La brecha comercial internacional en Latinoamérica

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El mundo se encuentra en un permanente vaivén económico y evidentemente América Latina no es una excepción. Las cifras más recientes revelan que la brecha comercial internacional en Latinoamérica ha tenido resultados heterogéneos, lo cual indica la posición económica de cada país a nivel internacional.

La brecha comercial internacional es un indicador clave para evaluar la competitividad y la posición económica de los países en el ámbito global. En relación a América Latina, en el 2022 se observa que la brecha comercial internacional se encuentra en un déficit de -1.4%.

A nivel de países, se percibe un constante déficit desde el 2020, el cual alcanza la cifra máxima de -7.7% en el caso de Colombia al 2022.  México tiene un resultado negativo de -2.8% al 2022 y Chile -3.7%. Estos tres países tienen la necesidad de impulsar la competitividad de sus exportaciones a fin de reducir la dependencia de las importaciones y mejorar su balanza comercial.

Cabe resaltar el desempeño de Brasil y Perú, quienes han mantenido un superávit en sus indicadores de brecha comercial internacional, con 0.8% y 0.2% en 2022, respectivamente. Mantener un superávit en la brecha comercial es beneficioso para un país; pues indica que está generando más ingresos a través de las exportaciones, contribuyendo al crecimiento económico y a la acumulación de reservas internacionales.

Sin embargo, para que este indicador muestre un verdadero beneficio económico en un país, es importante que este superávit sea sostenible en el tiempo; es decir, que no se base únicamente en un sector o producto en particular, teniendo en cuenta que muchos países de la región dependen de la exportación minera o agropecuaria.

En este sentido, es primordial que los gobiernos y las empresas de la región implementen políticas que promuevan la innovación, el desarrollo de nuevas industrias y la apertura de nuevos mercados internacionales. Además, es necesario fomentar la inversión en infraestructura, la educación y la capacitación para mejorar la competitividad de las economías latinoamericanas.

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Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid - España, Maestría en Administración (Universidad Autónoma de Guadalajara – México) y Maestría en Administración Pública (Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública en México D.F.). Economista de la Universidad de Lima (1974). Decano de la Facultad de Economía durante 14 años, Director de la Escuela de Post Grado (3 años) y Catedrático Principal de Economía de la Universidad de Lima. Vocal de la Sala Especializada en Protección al Consumidor (agosto 2012 – agosto 2017). Actualmente, Gerente General de Asesoría y Negocios Financieros S.A. – ASFINSA, Director independiente de empresas privadas y Experto en valorizaciones económicas para la determinación del daño emergente, lucro cesante, costo de oportunidad y daño moral.