En el marco de la 48° Asamblea General de la OEA, la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) convocó a una reunión realizada el 3 de junio con organismos internacionales y regionales, y organizaciones de la sociedad civil que se dedican a trabajar por el avance de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas en el hemisferio y a nivel internacional, en sintonía con el quinto Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 5), cuya concreción es un compromiso y una meta compartida por todos los Estados Miembros de la Organización.

Durante el inicio de la reunión se habló de la situación de los derechos humanos en general y derechos humanos de las mujeres en particular en el contexto regional. Mirta Moragas, por parte de la sociedad civil, hizo una presentación sobre la situación de los países de la región, mencionando los avances y retrocesos a nivel gubernamental tanto en los poderes ejecutivos, legislativos y judiciales, sin olvidar que “los retrocesos tienen como efecto que en la región tengamos un contexto de mucha violencia generada a partir de los discursos de odio que están legitimados en muchos casos por altas autoridades, y que esto deriva en una ruptura de la convivencia democrática.”

También se trajeron al debate los desafíos para avanzar en la igualdad de género enfatizando el fuerte ataque a los derechos humanos, a los derechos de las mujeres y a los derechos sexuales y reproductivos, que se combinan con escasez de recursos para trabajar estos temas y la necesidad de una estrategia para hacer frente a estos discursos, resaltando el trabajo que se realiza dentro de la OEA como una respuesta clave a estos desafíos.

El panel continuó con la intervención de Line Bareiro, ex integrante del Comité CEDAW, quien expuso la cuestión de los discursos descalificativos de la igualdad de género y los derechos de las mujeres, y las respuestas desde el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH), entre las que hizo mención a los “Lineamientos Interamericanos por la Igualdad de Género como un bien de la humanidad”, aprobados las Delegadas de la CIM en 2017, y enmarcados en instrumentos de derechos humanos del sistema ONU e Interamericano, así como en compromisos de política pública como la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y la Estrategia de Montevideo.

Victor Abramovich, ex Relator de Derechos de las Mujeres de la CIDH invitó a reflexionar sobre “qué hemos conquistado y qué hemos logrado jurídicamente. El SIDH vio la importancia de desarrollar principios, argumentos y estándares concretos en materia de violencia de género, y amplió el concepto de responsabilidad del Estado frente a este tema en casos como el de Campo Algodonero”; además destacó la necesidad de una justicia feminista que tenga en cuenta el contexto de desigualdad y discriminación especial que afecta a las mujeres para el juzgamiento de los casos llevados tanto ante los tribunales locales como al SIDH.

Hilary Anderson, Especialista en Género de la CIM, habló sobre las acciones concretas de la CIM y del MESECVI para impulsar la igualdad de género en las Américas, y mencionó que en noviembre de 2017 el Comité de Expertas del MESECVI adoptó una “Declaración sobre la Igualdad de Género como bien de la humanidad” que va en sintonía con los Lineamientos mencionados anteriormente. Al respecto explicó que “esta Declaración se basa en los instrumentos jurídicos tanto a nivel internacional como interamericano que fundamentan el derecho a la igualdad de género y a la vez expresa su preocupación por la amenaza que representan los movimientos antiderechos al derecho de las mujeres de vivir libres de violencia, que es lo que consagra la Convención de Belém do Pará.”

Posteriormente el panel se centró en las respuestas a estos ataques desde la sociedad civil. Gillian Kane, Asesora de Ipas, afirmó que “debemos presentar nuestras objeciones a la fabricada ‘ideología de género’ y resaltar que cuando estos discursos atacan los derechos sexuales y reproductivos o los derechos de las personas LGBT, más allá de dañar derechos individuales esto resulta en una debilitación de la democracia; como activistas de la sociedad civil debemos reclamar los mandatos de las organizaciones de derechos humanos e impulsar a los gobiernos a que sigan apoyando el trabajo de estas instituciones como la OEA.”

Asimismo, Sandra Chaher de Comunicación para la Igualdad, presentó la campaña “Un Mundo Mejor”, como un concepto sencillo pero poderoso, con mensajes claros sobre el feminismo y la igualdad de género como parte de lo bueno en el mundo, sabiendo que aunque pueda sonar ingenua, esta es una propuesta de transformación política que también debe ser acompañada desde la comunicación para que pueda ser expandida y ampliada.

El diálogo finalizó con un debate abierto entre las y los participantes sobre las pautas para una acción intersectorial, quienes plantearon herramientas concretas que son necesarias para fortalecer la igualdad de género, tanto desde el apoyo a las respuestas institucionales por parte de la sociedad civil como desde los organismos de derechos humanos a estos últimos, logrando un consenso sobre el trabajo organizado e integral como el mejor camino para garantizar y reafirmar los derechos humanos en el hemisferio.


Establecida en 1928, la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) fue el primer órgano intergubernamental creado para asegurar el reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres. La CIM está constituida por 34 Delegadas, una por cada Estado Miembro de la OEA y se ha convertido en el principal foro de debate y de formulación de políticas sobre los derechos de las mujeres y la igualdad de género en las Américas

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