Lima recibe al mundo: The 50 Best Restaurants 2026 llega al Perú

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La gastronomía peruana en el centro de la escena internacional

Del 2 al 4 de noviembre de 2026, Lima será el escenario de The 50 Best Restaurants 2026, una cita que reunirá a representantes de la gastronomía mundial y que, por primera vez, se celebrará en el Perú y en Sudamérica. La capital peruana recibirá a cocineros, profesionales y referentes internacionales en un encuentro que culminará con la ceremonia de premiación del 4 de noviembre.

La noticia fue presentada en Lima por Teresa Mera Gómez, presidenta ejecutiva de PROMPERÚ, junto a dos protagonistas de la cocina peruana contemporánea: Virgilio Martínez y Mitsuharu “Micha” Tsumura, cuyos restaurantes, Central y Maido, alcanzaron la primera posición del ranking mundial en 2023 y 2025, respectivamente.

La convocatoria representa una oportunidad para mostrar al mundo la diversidad culinaria del Perú, sus productos, sus territorios y la trayectoria de quienes han contribuido a situar su gastronomía en el escenario internacional.

Durante décadas, las grandes referencias de la alta cocina estuvieron estrechamente asociadas a capitales europeas. Hoy, el Perú ocupa un lugar destacado en ese mapa. No se trata de desplazar una tradición por otra, sino de reconocer la transformación de la escena gastronómica mundial: nuevas voces, nuevos territorios y distintas formas de interpretar la excelencia culinaria.

Para comprender la dimensión de esta cita, conviene recorrer la historia de un reconocimiento que, desde sus comienzos, fue ampliando su alcance hasta convertirse en una plataforma internacional.

De una revista británica a un reconocimiento mundial

En 2002, la revista británica Restaurant puso en marcha The World’s 50 Best Restaurants. La iniciativa nació como una lista elaborada a partir de las opiniones de expertos de la industria gastronómica. En 2003 se celebró la primera ceremonia para anunciar el ranking.

Con el paso de los años, el reconocimiento amplió su alcance y se convirtió en una referencia internacional para restaurantes, cocineros, destinos y profesionales de la gastronomía. Su sistema de votación y su academia internacional evolucionaron, reuniendo a expertos de distintos países y dando visibilidad a propuestas culinarias de diversas regiones del mundo.

En 2013, la iniciativa extendió su mirada a América Latina con la creación de Latin America’s 50 Best Restaurants. Lima fue elegida sede de las dos primeras ceremonias, celebradas en 2013 y 2014.

En aquella primera edición, Astrid y Gastón alcanzó el primer puesto. Al año siguiente, Central ocupó esa posición. La cocina peruana comenzaba así a consolidar una presencia regional que, con el tiempo, adquiriría dimensión mundial.

Aquellos reconocimientos no surgieron de manera aislada. Detrás de cada restaurante existe una cadena de conocimientos, productos, productores y territorios. La diversidad del Perú, su biodiversidad y sus tradiciones culinarias ofrecieron a los cocineros una materia extraordinaria para explorar, reinterpretar y compartir.

En 2023, Central fue elegido el mejor restaurante del mundo. En 2025, Maido alcanzó el mismo reconocimiento. Dos hitos que proyectaron a Lima y al Perú hacia una audiencia internacional y que anteceden a la llegada de la ceremonia mundial de 2026.

La edición de este año se inscribe, además, en una nueva etapa de la marca, que ha unificado sus rankings, premios y contenidos bajo la identidad The 50 Best.

Virgilio Martínez: innovar desde las raíces

En la presentación, Virgilio Martínez invitó a mirar el acontecimiento más allá de la ceremonia. La llegada de representantes de distintos lugares del mundo permitirá abrir nuevas conversaciones, acercar influencias y reforzar los vínculos internacionales que la gastronomía peruana ha construido durante años.

Su reflexión puso el acento en el trabajo colectivo que ha permitido a los cocineros peruanos alcanzar reconocimiento internacional. Un recorrido que, según planteó, debe continuar construyendo los cimientos de una innovación capaz de dialogar con las tradiciones y con el carácter milenario de la cocina peruana.

El desafío consiste en proyectar ese conocimiento hacia el futuro, sin perder la conexión con el territorio. La gastronomía puede trascender el espacio del restaurante y relacionarse con otras industrias, como el turismo, el arte, la cultura y las experiencias vinculadas al lujo.

La llegada de The 50 Best Restaurants a Lima abre, en ese sentido, una oportunidad para ampliar la mirada sobre el Perú: mostrar no solamente sus restaurantes reconocidos, sino también la creatividad y el conocimiento que se desarrollan en otros ámbitos de su vida cultural y productiva.

Micha Tsumura: una historia construida colectivamente

Mitsuharu “Micha” Tsumura propuso una mirada retrospectiva para comprender el significado de esta convocatoria. Recordó el impulso que representó Mistura y el trabajo de Gastón Acurio, así como la construcción de un movimiento gastronómico que fue adquiriendo una dimensión social y económica.

En esa trayectoria, destacó la articulación de una cadena de valor en la que participan pescadores, agricultores, productores y otros actores. Sus conocimientos y productos contribuyen a dar valor a la gastronomía y a las actividades vinculadas con ella.

Los reconocimientos internacionales de Central y Maido forman parte de ese recorrido. Para Tsumura, que la ceremonia mundial llegue ahora a Lima permite hacer visible el trabajo realizado durante años.

Pero su mirada no se limita a la alta cocina. La experiencia gastronómica del Perú comprende también mercados, huariques, comida callejera y restaurantes de distintas dimensiones y estilos. Es una diversidad que puede descubrirse caminando por la ciudad y entrando en contacto con sus distintas expresiones culinarias.

Tsumura estimó que el encuentro podría recibir entre 1.200 y 1.500 visitantes extranjeros, además de otros desplazamientos asociados a las actividades. En ese contexto, destacó la importancia de la hospitalidad peruana y la posibilidad de mostrar tanto a los restaurantes reconocidos como a nuevos talentos y propuestas menos conocidas.

Su intervención concluyó con un llamado al trabajo conjunto para que Lima y el Perú ofrezcan una experiencia que permanezca en la memoria de quienes lleguen desde distintas partes del mundo.

Teresa Mera: gastronomía, turismo y oportunidades para el país

Teresa Mera Gómez, presidenta ejecutiva de PROMPERÚ, presentó la convocatoria como una noticia de gran trascendencia para el Perú. La elección de Lima, señaló, reconoce una trayectoria construida por una cadena que reúne a cocineros, productores, pescadores, agricultores, emprendedores, investigadores y comunidades.

En su exposición, la gastronomía peruana apareció como una expresión de identidad, biodiversidad, memoria y creatividad. Los reconocimientos obtenidos por Central en 2023 y Maido en 2025 se proyectan ahora hacia un nuevo escenario internacional.

Mera destacó el potencial de esta convocatoria para mostrar la diversidad y calidad de la cocina peruana ante una audiencia especializada y contribuir al posicionamiento del país como destino gastronómico.

Según las cifras que compartió, uno de cada cinco vacacionistas extranjeros señala la gastronomía entre sus principales motivaciones para elegir el Perú. Este segmento registra un gasto promedio de 1.647 dólares y una permanencia de 12 noches.

Estos datos, presentados por PROMPERÚ, ilustran la relación entre la experiencia culinaria y el turismo receptivo. La gastronomía puede ser un motivo para viajar, prolongar la estadía y dinamizar el consumo de servicios turísticos.

Entre las regiones mencionadas en los itinerarios de estos viajeros figuran Lima, Cusco, Ica, Puno y Arequipa, con sus propias identidades gastronómicas y atractivos culturales, históricos y naturales.

Mera señaló que Estados Unidos constituye el principal mercado de residencia de este segmento, con una participación del 28%, seguido por Chile, Brasil y España. También citó una proyección de crecimiento anual del 9,5% hacia 2030 para el turismo culinario, atribuida a Grand View Research.

La convocatoria, añadió, trasciende la ceremonia de premiación. Desde la perspectiva de PROMPERÚ, representa una plataforma de promoción turística y posicionamiento internacional, con capacidad para asociar al país con la excelencia gastronómica, la diversidad cultural y las experiencias de viaje.

En su presentación se mencionaron más de cuatro millones de seguidores en redes sociales y 8,8 millones de usuarios anuales del sitio web de la plataforma. Esa visibilidad puede contribuir a despertar el interés por el destino y generar actividad en alojamiento, restaurantes, transporte y otros servicios vinculados al turismo.

La apuesta es que la atención no se concentre únicamente en Lima ni en los restaurantes incluidos en el ranking, sino que permita mostrar las cocinas regionales, los insumos locales y el trabajo de productores y comunidades. De esta manera, la gastronomía puede articular turismo, cultura, agricultura y comercio, abriendo oportunidades para negocios de distintas regiones.

El encuentro se desarrollará del 2 al 4 de noviembre de 2026, con una programación que combinará experiencias culinarias, intercambio profesional y la ceremonia de premiación.

El sabor del Perú, en un escenario con historia

La elección de Lima como sede de The 50 Best Restaurants 2026 constituye un reconocimiento a la trayectoria de su gastronomía y una oportunidad para mostrar al mundo la riqueza de sus productos, sus territorios y sus expresiones culturales.

La ceremonia del 4 de noviembre tendrá lugar en el histórico Teatro Segura, un espacio vinculado a la memoria escénica de la capital peruana. Su presencia añade una dimensión cultural al encuentro: la tradición de un teatro limeño recibirá a los protagonistas de una gastronomía contemporánea que ha alcanzado reconocimiento internacional.

Central y Maido han situado a Lima en la primera posición del ranking mundial en 2023 y 2025. La llegada de la ceremonia a la capital peruana prolonga esa historia y permite reconocer el trabajo de quienes han contribuido a transformar la percepción internacional de la cocina del país.

Los testimonios de Virgilio Martínez y Micha Tsumura recuerdan que el camino se construyó colectivamente y que el prestigio de los restaurantes tiene raíces más amplias. La intervención de Teresa Mera plantea, desde la promoción turística, la posibilidad de que esa visibilidad se traduzca en viajes, consumo y oportunidades para distintas actividades y regiones.

El desafío será que la atención internacional no termine con la ceremonia. Que quienes lleguen descubran la diversidad del Perú y que el encuentro contribuya a generar nuevas oportunidades para quienes, desde sus territorios, hacen posible su gastronomía.

En noviembre, Lima recibirá al mundo. Y lo hará con una cocina que ha encontrado en sus propias raíces una voz capaz de dialogar con las grandes tradiciones gastronómicas internacionales.