Los altos índices de desempleo y muertes originadas por la pandemia del Covid-19 obligaron a todos los países latinoamericanos a aumentar el gasto público para poder sostener la canasta básica de las familias más vulnerables, a ayudar a las pequeñas y medianas empresas y a invertir en el sector salud. Sin embargo, prácticamente casi todos los países de la región, no pudieron hacer frente a los gastos con ahorros públicos, es por ello que no tuvieron otra alternativa que aumentar de manera considerable su deuda externa.

De acuerdo a información oficial, Chile tendría la mayor deuda externa en el grupo de la Alianza del Pacífico con US$ 208,981 millones, seguido por Colombia y México con US$ 154,000 millones y US$ 114,100 millones, respectivamente. En el Caso del Perú, las estadísticas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y del Banco Central de Reserva (BCRP) muestran una deuda externa que asciende a US$ 32,469 millones.
En proporción al PBI nacional, Chile mantiene un 74.1% de deuda externa, respecto del PBI, seguido por Colombia con 55.4% y México con 53.5%, y Perú tendría un 16.2% respecto de su PBI en el 2020.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) espera que el nivel de endeudamiento de los gobiernos de la región Latinoamericana se haya incrementado de 68.9% a 79.3% del PBI, entre 2019 y 2020, en promedio. Para la CEPAL, esta situación pone en peligro los esfuerzos para la reconstrucción económica igualitaria.
Aunque los niveles de deuda externa superen el 50% del PBI nacional, la CEPAL resalta que los sólidos fundamentos económicos permiten que algunos países mantengan sus deudas externas elevadas, pues el tipo de financiamiento externo al que pueden acceder es más barato que la de otros países con problemas en sus cuentas públicas.






