El Plan Marshall europeo

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Esta semana podrá ser recordada en la historia económica por su excepcionalidad, desde una cotización del petróleo equivalente a cero hasta la aceptación por 27 países de establecer un plan de reconstrucción o un plan Marshall europeo con fondos europeos para hacer frente a los destrozos generado por el Covid-19 por el cual Europa enfrenta el riesgo de una RECESIÓN. Desde 1957 a la fecha, vemos con esperanza que Europa resuelve sus problemas, con la capacidad de la negociación, la clave de la civilidad.

Italia, el país más afectado, el primero en haber sido contagiado por China, tiene una absoluta necesidad de liquidez, un problema sanitario aún no resuelto, ahora, debe sentirse muy satisfecha por este resultado.

Además de ser un resultado económico, es un importante refuerzo al proceso comunitario europeo, les explicaré, esta semana entrevistamos a la Ministra Luciana Lamorgese, Ministra del interior de Italia. Como es conocido, Italia es uno de los países más afectados por la migración que llega a sus orillas desde todo el mundo. La norma europea habla de redistribución de migrantes, sin embargo, esto no se verifica porque los países del norte de Europa no consideran que sea “su problema” recibir migrantes que pisaron primero tierra italiana, en otras palabras es problema de Italia. A la Ministra Lamorgese le pregunté si cuando se reúne en las Cumbres con sus colegas ministros europeos del interior, ellos entienden las dificultades italianas, ¿están más dispuestos a la redistribución? ella me respondió, en las Cumbres ellos entienden el problema que es también problema de Grecia, de Malta, pero de ahi a compartir migrantes, “todo queda en una comprensión verbal”.

El abandono de Europa a Italia frente a la migración, significa un problema económico y sobre todo un problema social, todo lo cual deriva, para el pueblo italiano, en una sensación de desafección hacia Europa.

En esta oportunidad, el problema económico aunado a la crisis sanitaria habría podido significar un resquebrajamiento de todo el proceso comunitario, el retiro de un país fundador, no tendría el significado, aunque duro y difícil de parte de algún país que adhirió posteriormente, cuando todo era exitoso.

Ante la decisión de los 27, de crear este importante «fondo de recuperación», en Italia, el presidente Conte es el gran vencedor, él  definió este resultado como “una etapa importante en la historia. Los 27 países han acordado introducir una herramienta innovadora para responder a esta crisis: el Fondo de Recuperación.”

Sin embargo, aún resuenan las palabras de la Canciller Merkel cuando dijo “tenemos que tener coherencia en los sistemas de tasación de las sociedades”, entendida por muchos como una revisión de las normas tributarias holandeses que han creado un paraíso fiscal europeo y para otros fue entendido que siendo dinero europeo será controlado puntillosamente.

Se prevé que una parte del fondo hará parte de los Fondos estructurales que ha sido el motor de los grandes proyectos europeos, donde la Comisión pone el 50% y el país aporta el otro 50%, en este caso no habrá aporte nacional. Será precisamente una reconstrucción europea. Un plan Marshall financiado por los mismos europeos, siguiendo la huella del aporte norteamericano después de la II guerra mundial.

Se debe resaltar el papel desempeñado por el Parlamento europeo con las resoluciones aprobadas la semana pasada que permitieron al presidente Sassoli abrir la sesión del Consejo europeo diciendo “Todos los gobiernos e instituciones europeas están bajo un gran escrutinio por parte de los ciudadanos….Es necesario utilizar todas las herramientas disponibles, particularmente para el plan de reconstrucción. ….. Necesitamos un nuevo Plan Marshall, pero esta vez financiado por Europa. Eso, por supuesto, trae desafíos, porque debemos hacerlo juntos y con un espíritu de fuerte solidaridad.”

Un viva a los valores europeos recuperados. Se seguirá en la negociación. Se está hablando entre un billón y medio de euros a dos billones de euros.