Citibank ha publicado sus proyecciones sobre el tipo de cambio en América Latina para el final del 2026, anticipando un panorama de estabilidad moderada para las distintas monedas de la región, pero alertando sobre un aumento en la volatilidad en las economías con debilidad fiscal. La tesis central de Citi es que el ciclo de relajación monetaria global iniciado por la Reserva Federal de los Estados Unidos de Norteamérica – FED continuará atrayendo capitales hacia la región, lo que actuará como un contrapeso a las presiones internas devaluatorias.
El análisis del Citi se centra en la diferenciación de riesgo. En el caso del Sol peruano, proyectan una apreciación o estabilidad cercana a S/ 3.40, respaldada por el superávit comercial récord y la disminución de la deuda pública. En el caso del Peso mexicano, la proyección se mantiene relativamente estable alrededor de MXN 18.50, impulsada por el nearshoring que es la producción de bienes y servicios a países cercanos.
Las proyecciones para Brasil y Chile son menos optimistas. Citi proyecta que el Real brasileño podría depreciarse hasta BRL 5.15 frente al dólar debido a la persistente incertidumbre fiscal. Para el Peso chileno, el debilitamiento hasta CLP 920 se explica porque el Banco Central de Chile continuará con recortes de tasas para reactivar la economía.
Citi anticipa que el factor clave en el 2026 no será la inflación que está mayormente controlada, sino el balance entre la solidez macroeconómica y el riesgo político/fiscal. Las monedas que logren mantener la disciplina presupuestaria, como Perú y México, tendrán los beneficios de la liquidez global con estabilidad. Aquellos países con altos niveles de deuda y gasto público deberán enfrentar una continua presión a la depreciación para compensar el riesgo percibido.







