El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou al dar inicio a su intervención en la plenaria de la CELAC, agradeció la hospitalidad al señor presidente López Obrador, manifestando «es un gusto estar de nuevo en esta gran nación tan diversa y tan valiente. Nuestra participación en este foro obedece a una concepción virtuosa no reaccionaria, nuestro país integra este Foro donde puede intercambiar y coincidir con países de América Latina y del Caribe.
Integra este foro porque la CELAC ha profundizado y ampliado su relacionamiento con otros países del mundo, esto no significa que integrar la CELAC de alguna manera caigan desuso la participación en la OEA, queremos ser bien claros al respecto.
Los gobiernos nacionales, tanto como, el gobierno de los distintos organismos, son esencialmente criticables y también son materia de cambio y por eso se puede discrepar con una conducción, pero no se puede desvirtuar el organismo.
Decía el presidente López Obrador en sus palabras algo que compartimos desde nuestro país qué es la autodeterminación y la no intervención. Pero uno de los elementos que impulsa y, que es plataforma de la CELAC, es la democracia y la democracia es el mejor sistema que tienen los individuos para ser libres, el estado más puro de una persona es la libertad y por eso, participar en este foro, no significa ser complaciente señor presidente. Y, por supuesto, con el respeto debido, cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para callar las protestas, cuando se encarcela a los opositores, cuando no se respetan los derechos humanos.
Estos tiempos han demostrado que se hace más vigente que nunca un postulado del año 2010 de la CEPAL «brechas por cerrar, caminos por abrir». Vaya si esta pandemia nos habrá enseñado que cuando no se puede acceder a mercados, a la educación, a los bienes de primera necesidad y en este caso, a la salud no hay libertad posible para todos y esa es parte de nuestra presencia hoy aquí, ocuparnos cada uno de nuestros países de nuestros compatriotas pero también apelar a la cada vez más necesaria solidaridad internacional.

Con el neoliberalismo se ha multiplicado la inestabilidad, la especulación la deuda externa, el intercambio desigual, la tendencia a ocurrir crisis financieras más frecuentes, la pobreza, la desigualdad y el egoísmo entre el norte opulento y el sur desposeído.







