Donatella Sciuto: el hilo que une responsabilidad, pensamiento crítico y futuro común

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A partir del discurso de la Rectora Donatella Sciuto en la inauguración del 163° Año Académico del Politecnico di Milano

En un tiempo marcado por tensiones globales, incertidumbre tecnológica y profundas fracturas sociales, el Politecnico di Milano inauguró su 163° Año Académico con un discurso que, más que una ceremonia, se convirtió en una reflexión sobre el sentido mismo de comunidad, educación y responsabilidad. La Rectora Donatella Sciuto articuló un mensaje de notable claridad ética, donde el concepto del “hilo que nos une” se convierte en metáfora central para comprender el papel de la universidad en una sociedad fragmentada.

Pensar para no perderse

La Rectora evocó a Hannah Arendt para recordar que “la civiltà è fragile quando rinuncia ad interrogarsi”. En un mundo donde la polarización aparece entre los primeros riesgos globales, Sciuto advirtió contra la pérdida del pensamiento crítico y el peligro de delegar el juicio a ideologías o algoritmos. La universidad, afirmó, debe ser un espacio donde “tenere vivo l’esercizio del pensiero critico, ricucire le fratture e tessere una trama che dia significato al domani”.

En una época donde la tecnología acelera más rápido que nuestra capacidad ética, la advertencia es directa: “Lo stesso progresso che ci affascina genera inquietudine”. La inteligencia artificial, la “superintelligencia” y las tecnologías duales no solo transforman la economía; están remodelando la forma misma en que entendemos la realidad. De allí su afirmación, citando a Péguy: “La rivoluzione o sarà morale o non sarà affatto”.

Universidades como puentes, no trincheras

Sciuto subrayó la fragilidad de las instituciones, políticas y culturales, para ofrecer cohesión en un mundo de vínculos débiles. En este escenario, el Politecnico se define como contrapunto: “i nostri campus… sono il filo conduttore che tiene insieme tecnica ed etica, ricerca e società, innovazione e cultura”.
La universidad, recordó, no es un refugio, sino un territorio donde se aprende a dialogar “in un mondo in radicale disaccordo”.

Y especialmente, un lugar donde rechazar la violencia: “Mai come oggi, abbiamo bisogno di luoghi in cui confrontarci serenamente, ripudiando ogni atto di violenza”.

Ciencia, diplomacia y Europa: un nuevo horizonte estratégico

La Rectora destacó el rol de la Science Diplomacy como eje del próximo Plan Estratégico 2026-2028. La ciencia, recordó, es hoy una herramienta de cooperación y no solo de innovación: “La tecnologia è uno straordinario strumento di dialogo tra Stati, istituzioni e società”.

El Politecnico ha consolidado más de 60 iniciativas de diplomacia científica, reforzado alianzas con agencias de la ONU y universidades africanas, y lanzado el ambicioso TEF (Tech Europe Foundation) para situar a Milán como un polo tecnológico europeo.

Pero Europa aparece también como una identidad frágil: “vittima di un dissenso interno mai sanato, incapace di affrontare con decisione sfide globali”. De allí el llamado a superar “i limiti autoinflitti”, evocando las palabras de Mario Draghi.

Talento, inclusión y movilidad: la Europa que viene

Uno de los puntos más fuertes del discurso fue la visión de una “internacionalización de la persona”, no solo de los programas. Con 9.000 alumnos extranjeros y nuevas carreras en inglés desde 2026, Sciuto propone un modelo universitario que forma ciudadanos móviles, dialogantes y capaces de actuar más allá de las fronteras nacionales: “formare individui naturalmente inclini al dialogo”.

A la vez, reafirma un compromiso inequívoco con la inclusión: “copriamo il 100% degli oltre settemila idonei” y se proyecta un Fondo Giovani para hacer efectivo el artículo 34 de la Constitución: “i capaci e meritevoli… hanno il diritto di raggiungere i gradi più alti degli studi”.

Competencias, creatividad y futuro: donde el pensamiento une

El cierre del discurso se centró en los estudiantes y en las competencias internacionales como lugares donde se aprende la cooperación, la creatividad y el pensamiento crítico aplicado. Son, afirmó, “ben più di semplici gare”.

De esas experiencias nacen la esperanza y la responsabilidad: jóvenes que “sappiano compiere scelte responsabili e consapevoli” y que, sobre todo, sean capaces de “ricostruire legami, significati e relazioni” en un mundo disperso.

La metáfora final sintetiza todo el mensaje:
“Il futuro non è il destino che ci attende: è un filo che tiene unite le generazioni attraverso le idee e le mani di chi sceglie di costruirlo.”

Mirar adelante con confianza

El discurso della rettrice Donatella Sciuto deja claro que la misión del Politecnico es irreductiblemente humana: cultivar pensamiento crítico, formar ciudadanos internacionales, unir ética y técnica, y construir comunidad en tiempos de fractura.
Y nos recuerda que, cuando “dove il pensiero unisce, nulla va perduto”, el futuro comienza a tomar forma.