La Fortaleza cambiaria de América Latina en el 2025

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La moneda estadounidense registra su peor desempeño en las últimas décadas, con una reducción del 9% impulsada por el déficit fiscal récord de Estados Unidos (123% del PBI) y las tensiones políticas internas. Este contexto convierte a las economías como Brasil y Colombia como destinos temporales de capitales especulativos, ávidos de rendimientos en mercados con tasas de interés elevadas como el 15% brasileño o el 9.25% colombiano.

La revaluación del sol peruano con un 2.58% y del peso chileno con un 6.9% depende de precios favorables del cobre y de una inflación controlada de 1.8% en el Perú, una de las  más bajas de la región. Pero estos pilares son frágiles. Perú enfrenta un riesgo claro, pues el 70% de sus exportaciones son minerales y cualquier desaceleración de la China podría revertir los flujos de capital. Por otro lado, el peso colombiano se aprecia 9.2%, mientras su déficit fiscal alcanza 5.1% del PBI y las agencias calificadoras ya han rebajado la clasificación de su deuda.

Los aranceles de Trump han impactado especialmente a México, donde el 80% de las exportaciones van a Estados Unidos. La economía mexicana ya muestra contracción, y aunque el peso resiste, una escalada arancelaria podría erosionar sus beneficios económicos. El atractivo de las tasas altas en Brasil y Colombia es temporal. Se espera que en ambos países disminuyan sus tasas este semestre restante, reduciendo el diferencial que atrae a inversores especulativos. En el Perú, las elecciones de 2026 podrían revertir la modesta pero estable ganancia del 2.58% del sol, según analistas de JP Morgan.

Argentina ejemplifica el lado opuesto de la moneda. Su peso se devaluó 18% pese a eliminar el cepo cambiario. La inflación se ubica en 36.6% y la desconfianza crónica explica este colapso. Mientras otros celebran revaluaciones, Argentina recuerda que las divisas son termómetros de credibilidad institucional. Su crisis expone cómo, sin reformas de fondo, incluso medidas liberalizadoras se encuentran en medio de los desequilibrios estructurales.

La ventana de oportunidad que abre la revaluación en América Latina, podría usarse para financiar la diversificación productiva o reducir los costos de deuda externa. Pero sin reformas fiscales y marcos institucionales estables, el brillo cambiario será efímero. Como se ha advertido antes, el dólar podría repuntar si la Fed retrasa recortes de tasas, y los aranceles de Trump siguen siendo la espada de Damocles para las economías de México y de Centroamérica.

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Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid - España, Maestría en Administración (Universidad Autónoma de Guadalajara – México) y Maestría en Administración Pública (Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública en México D.F.). Economista de la Universidad de Lima (1974). Decano de la Facultad de Economía durante 14 años, Director de la Escuela de Post Grado (3 años) y Catedrático Principal de Economía de la Universidad de Lima. Vocal de la Sala Especializada en Protección al Consumidor (agosto 2012 – agosto 2017). Actualmente, Gerente General de Asesoría y Negocios Financieros S.A. – ASFINSA, Director independiente de empresas privadas y Experto en valorizaciones económicas para la determinación del daño emergente, lucro cesante, costo de oportunidad y daño moral.