La noche del jueves 04 de diciembre de 2018  el expresidente y exdictador peruano Alberto Kenya Fujimori Fujimori abandonó la clínica de Lima en la que estaba internado desde el 23 de diciembre de 2017, un día antes de que se concediera el indulto humanitario y gracia presidencial que como se sabe se cristalizo en la víspera de la navidad, el exdictador peruano Alberto Kenya Fujimori Fujimori fue dado de alta y salió en una silla de ruedas del centro médico acompañado de su hijo menor, el congresista Kenji Fujimori Higuchi, en medio de fuertes medidas de seguridad, que le corresponde según la Ley peruana por su condición de expresidente de la nación Inca.

El exdictador peruano Alberto Kenya Fujimori Fujimori, ya vive en el lujoso distrito de La Molina al este de Lima capital de la nación Inca.

El exdictador peruano tiene actualmente 79 años, saludó a los periodistas y a un nutrido grupo de sus adeptos quienes desde tempranas horas se agolparon para ver la salida de su líder histórico, Alberto Kenya Fujimori Fujimori, luego de abordar la clínica donde se refugió durante días hasta ver la ocasión de poder retirarse con tranquilidad luego del cuestionado indulto que ha sido calificado como un pacto impune y político por sus adversarios políticos, abordó una camioneta con lunas polarizadas y se encaminó al distrito residencial de La Molina al este de Lima, donde residirá; mientras miles de sus seguidores viven  en casas de esteras y pueblos marginales de extrema pobreza de Lima sin acceso a servicios básicos.

El indulto “humanitario” ha desatado en toda la nación Inca  una oleada de protestas de millones de peruanos y que continuarán según lo afirmaron diversos entes y colectivos de la sociedad civil de diversas regiones de toda la nación peruana.

Imagen de Kenji Fujimori y su padre el exdictador Alberto Kenya Fujimori Fujimori en una camioneta con lunas polarizadas encaminándose al distrito residencial de La Molina donde vivirá el exjefe de Estado peruano.

Alberto Kenya Fujimori Fujimori, fue condenado a 25 años de prisión por dos matanzas, la de Barrios Altos, en 1991, que dejó 15 muertos, y la de la Universidad La Cantuta, en 1992, con 10 muertos: delitos considerados de lesa humanidad; al exdictador peruano también se le condenó por los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer, ocurridos en 1992, fecha en la que dio el autogolpe de Estado que dio comienzo al fin de su régimen dictatorial que se prolongó 8 años más, en los que el país se desangró y degeneró en todo orden de cosas.

Mientras miles de sus seguidores viven en casas de esteras y pueblos marginales de extrema pobreza de Lima, sin acceso a servicios básicos, el exdictador peruano Alberto Kenya Fujimori Fujimori, se toma foto acompañado de sus cuatro hijos en su lujosa mansión a las afuera de Lima.

Sin embargo la investigación periodística está descubriendo algunos detalles oscuros en la actitud del exdictador Alberto Kenya Fujimori Fujimori, con la justicia peruana ya que deberá explicar las razones del cambio de la dirección del domicilio que figuraba en su DNI, según consta en el trámite que realizó en Reniec; porque resulta que la solicitud registrada el 14 de agosto de 2017, según informó un conocido canal de televisión de señal abierta de Lima quien reportó que el exdictador pidió cambiar su dirección de Tokio, Japón, por la de un predio en el distrito del Rímac (Jirón Madera 101, en la zona del Perpetuo Socorro), y lo sospechoso e indignante verdad es que dicha vivienda ha sido declarada como inhabitable desde hace tres años y se pudo constatar que nadie reside allí actualmente, según se pudo constatar.