceros países deben respetar plenamente las normas internacionales de derechos humanos; pide a los Estados miembros que velen por que las empresas, en virtud de su Derecho nacional, sigan estando obligadas a respetar los derechos humanos y las normas sociales, sanitarias y medioambientales que se les exigen si se establecen u operan en un tercer país, y se comprometan a cumplir sus obligaciones fiscales; lamenta el hecho de que la Comisión Europea haya retirado a Hong Kong de la lista de la Unión de países y territorios no cooperadores a efectos fiscales; solicita a la Comisión y a los Estados miembros que adopten las medidas necesarias contra las empresas de la Unión que no respeten estas normas o que no compensen adecuadamente a las víctimas de violaciones de los derechos humanos de las que sean responsables directa o indirectamente;

16. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, al vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Gobierno y el Parlamento de la República Popular China y a la jefa ejecutiva y la Asamblea de la Región Administrativa Especial de Hong Kong.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here