Visita a las generaciones expertas en Café

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La delegación de productores de café peruano que ha llegado para asistir a la Feria de Berlín, hizo una parada en Bruselas, donde asistieron el 4 de junio a una serie de reuniones donde pudieron presenciar el expendio del café, intercambiar ideas con los dueños de las cafeterías, como fue el caso del dueño del «MADMUM» de Pieter en Tiensestraat, 38 en Lovaina, así como, conocer la creativa tienda «CALLISTINO» de Melissa, en Brasschaat.

Dos modos jóvenes y diferentes de entender el expendio del café. El dueño de MADMUM, Pieter Claes, es hijo del propietario de Java Coffee Company, quien, además es presidente de la Real Asociación Belga de Tostadores de Café, gran tostadora de café en Bélgica, compran café del Perú. Este joven, no sigue la conducción del imperio belga del tostado del café, él ha elegido su sueño: abrir MADMUM, un café que tuesta ante los clientes el grano de Café, prepara todas las variedades de bebidas que ofrece el preciado grano. Su concepción, es el trato directo con el cliente, nos explica que su clientela ha crecido notablemente en el transcurso de este año, le piden café, le piden gusto, pero, luego, «me piden conocer el origen del café, la tierra de origen, cómo lo cultivan, quieren saber qué hay detrás de la taza de café». 

En primer plano, de perfil, Pieter Claes, dueño de MUDMAN Coffee.

Melissa, hija de italianos inmigrados en Bélgica, tiene una historia diferente. Ella inicia trabajando en la tienda de quien sería su suegra, una tienda dedicada al comercio de productos. Cuando entra en la plena gestión del negocio, propone cambiar el estricto comercio dando espacio a crear una marca, con creatividad. Así propone la venta de café en granos identificados por países de origén y visibles gracias a los dispensadores. Luego, si los clientes llegan con sus recipientes, pagan menos, un ojo al medio ambiente.

Ofrece productos italianos, no olvida sus raíces, tanto productos cuántas máquinas italianas para preparar el café. En los últimos años, el mercado familiar belga se ha abierto cada vez más a la maquinaria italiana.

Un discurso aparte, con una concepción muy diferente a la visión de las nuevas generaciones es MIKO, empresa constituida en 1801, consolidada en 2018 con €210 millones, cuyas dos actividades son: embalajes 47% y Café y servicios 53%. Pertenece a la familia Michielsen de donde deriva el nombre MIKO: Michielsen Koffee. Su core business fueron los embalajes, actividad que aún siguen realizando, confeccionan los embalajes para los más importantes helados belgas y por su puesto para el café que venden en bolsa, también las bolsas para el café pasado a la «americana» o para el «expreso italiano». Con 1.196 empleados en el mundo, con filiales en 13 países y con representantes en 35 países vendieron en el 2018, 6.434 toneladas de café. En los últimos 10 años han aumentado notablemente su volumen de negocios debido, como nos señalaron, a la «actuación de buenas políticas.»

Su mercado de embalajes y venta de café se concentra en la Unión europea, donde prevalece en algunos países más venta de embalaje y en otros más la venta de café. También Australia y Asía son comprendidas, en Asia se encuentra la sede de las fabricas de producción de embalajes que luego reciclan.

¿Cómo se puede conjugar estas dos actividades realizadas por MIKO ante un cambio propuesto por las nuevas generaciones más propensas a lo directo, lo auténtico y no a las grandes cantidades?

MIKO, sabe que la fragancia, el sabor, es determinante para vender el café. Tal vez da poco valor a la historia y a lo que se esconde tras la taza, pero, su experiencia en embalajes y su sistema de sigilado del mismo, permite tener un café con aroma y sabor auténticos, lo cual le asegura solidez en un mercado que aún compra sin mirar lo que realmente compra.  Se destaca la maquinaria y el uso de tecnología italiana.

 

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