Las amenazas híbridas se refieren a una mezcla de actividades que suelen combinar métodos convencionales y no convencionales y pueden ser utilizadas de forma coordinada por agentes estatales o no estatales, manteniéndose por debajo del umbral de una guerra declarada oficialmente. Su objetivo no es solo causar daños directos y aprovechar las vulnerabilidades, sino también desestabilizar las sociedades y crear ambigüedades que dificulten la toma de decisiones.
La lucha contra las amenazas híbridas es en gran medida un asunto de competencia nacional, cuya responsabilidad principal radica en los Estados miembros. Sin embargo, la Comisión Europea y la Alta Representante Mogherini se propone ayudar a los Estados miembros de la UE y a sus socios en la lucha contra las amenazas híbridas y a mejorar su resiliencia al respecto, combinando los instrumentos europeos y nacionales con mayor eficacia.
En los últimos años, la UE y sus Estados miembros se han visto cada vez más expuestos a amenazas híbridas que incluyen actuaciones hostiles destinadas a desestabilizar una región o un Estado.
La Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, ha declarado: «En los últimos años, el panorama de la seguridad ha cambiado radicalmente. Hemos visto el aumento de las amenazas híbridas en las fronteras de la UE. Se ha instado enérgicamente a la UE a adaptar e incrementar sus capacidades de proveedor de seguridad. Debe seguir reforzándose la relación entre seguridad interior y exterior. Con estas nuevas propuestas, deseamos reforzar nuestra capacidad de lucha contra las amenazas de naturaleza híbrida. En este empeño, intensificaremos asimismo la cooperación y coordinación con la OTAN.».
El marco común reúne las políticas actuales y propone veintidós acciones operativas cuyos objetivos son:
- aumentar la concienciación mediante la creación de mecanismos específicos para el intercambio de información entre los Estados miembros y la coordinación de las acciones de la UE para ofrecer comunicación estratégica;
- reforzar la resiliencia abordando los posibles sectores estratégicos y cruciales como la ciberseguridad, las infraestructuras críticas (energía, transporte, espacio), la protección del sistema financiero, la protección de la salud pública, y apoyando los esfuerzos en la lucha contra el extremismo violento y la radicalización;
- prevenir, responder a las crisis y recuperarse tras ellas, mediante la definición de los procedimientos eficaces que han de seguirse, y examinando asimismo la aplicabilidad y las implicaciones prácticas de la cláusula de solidaridad (artículo 222 del TFUE) y de la cláusula de defensa mutua (artículo 42, apartado 7, del TUE) si se producen atentados híbridos graves y de gran alcance;
- intensificar la cooperación entre la UE y la OTAN, así como con otras organizaciones socias, en un esfuerzo conjunto por luchar contra las amenazas híbridas, sin menoscabo de los principios de participación abierta a todos y autonomía decisoria de cada organización.
El marco se ha concebido de tal forma que proporcione un fundamento sólido para ayudar a los Estados miembros en su lucha colectiva contra las amenazas híbridas, con el apoyo de una amplia gama de instrumentos e iniciativas de la UE y aprovechando todas las posibilidades que brindan los Tratados.
Los diferentes elementos que están interactuando en el territorio europeo están generando inestabilidad, la tensión aumenta sin que haya una reacción coordinada. Es una buena novedad la creación de este marco que sera propuesto al Consejo de parte de estas dos instituciones. comunitarias que además responde a la invitación del Consejo de Asuntos Exteriores de 18 de mayo de 2015, que solicitó la presentación de propuestas viables para luchar contra las amenazas híbridas.
Elżbieta Bieńkowska, Comisaria de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes, ha señalado lo siguiente: «La UE debe pasar a ser un proveedor de seguridad capaz de adaptarse y anticiparse y de reaccionar ante la naturaleza cambiante de las amenazas a las que nos enfrentamos. Ello implica reforzar desde dentro nuestra capacidad de resiliencia y nuestra seguridad y aumentar a su vez nuestra capacidad de lucha contra las nuevas amenazas externas. Con este marco, actuamos al unísono para luchar contra las amenazas híbridas comunes.»










