Juncker: Hacia una mejor Europa – Una Europa que protege, defiende y empodera.

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Jean-Claude Juncker

Cada año en el mes de septiembre, cuando inicia el año laboral europeo, el Presidente de la Comisión Europea da su Discurso sobre el «Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo». El discurso es seguido por un debate en el pleno con los miembros del Parlamento Europeo. El discurso de lanzamiento inicia el diálogo con el Parlamento y el Consejo para preparar el programa de trabajo de la Comisión para el año siguiente. Además, el presidente Juncker y el primer vicepresidente Timmermans enviaron  una carta de intención para el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, y el primer ministro eslovaco, Robert Fico, titular de la Presidencia de turno del Consejo esbozando las iniciativas concretas que la Comisión está previendo adoptar en los próximos meses. Esto está previsto específicamente en el Acuerdo Marco de 2010, sobre las relaciones entre el Parlamento Europeo y la Comisión Europea.

El discurso de este 2016 del Presidente Juncker recordó que hace un año «comparecí ante ustedes para decirles que el Estado de nuestra Unión no era bueno. Les dije que no hay suficiente Europa en esta Unión y que no hay suficiente unión en esta Unión. Hoy no me presento ante ustedes para decirles que todo va bien. No, no va bien. Seamos todos muy honestos en nuestro diagnóstico. Nuestra Unión Europea se encuentra, al menos en parte, en una crisis existencial.»

Recordó haber visto tantos momentos positivos así como momentos difíciles y periodos de crisis pero «nunca antes había visto que hubiera tan pocas cosas en común entre nuestros Estados miembros, tan pocos ámbitos en los que acuerden trabajar juntos.» Preguntándose «¿Nos dejamos arrastrar por un sentimiento muy natural de frustración? ¿Nos dejamos llevar hacia una depresión colectiva? ¿Queremos dejar que nuestra Unión se desintegre ante nuestros propios ojos? O decimos: ¿No es este el momento de levantarnos? ¿No es este el momento de remangarnos y duplicar o triplicar nuestros esfuerzos? ¿No es este el momento en el que Europa necesita de un liderazgo más decidido que nunca, en lugar de ver a los políticos abandonando el barco?»

Jean-Claude Juncker
Jean-Claude Juncker

Su reflexión se centró en primer lugar, «hemos de reconocer que tenemos un montón de problemas sin resolver en Europa. No puede haber dudas al respecto», en segundo lugar, «debemos de ser conscientes de que el mundo nos observa.» En tercer lugar, «hemos de reconocer que no podemos resolver todos nuestros problemas con otro discurso o con otra cumbre más.»

No estamos en los Estados Unidos de Norte América donde el Presidente pronuncia el discurso sobre el Estado de la Unión ante ambas cámaras y millones de ciudadanos siguen con atención cada palabra en directo por televisión. Europa solo puede funcionar si los discursos en apoyo de nuestro proyecto común no solo se pronuncian en esta Cámara sino también en los parlamentos de todos nuestros Estados miembros. Europa solo puede funcionar si todos trabajamos por la unidad, si mancomunamos nuestros esfuerzos y olvidamos la rivalidad entre competencias e instituciones. Solo entonces Europa será más que la suma de sus componentes. Y solo entonces podrá ser más fuerte y mejor de lo que es actualmente. Solo entonces los líderes de las instituciones de la UE y los gobiernos nacionales serán capaces de recuperar la confianza de nuestros ciudadanos en el proyecto común europeo.

Y es que los europeos están cansados de las interminables polémicas, disputas y querellas.

Los ciudadanos de Europa quieren soluciones concretas a los problemas importantes que asedian a la Unión. Quieren algo más que promesas, resoluciones y conclusiones de cumbres. De todo eso ya han visto y oído demasiado.

Los europeos quieren decisiones comunes que vayan seguidas de una implementación rápida y eficiente.

Es evidente que necesitamos una visión a largo plazo. La Comisión esbozará en un Libro Blanco esa visión para el futuro en marzo de 2017, coincidiendo con el 60º aniversario de los Tratados de Roma.

Por ello, propongo adoptar una agenda positiva de iniciativas europeas concretas para los próximos doce meses.

Tenemos que ponernos manos a la obra.

En los próximos doce meses tenemos que avanzar hacia una Europa mejor:
una Europa que proteja,
una Europa que preserve el modo de vida europeo,
una Europa que empodere a nuestros ciudadanos,
una Europa que vele por su seguridad interna y externa, y
una Europa que asuma sus responsabilidades.