La evolución del dólar americano durante el año pasado, fue influenciada de manera determinante por un escenario inflacionario mundial, el cual derivó directamente en mantener un elevado nivel de la tasa de interés de referencia, (instrumento financiero utilizado por los bancos centrales de cada país, para corregir la inflación), la cual fue disminuyendo gradualmente. En Latinoamérica, los fenómenos meteorológicos y las decisiones monetarias de la FED marcaron la tendencia del precio del dólar.
En el año 2023, Colombia fue la economía con la mayor depreciación con respecto a la moneda verde en toda la región con -19.92%, seguida por México y Brasil con -12.85% y -8.21%, respectivamente. En el caso de Chile presentó una apreciación del dólar frente al peso chileno, con un 3.68%.
La decisión de reducir los elevados niveles de inflación determinó el mantener las tasas de interés de referencia elevadas, lo cual restringió los flujos de dinero local en las economías. Una menor cantidad de dinero local en circulación fortalece la moneda nacional y se va a depreciar con respecto al valor del dólar.
Otro factor de la depreciación del dólar es el mayor flujo de dólares ingresando a la región, principalmente por una mayor inversión extranjera. A medida que entran grandes cantidades de dólares a una economía, el precio de esta moneda se reducirá, debido a su exceso de oferta.
En el 2024 se espera que las tasas de interés continúen descendiendo, permitiendo así un mayor dinamismo de las economías a nivel mundial. En adición a ello, las inversiones seguirán una senda ascendente; sin embargo, el Fenómeno de El Niño tenderá a marcar la evolución de las economías de la región, lo cual también tendrá un efecto sobre el tipo de cambio.









