La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), considera un aumento económico regional de 5.2% para el 2021. Esta proyección nos coloca después de los niveles de crecimiento de los países de Asia. Este desarrollo económico no refleja los grandes problemas estructurales que tiene Latinoamérica y como la pandemia ha empeorado a las economías, sobre todo en lo referente a la pobreza y a la desigualdad.
Durante el 2020, la pobreza regional alcanzó a 209 millones de personas, mientras que la pobreza extrema afectó a 78 millones. De acuerdo a los ingresos percibidos por persona, la pobreza y la pobreza extrema de Latinoamérica se incrementaron a 21.2% y 12.5% de la población, debido principalmente a la pérdida del empleo.
Además, la Cepal indica que, durante este contexto, la desigualdad en la distribución del ingreso empeoró, dando como resultado un incremento del coeficiente de Gini del 2.9%. Para el 2021, se estima que la pobreza, según estrato de ingresos per cápita, disminuya a 19.8% como también ocurriría en el caso de la pobreza extrema que se convertiría en 11.9%.
Las medidas de protección social que adoptaron 32 países de la región fueron de gran ayuda para la población vulnerable, pero se debe tener en cuenta que estas medidas no son permanentes, pues se utilizaron únicamente por la pandemia del Covid 19. Aunque se prevé una disminución de los niveles de pobreza y pobreza extrema al culminar el presente año, esta proyección debe estar sostenida en la evolución de la actividad económica y en la reducción del desempleo.
Respecto del desempleo, las políticas de promoción del empleo deberán impulsar el empleo formal de poblaciones vulnerables, como es el caso de las mujeres y jóvenes, y trabajar en la erradicación del trabajo infantil. La Cepal estima que la pobreza infantil ha afectado al 51.3% de los niños, niñas y adolescentes, los cuales, debido al contexto actual, podrían están expuestos al trabajo infantil.







