El Museo de las Máquinas de Café …. contagia entusiasmo.

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Situada a las puertas de Milán, la ciudad de Binasco hospeda el Gruppo Cimbali que han hecho del café una cultura, una divulgación, una razón de vida, un culto a la historia del ingenio italiano. Es una demostración más de la capacidad de este pueblo de procesar todo lo que se encuentra al frente de ellos. Carecen de recursos naturales, no los tienen y no los van a tener, sin embargo, no es un obstáculo para llegar a ser los primeros en cuánto se proponen, con inventiva e ingenio.

La atmósfera de Binasco nos cuenta historia de Italia, junto a la historia del Café.

El café, llega a Viena durante la guerra entre Occidente y  los Otomanos, se necesitarán doscientos años hasta llegar a tener la planta, y difundirla por el mundo, bajo la guía de los holandeses, los franceses, los ingleses. El café, llega a Santo Domingo, luego es imparable su difusión en América Latina, en Asía y obviamente en su origen Yemen y los países Africanos.

Inicialmente considerado una droga por la Iglesia Católica, ésta llega a aceptarla, su difusión es inmediata, reuniendo a los italianos en los bares, todos reunidos tras una taza de café, una socialización inmediata.

Mientras la historia de Italia, la historia de Occidente, se desarrolla con sus restricciones, con sus guerras, el café sigue imperando como una bebida para muchos inaccesible, al café tienen acceso los intelectuales y los aristócratas.

De los 18-20 gramos usados inicialmente para preparar un café en el período anterior a las Guerras, en la actualidad, se requieren 7 gramos para obtener un buen expreso. Máquinas cada vez más perfectas permiten el lucimiento del barista, personaje atractivo el cual, siendo maestro, cautiva a sus clientes; la selección más cuidadosa del origen del café; personaje de sustancia en esta fórmula;  el agua pura y limpia y por último, la sede, el Bar o Café.

¿Quiénes son los inventores?

Son dos: Angelo Moriondo, quien en Turín en su “Chiosco del caffè ligure” a finales de 1,800 instala una “linda máquina para hacer café», un café concentrado con muy buen sabor.  No lo patenta, en 1901 el milanés Luigi Bezzera deposita la patente de una nueva máquina de café realizada por el empresario Desiderio Pavoni.

En 1905 se inicia a producir la Ideale, lprimera máquina de café expreso. El Café como lugar de reunión cambia estilo, la maquina ocupa un lugar preeminente en la decoración frente al cliente en el Bar, una  máquina que produce hasta 150 tacitas de café por hora, según lo pida el cliente. De ese modo «el expreso» se convierte en el veloz sinonimo del café italiano, con gusto, con la fuerza que te da esa marcha adicional para cumplir tu jornada.

El periodo de la industrialización italiano caracterizado por el textil, siderurgico, químico y del automóvil,  una época de gran desarrollo italiano y aunque no haya café se usaba la remolacha, la máquina de café funcionaba.

En los años Noventa, Maurizio Cimbali, presidente del Grupo Cimabli, decidió crear un Museo dedicado a las Máquinas del Café honorando una historia afortunada que continua. Llegó el centenario de la Empresa Cimbali y con motivo de dicha celebración, él y su familia declararon «Se no lo realizamos nosotros, que producimos máquinas de café desde hace cien años, un Museo de las Máquinas de Café no lo hará nadie. Esta es la ocasión justa.»

¡Un regalo de cultura y de entusiasmo de contagio!

En la actualidad, las máquinas del Café tienen software, logran establecer un café, un capuccino, un producto muy bueno que con un excelente barista o uno intermedio el producto es de muy buena calidad. Ante la conciencia que no tendrán recursos naturales, se sigue pensando en idear la siguiente máquina.

Si esto no es entusiasmo …….. escuchemos países Latinoamericanos donde los recursos nos abundan…….

GALERÍA DE FOTOS

La Pavoni «Ideale»
Esta máquina utilizaba tres distribuidores de Café. El espacio era para 18-20 gramos de café para una taza de Café.
Esta es la invención del empresario Desiderio Pavoni.
La máquina de café cambia posición, no es más vertical, es horizontal. Sin embargo, mantiene el mismo mecanismo.
El «Bar» se transforma, se hacen muebles para los bares en estilo, se introduce el fulbito y la máquina de música. La protagonista sobre el mostrador, la «Máquina de Café».

 

En la era de las comunicaciones veloces, la máquina para hacer «el expreso» sigue siendo más vigente que nunca. Ahora con tanta tecnología.