Centroamérica, la confrontación de tres “estrategias o no-estrategias”

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En un territorio se 523,000 km² se encuentra América Central y sus 7 países. El país más grande es Nicaragua con 121,000 km² y el más pequeño es El Salvador con 21 000 km².

No obstante tener un Sistema de Integración Centroamericana, más conocido como SICA. cada uno de ellos ha aplicado una diferente estrategia frente al COVID-19. La Fundación Libertad reunió a exponentes de estos países para hacer conocer las estrategias actuadas.  Nos referiremos a tres de ellos.

El peor caso es Nicaragua, cuyo gobierno dirigido por el dictador Ortega y su vicepresidenta y esposa Murillo, convocaron a reuniones multitudinarias sin dar importancia a la enfermedad, mensajes contradictorios dirigidos a la población determinaron el contagio, consecuente muerte, incluso de algunos de sus Ministros de Gobierno. Nos lo relata con gran pesar, Juan Sebastián Chamorro, quien define el gobierno de Ortega como “dictadura brutal en uno de los países más debilitados del hemisferio”, donde el uso de las mascarillas fue castigado para “evitar temor”, por lo tanto no hubo cuarentena, es más, se promovieron actividades durante la Semana Santa, se desarrollaron  Concursos de belleza, mientras el mundo estaba encerrado. Los muertos en Nicaragua no mueren de COVID-19 sino de neumonía. No son escuchados los Colegios Médicos. Los muertos se contabilizan de acuerdo a los fallecimiento de los miembros de los Colegios profesionales, además, se ha creado un Observatorio Ciudadano que calcula la existencia de 5,000 contagiados y 1,300 muertos. Para Chamorro, “las actividades del partido de gobierno ha promocionado la muerte de la gente”.

Desde el punto de vista económico el 75 – 80% de la población se encuentra en la informalidad. Por otro lado, este gobierno también impide que la Iglesia participe en la asistencia gratuita a la comunidad. Circula la idea que Nicaragua pueda estar convirtiéndose en un experimento para ver ¿qué es lo que pasa cuando se evita el cuidado y se promueve el contagio?. ¿Un negacionismo o una clara intención de eliminar gente?

La mejor reacción País es Costa Rica, sin dejar de hacer notar la capacidad de colaboración y asunción de responsabilidad de su pueblo, producto seguramente del nivel de educación del mismo, el presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica, Enrique Egloff,  explica con lujo de detalles las reuniones con el Presidente de Costa Rica y con los Ministros, la elaboración conjunta de protocolos, que permitieron a la economía de no parar sino, más bien, trabajar cumpliendo las prácticas de higiene y de distanciamiento físico más que como equivocadamente se señala, “distanciamiento social”. Desde cuando se declaró la emergencia, con el primer contagio, el 6 de marzo a la fecha han tenido 961 casos y una mortalidad del 0,6%, una de las más bajas de la región.  Hay un rebrote pero se verifica en la parte colindante con Nicaragua, debido a la migración nicaraguense en busca de trabajo y también en busca de cuidado sanitario, porque en Costa Rica, la salud es gratuita para todos, sean o menos residentes.

Egoff sostiene que la línea fue el equilibrio entre la salud física y la economía, la elaboración del cronograma de apertura de la economía fue presentado el 11 de mayo para el 50% de hoteles y restaurantes, luego teatros y tiendas en la tercera fase, sin duda el afectado principal es el turismo.  Este país recibe al año 3 millones de turistas que inciden en su PIB que no crecerá como se esperaba. Este equipo originario del sector privado que ha trabajado con el Presidente y su Gabinete, ha colaborado para que la economía no caiga como será el caso de tantos otros países donde el sector privado, el sector que proporciona el sueldo al sector público, fue dejado de lado. Craso error.

En Guatemala, los contagiados son más de 11 mil personas, siendo los fallecidos más de 400 guatemaltecos. El presidente de la Fundación Libertad y Desarrollo, el segundo hombre más rico de Guatemala, quien ha dejado parte de sus actividades económicas, por ejemplo el conocido “Pollo Campero”, para profundizar su conocimiento a fin de contribuir en la mejoría socio-económico de su país, Dionisio Gutiérrez, expone una crítica abierta al actual gobierno de Jimmy Morales, discutible honestidad de este gobernante, cuya mala gestión se ha hecho más evidente frente al COVID-19.

Con clara percepción Gutiérrez se proyecta ante la segundatercera ola de esta enfermedad y se cuestiona ¿cuál será el proceder de los gobernantes? ¿cuál será la estrategia? propone una opción realista de confiar en los ciudadanos y compartir conjuntamente los retos que son más grandes de todos nosotros ya que se debe tomar más en serio la solución económica y los riegos que se corren en América Latina. Alienta a la élite, de la cual deben surgir propuestas, la cual se encuentra como anestesiada ante el daño exponencial y severo a la economía, invadida  por las emociones de los políticos que nos gobiernan. Agregando que lo que está en juego es nuestra democracia y nuestros derechos.

Si bien su crítica la exalta en medidas del gobierno guatemalteco como son la circulación de las placas pares e impares, ¿qué se podría decir en los días que salen mujeres y otros días los hombres dispuesto fallidamente en el Perú?, para Gutiérrez denota una ausencia de estrategia, y, podemos agregar a no aceptar el “dejarse ayudar”.

La situación de informalidad centroamericana es similar al Perú, 70% de los trabajadores son informales, en Guatemala son 5 de los 17 millones de guatemaltecos que trabajan en la mañana para comer en la tarde, el 20% de esa población no ha hecho un día de cuarentena, en la costa de Guatemala la gente dice que se asfixia con las mascarillas, no hay distancia física, tampoco higiene, más bien sí hay aglomeraciones, focos de contagio. Los “encierros” y el toque de queda se dan para el 30% de la población que produce el 80% de la economía de Guatemala, señala Gutiérrez.

Los despidos también se han dado en la cuarentena, casi 150 mil han perdido su trabajo, el consumo ha caído en 24% y el 50% ha perdido sus ingresos. Los hospitales se encuentran colapsados.

Sin embargo, Gutiérrez nutre una cierta esperanza en la elite del país, de los países que deben y pueden definir una estrategia inteligente de relance y crecimiento económico potente aunado a la defensa de los valores económicos y democráticos.

Si la pandemia que estamos viviendo es trágica desde la salud a la economía llegando a la democracia, ha permitido al mundo conocer a China. Es evidente que China tiene la gran ambición de sustituir a los Estados Unidos, los chinos conocidos prestidigitadores con años de experiencia en las artes de dominio y la manipulación, incluso, de su propio pueblo. Gutierrez considera que hay que convertir a China en una oportunidad, evitar que nos use en su locura geopolítica, evitar que debilite las democracias.

El comportamiento chino en esta pandemia abre una pizca de esperanza, que la Unión Europea mire a los países de América Latina como quienes pueden ser sus socios definitivamente más confiables y no más China, el reshoring lo está demostrando. 

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